El PP de Andalucía vive las mayores cotas de poder de su historia desde que existe la autonomía. San Telmo es la prueba máxima desde que Juanma Moreno le arrebatara el sillón a Susana Díaz, y la Diputación de Sevilla sigue siendo la pieza que el partido tiene entre ceja y ceja.

Pero ese dominio en las alturas no se traduce igual sobre el terreno: el PP goza de un poder incontestable en la capital y en municipios medianos como Carmona, pero sigue sin encontrar la fórmula para conquistar las históricas alcaldías socialistas de los grandes municipios, empezando por Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra. En cierto sentido, el PP de Sevilla se sigue pareciendo mucho al PP que levantó Javier Arenas en los años 80 y 90.

Mairena del Aljarafe no es una excepción a esa regla, salvo por el paréntesis 2011-2015 que gobernó Ricardo Tarno. El único mandato en el que la derecha gobernó en la ciudad más grande del Aljarafe, quinto de la provincia, desde la restauración de los ayuntamientos democráticos. Y para intentar romper de nuevo esa maldición, el partido recurre a una fórmula conocida: el paracaidismo político, es decir, colocar al frente de la candidatura a alguien impuesto desde la dirección en un municipio donde no tiene arraigo ni trayectoria vecinal. Pero con mucha hambre política y ganas de hacer méritos. 

El elegido esta vez es Alejandro García Casares, joven concejal de Tomares y diputado provincial, que suma a su perfil los cargos orgánicos de vicesecretario nacional de Municipios de Nuevas Generaciones de España y presidente de Nuevas Generaciones de Sevilla. Un currículum construido enteramente dentro del aparato del partido, y no en las calles de Mairena.

Enfrente tendrá a uno de los alcaldes con más experiencia de la provincia: el socialista Antonio Conde, al frente del ayuntamiento aljarafeño desde 2007 con un único paréntesis, los cuatro años en los que gobernó el PP, entre 2011 y 2015, tras unas elecciones municipales especialmente duras para el PSOE a nivel nacional por el castigo al Gobierno de Zapatero. Conde recuperó la alcaldía en 2015 y la ha revalidado en 2019 y 2023, esta última vez al frente de un gobierno de coalición con Con Andalucía (Podemos e IU).

El alcalde no da muestras de cansancio. Hace apenas dos meses presentó el plan de inversiones "Mairena al Día", dotado con 11,3 millones de euros, con el que aseguró que pretende "sostener la segunda modernización de Mairena tras la Expo del 92". Pero en unas elecciones marcadas inexorablemente por la política nacional, el PP sabe que puede pescar en río revuelto. Por eso ha apostado por García Casares para confrontar el estilo sosegado de Conde con un perfil más combativo, capaz de conectar con otras bolsas de voto de centroderecha típicas de la cornisa del Aljarafe que no tienen apego al municipio. 

Para más inri, el PP de Mairena atraviesa una descomposición en toda regla. Desde 2023 han pasado por la puerta de salida tres concejales: Marina Canterla, que dimitió en febrero de 2024; José Antonio López Azuar, el propio portavoz local y excandidato a la alcaldía, que renunció meses después; y David Gómez, que llevaba casi dos años sin pisar un pleno y que solo hace unas semanas ha liberado formalmente su acta, obligando al partido a tirar hasta el número 10 de la lista de 2023 para cubrir el hueco, después de que también renunciara la siguiente candidata.

La salida de López Azuar no fue solo un roce interno: fue él quien denunció al presidente del PP local, Vicente Agenjo, por un presunto delito continuado de malversación de los fondos del grupo municipal. Como informó ABC en junio de este año, el juzgado ha acordado incoar el procedimiento ante el Tribunal del Jurado —un paso previo a un juicio con jurado popular— por gastos en bares y restaurantes que superarían los 40.000 euros y retiradas de efectivo con tarjetas controladas solo por Agenjo. Mientras tanto, sigue de presidente del PP local, sigue acudiendo a los plenos, y cobra además como asesor del grupo popular en el Ayuntamiento de Sevilla. Ni la dirección provincial ni la regional se han pronunciado.

Hay algo de Bienvenido, Mister Marshall en la costumbre del Partido Popular —el actual de Juanma Moreno, pero también los anteriores— de vestir un pueblo de gala para recibir a alguien que ni conoce sus calles ni sabría pronunciar bien su nombre, convencidos de que con la ilusión y el cartel basta.

Mairena del Aljarafe, eso sí, no será el único pueblo que reciba a su forastero de cara al 23 de mayo de 2027. En esta serie iremos pueblo a pueblo, contando quién más se ha llevado la sorpresa.

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