La jueza Mercedes Alaya se ha cavado su propia tumba en relación a uno de los casos judiciales más importantes de las últimas décadas. En principio, nada hacía pensar que el alto tribunal andaluz iba a dejarla finalmente fuera de la instrucción de los ERE. De hecho, su intención inicial era justamente la contraria, pero ahora ha tenido que desdecirse de su propuesta primera de que Alaya siguiera instruyendo la causa. El incendiario escrito de la instructora primera de los ERE contra su sucesora en el juzgado, María Núñez Bolaños, hacía imposible la colaboración de ambas. La Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha acordado este martes por unanimidad proponer al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que la medida de apoyo judicial para el Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla quede limitada a la comisión de servicio que ya viene desarrollando el magistrado Álvaro Martín, lo que implica revocar la comisión de servicio concedida inicialmente a la juez Mercedes Alaya para investigar los ERE fraudulentos y el delito societario de Mercasevilla. En un comunicado de prensa, el Alto Tribunal Andaluz ha informado de que la Sala de Gobierno ha acordado elevar al CGPJ el informe solicitado respecto a la medida de apoyo en el Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, cuya titular es María Núñez Bolaños, "en el que se analizan y valoran las circunstancias que se han producido" y donde, tras diversas valoraciones previas, se acuerda someter a la consideración del CGPJ que la medida de apoyo judicial quede limitada a la comisión de servicio que ya viene desarrollando Álvaro Martín. BOLAÑOS NO TIENE 'SERIEDAD NI RIGOR' A lo que tan diplomáticamente alude el TSJA con la expresión "circunstancias que se han producido" es, sobre todo, el durísimo escrito remitido al CGPJ por Alaya contra su sucesora en el Juzgado, en el que llegaba a escribir: “Las máximas de seriedad y rigor necesario no se dan en María Ángeles Núñez frente a la experiencia y los resultados que humildemente, pero también de manera innegable, avalan mi trayectoria”. La frase era todo un torpedo en la línea de flotación profesional de la nueva juez titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla. La controvertida instructora de los ERE habría hecho lo que en el lenguaje coloquial se conoce como ‘despacharse a gusto’. A partir de ese escrito, el TSJA solicitaba al Consejo General del Poder Judicial que valorara la “falta de voluntad de colaborar” de la juez Mercedes Alaya tras las descalificaciones vertidas por ésta contra su sucesora, a la que reprochaba también su “estrecha amistad” con el consejero de Justicia e Interior, Emilio de Llera. 'ESPECIALES CIRCUNSTANCIAS' Con su decisión, el magistrado de apoyo Álvaro Martín "quedará integrado plenamente en el refuerzo para la tramitación" de tres 'macrocausas', como son el caso ERE, las irregularidades en los cursos de formación y los avales y préstamos concedidos por IDEA, todo ello "sin perjuicio de otras medidas de refuerzo y de colaboración futura". La Sala de Gobierno entiende "conveniente" el plan de refuerzo inicialmente diseñado para el Juzgado, por el que se asignó el caso ERE y el delito societario de Mercasevilla a la juez Alaya, pero considera que el mismo debe variar por "las especiales circunstancias que concurren, determinadas por vicisitudes posteriores al primitivo Acuerdo de 23 de junio". La Sala de Gobierno, que remitirá al CGPJ el contenido íntegro del informe para su aprobación, no precisa cuáles son estas "vicisitudes" generadas tras el acuerdo de 23 de junio, por el que el TSJA aprobó un plan de actuación por el que se asignó una comisión de servicio a Alaya para que llevara el caso de los ERE irregulares hasta que la Audiencia Provincial de Sevilla resolviera sobre dicha división y el delito societario de Mercasevilla, y a María Núñez Bolaños la instrucción de las irregularidades en los cursos de formación y los avales y préstamos concedidos por IDEA. ENTENDIMIENTO IMPOSIBLE La juez Alaya, que está destinada actualmente en la Audiencia Provincial de Sevilla, pidió una comisión de servicio para seguir instruyendo todas las 'macrocausas', mientras que Núñez pidió al TSJA que se "prescinda" de Alaya para la instrucción de los ERE puesto que no necesita su colaboración y tiene suficiente con la ayuda del juez que obtuvo la segunda de las comisiones de servicio, como es Álvaro Martín. Tras acordar la juez Núñez la división de los ERE en piezas, algo a lo que se había opuesto reiteradamente Alaya, el CGPJ pidió al TSJA que elaborara un nuevo informe al respecto, ya que quería saber si, en opinión del TSJA, la decisión de Núñez Bolaños afectaba al plan de actuación previamente acordado y avalado, según las fuentes consultadas. A tal efecto, el Alto Tribunal Andaluz mantuvo una primera reunión el pasado 24 de septiembre en la que decidió posponer la decisión y el informe sobre el plan de actuación en el Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla "para seguir deliberando los términos del mismo en la próxima reunión", que ha tenido lugar finalmente este martes.