No son buenos momentos los que vive el PP de Cádiz. Tras las elecciones andaluzas la capital, eso que parecía un búnker indestructible del PP y fortaleza de Teófila Martínez, hace aguas. En la provincia en el PP ha pasado de los 7 diputados obtenidos en 2012 a solo 4; el PSOE ha vencido con seis escaños y diez puntos de diferencia sobre los populares y Podemos detenta ya 3 actas de parlamentarios, solo uno menos que la derecha hegemónica desde hace años.

Asalto electoral al Ayuntamiento de la "Tacita de Plata"
Pero donde la sorpresa ha sido mayúscula y la decepción tremenda para el Partido Popular se residencia en la capital gaditana donde el omnímodo poder de Teófila Martínez podría estar amenazado en las próximas elecciones municipales del 24 de mayo. Y es que contra todo pronóstico la ciudad dio su confianza a Podemos con casi el 30 % de los votos y colocándose por encima del PP con más de tres puntos. Algo que ni en las peores pesadillas de la alcaldesa, Téofila Martínez, aparecía.

Un ex cargo condenado del PP amenaza con tirar de la manta
A este miedo en el cuerpo por el fracaso electoral se suma ahora las veladas amenazas de el exdelegado de Zona Franca Manuel Rodríguez de Castro, que tras ser condenado a ocho años de prisión por el denominado 'Caso Rilco", ha advertido que podría tirar de la manta, no "comerse" el sólo el "marrón" y explicar porque Teófila Martínez "sobrevive aun políticamente gracias a sus silencios sobre este caso de corrupción que afecta al PP.  Rodríguez ha calificado de "cobardes" a los concejales del Ayuntamiento de Cádiz después de que el pasado lunes aprobaran por unanimidad reprobarle tras ser condenado por el dicho caso.

Llama "cobardes y traidores" a la alcaldesa y ediles del PP de Cádiz
Manuel Rodríguez de Castro ha afirmado que la reprobación ha sido un acto de "cobardía política". El pasado lunes, el PSOE presentó dos mociones para reprobar tanto a Rodríguez de Castro como al también exdelegado de Zona Franca (aunque declarado no culpable) Miguel Osuna, aunque sólo fue aprobada la primera con los votos de PP, PSOE e IU.

"Ruina de la Zona Franca ante los ojos de Téofila"
Rodríguez de Castro, que ha sido condenado a ocho años de prisión y treinta de inhabilitación para cargo público, asegura que en lugar de reprobarle "deberían agradecerme que sacara a la Zona Franca de la ruina". "En el mismo instante en que dejé de dirigir los negocios de la Zona Franca de Cádiz mis sucesores y sus directivos la arruinaron ante los ojos de Teófila Martínez (PP)", presidenta del consorcio y alcaldesa de Cádiz.



Amenazas a la alcaldesa
Rodríguez de Castro, que fue delegado del Estado en la Zona Franca de Cádiz entre los años 1996 y 2001 con el PP, dice que no va a tolerar que la alcaldesa popular de Cádiz "se atreva a poner un dedo sobre una sola letra de mi nombre". Subraya que Teófila Martínez "sobrevive políticamente aún como consecuencia de mi silencio acerca de su actuación en el 'Caso Rilco" ¿Una velada amenaza? ¿Un aviso de que podría "tirar de la manta"  e implicar a la alcaldesa?

Baja del PP para "poner en su lugar a traidores" de su partido"
Me enseñaron a ser leal a los míos y resistente a los ataques. Durante quince años así he actuado. Pero cuando los ataques vienen de los tuyos y no cesan, seguir callando es prueba de complicidad y de culpa", añade. Afirma que ha renunciado a su militancia en el PP "para ser libre de poner en su lugar a todos los traidores y cobardes que anidan en dicho partido" y que para el PSOE "reserva otra estrategia".

Condenado a ocho años de prisión
En una sentencia de más de cien folios ratificada por el Tribunal Supremo, la Sección Tercera de la Audiencia de Cádiz condena a Rodríguez de Castro a dos años y un día de prisión por fraude en las subvenciones públicas que obtuvo la sociedad Rilco, creada en el 2000 durante su mandato en la Zona Franca de Cádiz, y a otros seis años y un día de cárcel, por malversación de caudales públicos.

Del respaldo del PP a Rodríguez de Castro al silencio sospechoso
La labor de Rodríguez de Castro al frente de la Zona Franca como cargo designado por el PP, se vio impregnada de distintos escándalos y denuncias. Lo curioso fue que en el tiempo que desarrolló su gestión, su partido, el PP, siempre mantuvo su inocencia y lo defendió. Más tarde cuando la justicia desenmarañaba los turbios asuntos los dirigentes populares cambiaron su apoyo por un sospechoso silencio. Rodríguez de Castro fue condenado por el Tribunal de Cuentas por gastos injustificados y después por el caso Rilco que ha demostrado que pudo servir para que desviara dinero público a cuentas personales.