"No había dudas", asegura con sorna la secretaria general de los socialistas andaluces sobre la recogida de acta como parlamentaria andaluza. Sin embargo, ha manifestado, han sido tales las acusaciones que ha recibido desde que asumiera el liderazgo del PSOE andaluz en febrero de 2025 que ha visto de justicia reivindicar que, mientras que sostuvo en todo momento que recogería su acta como parlamentaria, desde la derecha y la ultraderecha -Montero señala a la sala de máquinas del PP andaluz- no han dejado de vertir constantemente bulos sobre ella a este respecto.

Por todo ello ha exigido, no solo, al PP andaluz y a su presidente, Moreno Bonilla, una rectificación sobre esas mentiras, sino que también lo espera de los medios de comunicación que las airearon. Amparados en la libertad de expresión, ironiza Montero, pero ahora les toca "rectificar", apuntaba. Del mismo modo que es falso, recordaba, que las oposiciones no fueran a celebrarse si Moreno no asumía la Presidencia de la Junta, como aseguró el propio presidente en funciones en un debate electoral.

Gobierno andaluz

En cuanto a la conformación de Gobierno y el previsible pacto PP-Vox, el propio Moreno Bonilla es quien está dilatando esa espera. Hasta este pasado domingo, cuando trascendió que el líder del PP andaluz y el líder de Vox, Santiago Abascal, aprovecharon la visita del Papa para conversar durante media hora, tanto PP como Vox no habían tenido una conversación desde el pasado 17 de mayo.

Esta situación evidencia, en palabras de Montero, que mientras el presidente en funciones "no tiene prisa" para formar Gobierno, los "andaluces y andaluzas" sí la tienen. Para la socialista, las razones por las que esta conversación aún no se ha materializado son de fondo: un pulso interno con Génova. 

Génova

Las placas tectónicas de Génova 13, sede del PP, están en movimiento. El liderazo de Feijóo está puesto en duda. Su incapacidad para aprovechar el contexto nacional para formar una "mayoría alternativa" han evidenciado las carencias de su estrategia de oposición, que se basa, única y exclusivamente, en vanos intentos de derribo del Gobierno de Sánchez. Si finalmente se constata la caída del gallego al frente del partido nacional, dos son los nombres que suenan con más fuerza, el de Ayuso y el de Moreno.

La dirigente socialista ha apuntado que, precisamente, ese pulso que mantiene Moreno con Génova es el motivo por el que las negociaciones en Andalucía están dilatándose.

"El PP es el que tiene el "lio" de entenderse con un partido que ya le marca la pauta", manifiesta Montero. "Génova ya le contestó a Moreno respecto al marco del acuerdo, y Moreno no acepta los resultados electorales. No le apetece que Andalucía se ponga en funcionamiento", destaca.

Tal es así que el propio PP andaluz aún no se ha puesto en contacto con los distintos grupos políticos de la oposición para negociar la conformación de la Mesa del Parlamento andaluz. Para Montero esto es un hecho "inédito" en la democracia andaluza, puesto que es deber del partido que ostenta la mayoría de representación ejercer tal diálogo.

Frente a esta 'inacción', la socialista ha advertido que, desde su partido, esperan que la Junta se ponga pronto en funcionamiento para solventar el "caos" que "ya tenemos en Andalucía".

"No conocemos cuál es el plan del SAS para el verano", recuerda la dirigente socialista, que puso precisamente la defensa de la Sanidad pública en el centro de su campaña. "No conocemos la trascendencia de los incendios forestales", que actualmente asola la provincia de Huelva. "Hay tanto durante el verano que hacer que no entendemos por qué Moreno dice que no hay prisa. Los andaluces sí tenemos prisa".

Una "prisa" que Montero sustenta en: "Los problemas estructurales de la vivienda. No sabemos qué hará el gobierno con los recursos del gobierno de España". También ha señalado el inicio del curso escolar, el ya citado plan del SAS de verano, o la urgencia por reformar el sistema de la Dependencia. Según Montero, el PP "no es un partido acostumbrado al acuerdo y al diálogo".

Por último, la socialista ha apuntado que es "significativo" que mientras Moreno reclamaba que el debate sobre el acuerdo se forjara en Andalucía porque es más "certero", la realidad, apunta, es que "no confía en su partido". Y, la "contradicción" es que él con quien conversa es Abascal, no con el responsable en Andalucía, Gavira. "No sabíamos que quería que el interlocutor de Vox fuera Abascal. Me sugiere a que Moreno no confía en su partido, solo pide que su interlocución esté mediada por él y luego es mentira porque no ha hablado con Gavira. Contradicción en sí misma", asevera. 

Diputación Almería

La dirigente socialista ha recordado que lo que sí están investigando los tribunales en Andalucía es el caso PP de Almería, lo que fue calificado en un primer momento como caso Mascarillas. El cambio de la nomenclatura corresponde a la envergadura que ha cobrado la investigación que, según el propio juez, supondría una presunta trama de corrupción y malversación de fondos tejida desde la propia Diputación provincial, donde su "eje" era el expresidente de la entidad supramunicipal, Javier Aureliano García.

"No veo que nadie pregunte al PP por la corrupción en Almería, con dinero de los andaluces y que se ha derivado en presuntos contratos irregulares y mordidas con las que algunos se han enriquecido durante la pandemia". Asimismo, ha recordado que habría que preguntar a Moreno si "le han cogido ya el teléfono", por aquella explicación que dio el dirigente del PP cuando estalló el caso.

Ante esta situación, Montero ha asegurado que volverá a pedir en el Parlamento una comisión de investigación para que Moreno comparezca en el pleno, al igual que hará Sánchez en el Congreso, ya que al andaluz "solo le gusta hablar de lo que ocurre fuera de Andalucía".

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