A pocos metros del Hospital General Universitario de Ciudad Real, el futuro Campus Biosanitario empieza a tomar forma como una de las grandes apuestas de Castilla-La Mancha por la formación universitaria pública. No es solo una nueva facultad ni una ampliación de instalaciones, es un proyecto concebido para concentrar en un mismo espacio la enseñanza, la investigación y la práctica sanitaria, con una inversión de más de 38 millones de euros.

El complejo, promovido por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y sustentado por el Gobierno regional, se levantará en una ubicación estratégica que permitirá integrar la formación académica con la actividad asistencial. Esta cercanía física con el hospital responde a un modelo que busca que los estudiantes se formen en contacto directo con la realidad sanitaria desde el inicio de su carrera.

Con una inversión de 38,2 millones de euros, tras la adjudicación de las obras a la UTE Grulop 21-Rubau, el campus contará con más de 20.000 metros cuadrados construidos distribuidos en varios edificios interconectados. El diseño, a cargo del estudio Ramón Esteve Arquitectura, se ha planteado bajo criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y funcionalidad, incorporando además metodologías avanzadas como el sistema BIM.

El hospital de Ciudad Real a la izquierda junto al futuro Campus Biosanitario de la UCLM. Ramón Esteve Estudio.

El hospital de Ciudad Real a la izquierda junto al futuro Campus Biosanitario de la UCLM. Ramón Esteve Estudio.

En su interior, el Campus Biosanitario albergará las nuevas facultades de Medicina y Enfermería, además de infraestructuras específicas para la investigación biomédica. Entre ellas, un instituto de investigación, laboratorios especializados, un centro de simulación clínica de más de 1.500 metros cuadrados y un animalario de última generación con quirófanos, una dotación poco habitual en este tipo de instalaciones universitarias. También incluirá biblioteca, espacios docentes, servicios administrativos y el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses.

La financiación del proyecto se apoya en fondos europeos FEDER, que cubren hasta el 85% del coste, junto a la aportación de la Junta de Comunidades y la propia universidad. Este respaldo ha permitido desbloquear una infraestructura largamente planificada que, tras superar distintos recursos administrativos, afronta ya su fase de ejecución con un plazo estimado de 30 meses.

Universidad pública como eje de desarrollo

Más allá de la obra, el campus se enmarca en una estrategia más amplia del Gobierno de Emiliano García-Page para reforzar la universidad pública como eje de desarrollo. La inversión en infraestructuras, la mejora de la calidad académica y el impulso a la investigación forman parte de una política que busca consolidar a la UCLM como un referente en la formación superior en la región.

Este planteamiento contrasta con el de otras comunidades como la Comunidad de Madrid de Isabel Díaz Ayuso o Andalucía de Moreno Bonilla donde el crecimiento de las universidades privadas ha ido acompañado de la "asfixia" a la pública. Frente a ello, Castilla-La Mancha ha apostado por fortalecer su sistema universitario público como herramienta de cohesión territorial y generación de oportunidades.

El Campus Biosanitario de Ciudad Real se convertirá así en un nodo clave de ese modelo, al concentrar formación, investigación y asistencia en un mismo entorno. Su puesta en marcha, que arrancará este mes de abril con el inicio de las obras, permitirá ampliar la capacidad docente, mejorar la transferencia de conocimiento al sistema sanitario y avanzar en la creación de un ecosistema biosanitario propio en la región.