“ETA se ha acabado”. Así de concluyente se ha manifiestado Alfredo Pérez Rubalcaba, quien hasta el 8 de julio de este año fuera el vicepresidente y ministro de Interior bajo cuyo mando la Policía ha puesto contra las cuerdas a la banda terrorista. “ETA ha dejado la violencia”. ETA se ha acabado. No porque haya hecho una reflexión moral, sino porque no pueden más. Porque la policía va ganando, ganando y ganando”. Entiende que el lehendakari puede hablar con Bildu por respeto a las instituciones que representan, aunque desde el Gobierno central hay que ser más cautos y posponer cualquier cambio en la política terrorista al 20-N: “Primero tenemos que ponernos de acuerdo los demócratas”.

No se arrepiente de ser candidato
Fue una pieza clave de los ejecutivos de Felipe González y Zapatero y deja la segunda línea para figurar en el cartel electoral con las encuestas más negativas que se recuerdan para el PSOE. “Lo hago por responsabilidad. No me arrepiento”. Sobre su futuro planea la sombra de los 125 escaños que provocaron la dimisión de Joaquín Almunia. “Soy un deportista (corrió los 100 metros lisos en 11,2 segundos). Tienes que pensar que vas a llegar el primero”. Es lo que más le une a Mariano Rajoy. Su afición al deporte (los dos son del Real Madrid) y a los puros. También tienen los dos barba y ocuparon las mismas carteras ministeriales. Rubalcaba percibe una diferencia: “Yo hice y él vio”. Eso lo aplica a todo.

Elecciones importantísimas
También quieren los dos llegar a La Moncloa. Rubalcaba asegura que “son las elecciones más importantes desde 1977. Como está el mundo, nos jugamos lo que construimos en estos años. Es muy importante que la gente tenga seguridad sobre su hospital y su escuela”. También lo son para el PSOE. ¿Habrá congreso extraordinario si gana el PP? “Eso depende del partido. Mi proyecto es para 4 años”, dice el candidato. ¿Se va a quedar? “No le digo nada. No es oportuno”.

Un sitio clave para el 20-N es Andalucía
Rubalcaba pone la gestión del PSOE en Andalucía como modelo frente a “los recortes” en otras autonomías gobernadas por los populares. “Rajoy no dice lo que quiere” y sus autonomías “están tratando de esconder de dónde recortan”. A su juicio, el presidente andaluz, José Antonio Griñán, ha encontrado un equilibrio entre el control del déficit y el gasto social. Y destaca algo que le parece importante: “Andalucía tiene margen de maniobra para endeudarse” y “no se olvida del crecimiento”.

Gestión del Guadalquivir
“Creo que debe estar en Andalucía. La sentencia del Constitucional lo ha puesto muy difícil. Hay que encontrar una solución jurídica que de seguridad a los funcionarios”. Sobre el pago de la deuda inversora del Estado con Andalucía, cifrada en 1.500 millones, asume el derecho de nuestra autonomía y recuerda que “Zapatero pagó en 2004 lo que negó Aznar”, en alusión a la “deuda histórica”.

Impuesto a las grandes fortunas
Sobre sus medidas económicas, afirma que “habrá que mirar con lupa lo que se gasta” pero que “lo importante es que los derechos se mantengan”. Anuncia que promoverá un “impuesto a las grandes fortunas” y que “el Estado tiene que hacer un esfuerzo para facilitar la contratación a los empresarios” a través de bonificaciones a la Seguridad Social. “Hay que abaratar la contratación, no el despido”.