El partido de Vox en Andalucía ha registrado una Proposición No de Ley (PNL) en el Parlamento andaluz para que los comedores escolares no puedan servir el "menú halal". Esta medida se enmarca dentro de una campaña política ideada desde la dirección nacional de los ultras, sumada a la iniciativa de prohibir en espacios públicos el burka o el niqab. El portavoz de la formación, Manuel Gavira, ha explicado que este menú es "contrario a nuestras tradiciones, usos y costumbres".
La reacción de Vox a este supuesto "menú halal" viene orquestada desde la dirección nacional que con mano de hierro dirige Santiago Abascal. Los ultras, en alza en todas las encuestas demoscópicas, están obligado a sus competidores políticos, principalmente el PP, a 'mojarse' en cuestiones relacionadas con la dichosa batalla cultural, esa que normalmente está marcada por los postulados de la ultraderecha.
En ese miedo que Vox quiere agitar en relación a la figura de la migración en España, la semana pasada el PP de Feijóo se sumó a esa iniciativa en la que se pretendía prohibir en los espacios públicos el uso del burka o el niqab. Un debate que incluso llegó a salpicar la celebración que Gabriel Rufián y Emilio Delgado realizaron en la Sala Galileo.
Esta propuesta, la de prohibir un supuesto menú halal, nace después de que el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 que encabeza Pablo Bustinduy, aprobara un Real Decreto por el que se establecen criterios para el fomento de una alimentación saludable y sostenible en centros de titularidad pública y privados para personas dependientes o con necesidades especiales.
El supuesto "menú halal"
Según Vox, dentro de este Decreto se establece la "imposición" del menú halal como parte del respeto a la diversidad étnica, cultural o religiosa. "Bajo la bandera del multiculturalismo, la convivencia y el respeto a la diversidad, el Gobierno pretende fomentar la disolución de nuestros rasgos de identidad más básicos, incluso los de nuestra característica dieta mediterránea, para imponer un modelo asociado a una cultura manifiestamente contraria a lo que somos".
La realidad, está lejos de esta afirmación de los de Abascal, que están obligados a presentar estas iniciativas a lo largo y ancho de los municipios y parlamentos autonómicos en los que tienen representación.
El Real Decreto establece unos criterios mínimos obligatorios de calidad nutricional y sostenibilidad para hospitales, residencias de mayores y centros de titularidad públicas, entre los que se encuentran, obviamente, las escuelas públicas. La propia normativa establece la prioridad de incluir una dieta mediterránea, con productos frescos de temporada y limitar de manera sustancial la presencia de alimentos ultraprocesados y frituras en la comida que se sirve,
Esta normativa responde a un reto de salud pública de primer orden: en España, el 55% de la población adulta presenta exceso de peso y el 57,7% padece alguna enfermedad crónica. El objetivo es transformar los entornos alimentarios institucionales en referentes de salud, garantizando que el gasto público se oriente hacia menús equilibrados que prevengan enfermedades no transmisibles y combatan la desnutrición en colectivos vulnerables.
Respecto al menú halal, este entra dentro de uno de los requisitos establecidos por el Real Decreto. Del mismo modo en el que se restringen los ultraprocesados, se impulsan cocinas in situ en los centros públicos o se promociona la dieta mediterránea, la cartera de Bustinduy establece el respeto a la diversidad étnica.
De este modo, uno de los requisitos nutricionales para respetar esta diversidad étnica, cultural o religiosa es la flexibilidad en los menús. Así, se permitirán menús con opciones 100% vegetales (menús veganos), sin gluten, halal, sin lactosa o adaptados a otras necesidades específicas.
En todo el Real Decreto, esta es una de las dos alusiones a 'halal' que vienen plasmadas en el documento. La segunda está, de hecho, utilizada en el mismo sentido en otra parte del mismo, por lo que la falaz "imposición" que denuncia Vox no es más que ruido.
Además, un "menú halal" no significa otra cosa sino que, como indica el propio Decreto, sea una forma de respetar las distintas diversidades étnicas, culturales o religiosas que puedan existir en estos centros públicos. La 'especificidad' radica en que los alimentos que se sirvan no pueden contener cerdo o derivados de esta carne o alcohol.