La brecha económica entre Andalucía y el resto del Estado sigue ensanchándose. Coincidiendo con la publicación de los últimos datos de la 'Encuesta Anual de Estructura Salarial' del Instituto Nacional de Estadística (INE), se confirma que la brecha salarial de la comunidad autónoma con respecto a la media española ha alcanzado su máximo histórico: un 11,68%. Frente a un sueldo medio estatal de 29.540,26 euros anuales por trabajador, el salario medio andaluz se sitúa en apenas 26.089,72 euros, lo que supone una diferencia absoluta de 3.450,54 euros al año.

Esta brecha histórica ha centrado la comparecencia pública del coordinador general de Izquierda Unida (IU) Andalucía, Toni Valero, quien ha valorado la alarmante tendencia de empobrecimiento relativo de la región. "En Andalucía, los trabajadores cobramos menos por hacer lo mismo que hacen otros fuera de nuestra tierra. Ese supuesto éxito económico andaluz del que presume el Gobierno del PP no está llegando a las nóminas, y esto tiene responsables directos", ha aseverado con dureza.

La Junta como "gran patronal" y la precariedad en el sector público

Valero ha querido focalizar gran parte de su crítica en la gestión de los propios recursos de la administración autonómica, acusando a la Junta de actuar como "la gran patronal de la precariedad". En este sentido, ha afeado al Gobierno andaluz la situación laboral de las plantillas de servicios esenciales subcontratados o externalizados, como el dispositivo de prevención de incendios forestales (Infoca), el personal técnico de integración social (Ptis) o el servicio de emergencias 112.

"La Junta tiene una auténtica 'plantilla en B' de trabajadores públicos que están sufriendo en primera persona la temporalidad, las subcontratas abusivas y la precariedad más absoluta, todo ello sin que se les reconozca el estatus laboral que por justicia merecen", ha remarcado.

Por último, a las puertas de que den comienzo las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), el coordinador de IU ha exigido al Gobierno andaluz que ponga fin a la "infrafinanciación sistemática de la universidad pública". Valero ha reclamado la aplicación de una quita de deuda para las instituciones universitarias de la comunidad, así como un incremento sustancial en la oferta de plazas públicas y mejoras en las condiciones laborales y salariales del profesorado. "Los estudiantes merecen que su esfuerzo sea correspondido con plazas suficientes y con expectativas de futuro reales dentro de nuestra comunidad", ha apuntado.

Una brecha que se duplica desde 2008

Los datos analizados constatan que la mejora salarial prometida por el ejecutivo autonómico  de Moreno se encuentra hoy más lejos que nunca. La diferencia prácticamente se ha duplicado desde 2008, cuando la brecha salarial era del 7,97% (una diferencia de 1.745 euros). Desde entonces, mientras que las retribuciones a nivel nacional se han incrementado un 35%, en Andalucía el crecimiento se ha limitado al 29,55%.

La pérdida de terreno frente al resto del país se ha acentuado en el último periodo registrado: los salarios andaluces crecieron tan solo un 4,1%, una cifra sensiblemente inferior al 5,3% de la media estatal. Esto sitúa a Andalucía como la cuarta comunidad con menor incremento salarial del país, quedando relegada a la parte más baja de la tabla retributiva nacional, superando únicamente a Extremadura, Canarias y Castilla-La Mancha, mientras regiones líderes como el País Vasco, Madrid o Cataluña continúan distanciándose a gran velocidad.

Detrás de este estancamiento salarial se encuentra una estructura laboral altamente dependiente de sectores de bajo valor añadido y alta temporalidad. Según el análisis de la distribución del empleo en la región, el 8,6% de la población andaluza trabaja en puestos de servicios no cualificados, donde el sueldo medio apenas roza los 16.022,57 euros anuales. Así, un 8% de la población activa está empleada como peones agrícolas, de la pesca o de la construcción, otro de los sectores con menor remuneración media, situada en los 22.030,03 euros.

Para Valero, este reparto laboral no es casual, sino el resultado de las políticas del Partido Popular en la Junta de Andalucía, a las que acusa de fomentar "un modelo productivo basado en la desregulación, la no intervención y la competitividad a costa de salarios bajos". Según el líder de IU, "el Gobierno andaluz mira para otro lado mientras la patronal mantiene bloqueados convenios colectivos clave en un contexto en el que la inflación ha mermado severamente el poder adquisitivo de las familias, a la vez que las grandes empresas obtienen beneficios extraordinarios".

 

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