Se llama IEDA (Instituto de Enseñanzas a Distancia de Andalucía) y es el único centro de enseñanza online de Andalucía. Aun así, la mayoría de los andaluces no tienen conocimiento de su existencia, gracias a la cual personas con trabajo, con dificultades para desplazarse, amas de casa con niños pequeños, menores privados de libertad, discapacitados, deportistas de alto rendimiento... tienen la oportunidad de acceder a una formación reglada. El IDEA ofrece Secundaria de adultos, Bachillerato, Formación profesional de grado superior (Hostelería y turismo, Administración y Finanzas), cursos de preparación para la prueba de acceso a Ciclos Formativos de grado superior y a la Universidad para mayores de 25 años y también idiomas de régimen especial (alemán, inglés, francés y chino). David Rosendo y José María Reyes, director y vicedirector del IEDA, recuerdan cómo y cuándo se fundó el centro: “El IEDA se creó en el 2009 como experiencia piloto de la Consejería, formando parte del Programa Andalucía Segunda Oportunidad. En un principio estaba integrado en el IES Los Viveros, para adquirir autonomía plena desde diciembre del 2011. Comenzó con una plantilla de unos 20 profesores y profesoras para cubrir las necesidades de unos 200 estudiantes. En la actualidad son más de 90 docentes para atender a unos 6000 estudiantes. Es de suponer que existan otros centros similares en otras comunidades autónomas. David: Existe la modalidad a distancia en otras comunidades autónomas como Cataluña o Canarias, pero un centro regulado por normativa, con materiales propios abiertos a la comunidad educativa bajo C.C, y con nuestra metodología de aprendizaje por tareas, no. El IEDA es único. ¿Qué es eso de los materiales propios abiertos bajo C.C.? Javier Almodóvar y José Luis Pascual, profesores de Bachillerato: Evidentemente, por la propia naturaleza de nuestra enseñanza, no se trabaja con libros de texto sino con materiales online integrados en una plataforma educativa a la que acceden nuestros alumnos a través de internet. Son contenidos desarrollados con el apoyo de recursos audiovisuales y con una amplia oferta de actividades interactivas que favorecen el aprendizaje autónomo de nuestros estudiantes. Estos materiales se complementan y desarrollan con las tareas que se diseñan en el IEDA. Así pues, materiales y tareas constituyen los pilares sobre los que se sustenta el proceso de aprendizaje y promueven la autonomía individual así como cierto trabajo colaborativo que contrarreste el aislamiento físico en el que nuestros estudiantes cumplen con su actividad. ¿Y las tareas? ¿En qué consisten exactamente? Las tareas son propuestas prácticas de aprendizaje diseñadas bajo la premisa de “aprender haciendo”. Apuntan hacia objetivos y competencias más que hacia contenidos, en tres vertientes básicas: la tarea de resolución individual, pequeños proyectos trimestrales (tareas “globales”) y actividades que intentan potenciar uno de los procesos más arduos de esta modalidad: el trabajo colaborativo a distancia. ¿Quién elabora los materiales y las tareas? Los contenidos fueron encargados en su mayoría a equipos de docentes, muchos de ellos profesores del centro, con una trayectoria contrastada tanto en la innovación educativa como en el uso de las TIC. Por su parte, las tareas son elaboradas íntegramente por el profesorado que imparte clases en el IEDA y que tiene a su cargo tanto el “mantenimiento” de los contenidos.
De izquierda a derecha, los profesores Carmen Díaz, Miguel Ángel Ruiz, Javier Almodóvar, José Luis Pascual, Meli San Martín, Manu Pérez Báñez y Ana Verónica Pérez. De izquierda a derecha, los profesores Carmen Díaz, Miguel Ángel Ruiz, Javier Almodóvar, José Luis Pascual, Meli San Martín, Manu Pérez Báñez y Ana Verónica Pérez.

  ¿Y cómo se selecciona al profesorado del IEDA, ya que tiene que tener un perfil muy específico? José María Reyes: El profesorado que desee formar parte del IEDA debe presentarse a una convocatoria pública que realiza cada curso escolar la Dirección General de Recursos Humanos de la Consejería. Han de ser funcionarios de carrera y tener conocimientos y experiencia en el uso de las TIC como herramienta didáctica así como competencias profesionales basadas en metodologías de aprendizaje activas y de aprendizaje por proyectos. También es importante señalar que este puesto conlleva la disponibilidad para trabajar en horario y jornada extraordinarios. El alumno no queda desatendido en períodos vacacionales, salvo el mes de agosto. ¿Y el alumnado? ¿Puede matricularse cualquier persona en el IEDA? No. Es un tipo de enseñanza orientado a adultos y a personas con dificultades para acudir a un centro presencial. Tienen que ser mayores de 18 años (también menores de edad en circunstancias excepcionales, como estar privados de libertad o tener un impedimento físico o psíquico que les impida acudir a un centro presencial) y estar empadronados en Andalucía. ¿Cuál es entonces el perfil medio de vuestro alumnado? Depende mucho del tipo de enseñanza. Miguel Ángel, profesor de bachillerato: En el bachillerato suelen ser alumnos que no terminaron sus estudios en su día y quieren obtener un título; también alumnos que por diversas razones no pueden acudir a una enseñanza presencial. La mayoría aspira a realizar estudios superiores. Vicente Juan Bautista, jefe de estudios de secundaria: En secundaria de adultos, alumnos que interrumpieron sus estudios por falta de motivación, fracaso académico, problemas de tipo social, económico y/o personal, y que desean completar su formación básica, generalmente para acceder a un puesto de trabajo. Carmen Díaz, profesora de FP: Los alumnos de los Ciclos Formativos de Grado Superior tienen edades comprendidas entre los 32 y 38 años, mayoritariamente mujeres. Suelen ser personas con cargas familiares y con trabajo a tiempo completo o parcial. Buscan mejorar su currículo, para encontrar trabajo o asegurarse el puesto de trabajo actual. Verónica, jefa de estudios de la EOI: Aquí diferimos mucho. Tenemos alumnos que desean obtener una certificación oficial de un idioma por motivos laborales; los hay que estudian un idioma como hobby, otros que quieren obtener el nivel mínimo exigible para desenvolverse en un país de lengua extranjera... ¿Comunica el alumnado con sus profesores? Luz González, jefa de estudios: Hay muchas vías, realmente: correo electrónico, teléfono, videoconferencia, redes sociales, mensajería interna, foros... El alumnado está en general muy satisfecho con la intensidad y calidad del contacto con el profesorado, como expresan en los cuestionarios que periódicamente les pasamos. ¿Qué porcentaje de éxito logra el alumnado del IEDA? Miguel Ángel: Aproximadamente el 40% de los alumnos activos superan las materias de matemáticas. Lógicamente, este porcentaje varía mucho en otras asignaturas. Verónica: El porcentaje de alumnado activo que supera el curso oscila entre el 20% y el 55%, dependiendo del curso. Los cursos de nivel básico son los que obtienen mejores resultados, mientras que los cursos de certificación (3º y 5º) son los que obtienen el menor número de aptos. Vicente Juan: En la mayoría de los casos, el alumno que hace un seguimiento continuo del curso obtiene su título de graduado en secundaria, en torno al 90 % del alumnado. Carmen: Según los datos que nos constan del curso 2013/2014, aprobaron en junio más del 90% de los alumnos presentados (se presentaron en junio entre un 25% y un 38% del alumnado matriculado). Vemos que los perfiles y expectativas son muy diferentes. ¿Existe la atención a la diversidad en el IEDA? Luz González: Por supuesto. Tenemos alumnado extranjero con dificultades en lengua castellana, alumnado con dificultades para el acceso a las herramientas digitales necesarias para aprender a distancia, con dificultades de aprendizaje, con enfermedades o trastornos que les impiden acudir a un centro presencial, alumnos menores privados de libertad que estudian desde los centros de menores donde residen... En todos los casos contamos con la colaboración de profesionales que trabajan desde la ONCE, profesorado de atención a domicilio, profesorado de pedagogía terapeútica, psicólogos, profesorado o monitores en centros de menores, etc. ¿Cuál es el sistema de aprendizaje? José Luis: El IEDA nació bajo la premisa de “aprender haciendo”: un aprendizaje que parte de la práctica y la información del entorno. Nuestro objetivo es acompañar al alumno para que “construya” su conocimiento, con todas las objeciones que una modalidad a distancia, con la inicial sensación de aislamiento que puede conllevar, interpone a este propósito. Javier: En esta mecánica todavía nos quedan dificultades que nos esforzamos por salvar, como la atención a los variados perfiles del alumnado o su lento acomodo a la técnica del aprendizaje por tareas, al que no están habituados. Lo esencial sigue siendo la atención constante del profesor. Al contrario de lo que se pudiese prever, el docente adquiere usualmente en esta modalidad la sensación de conocer la trayectoria y dificultades de cada alumno de un modo incluso más certero que en la modalidad presencial, en que la comunicación puede llegar a ser más impersonal. ¿Los exámenes también son online? Javier: En realidad no se puede hablar de exámenes en el IEDA. Nuestros estudiantes obtienen sus calificaciones gracias al trabajo que realizan en las tareas que deben cumplimentar a lo largo de un trimestre. José Luis: Al final de cada trimestre convocamos pruebas que denominamos presenciales y que tienen lugar de forma simultánea en cada una de las ocho provincias andaluzas. En ellas sólo se pretende comprobar la identidad de nuestros alumnos y confirmar el trabajo que ya han realizado. La verdad es que salvo casos aislados, la mayor parte de nuestro alumnado activo supera sin dificultad estas pruebas. ¿Qué dificultades plantea la enseñanza a distancia? Carmen: Al no tener un contacto directo con el alumnado durante el 100% del tiempo, no siempre se pueda identificar una dificultad de aprendizaje de manera inmediata. Una vez detectadas, esas dificultades tienen solución, pues desde el IEDA se ha puesto en marcha un protocolo de prevención del abandono en FP para identificar de manera temprana los alumnos que pueden dejar los estudios por problemas que son salvables (falta de organización, de comunicación, dificultades de aprendizaje, etc.). Vicente: En gran parte del alumnado, el problema principal con el que se enfrentan es el uso de las nuevas tecnologías: tener que enfrentarse diariamente delante de un ordenador a redactar un texto, enviar un archivo, hacer una presentación, trabajar con una hoja de cálculo, etc., cosas que no han visto ni por asomo en su anterior etapa educativa. También en esto les ayudamos. Algunos también se encuentran con problemas de expresión oral y escrita. Y, claro está, otro problema es la falta de hábito en el estudio. Muchos de ellos hace más de 20 años que dejaron los estudios. Verónica: La principal dificultad de gran parte del alumnado de la escuela de Idiomas es el no estar habituado al trabajo autónomo, que requiere de una buena planificación. Muchos alumnos tienen también problemas para practicar el idioma fuera del aula. Manuel Pérez Báñez, profesor de artes plásticas: Las herramientas y los nuevos formatos digitales condicionan nuevas formas de difundir contenidos artísticos a través de internet, que nos hacen plantear también nuevos enfoques en la educación artística. Es complicado integrar estos procesos en las aulas tradicionales, pero lo es más aún en las aulas virtuales. ¿Son gratuitas las enseñanzas del IEDA? Antonio González, secretario: La matrícula es gratuita para la ESA, pero no para el resto de enseñanzas. Los precios oscilan entre los 75€ del curso completo de bachillerato y formación profesional, pasando por los hasta los 50€ del Curso de Preparación para la Prueba de Acceso a los Ciclos de Grado Superior o de Acceso a la Universidad para mayores de 25 años. La matrícula en las enseñanzas de idiomas tiene un coste de 43,50€ por idioma. ¿Es rentable económicamente el IEDA? Si tenemos en cuenta que 90 profesores atienden a cerca de 6000 estudiantes, podemos considerar que lo es. Es más, todos nuestros materiales y tareas se utilizan en las enseñanzas semipresenciales de toda Andalucía. ¿Y socialmente? David: De hecho es que es nuestra principal rentabilidad, la social. Nuestro centro promueve una modalidad de formación que es extremadamente potente para fomentar las denominadas competencias clave para el aprendizaje permanente. Pretendemos lograr que las personas que acceden a este tipo de formación puedan actualizar sus conocimientos, continúen formándose a lo largo de la vida, diseñen su propio itinerario de aprendizaje y concilien la formación con la vida familiar y laboral. El centro precisa, entonces, de un equipamiento especial. Ana Echarri, jefa del Departamento de Seguimiento Técnico: Efectivamente. Una institución educativa 100% online, donde el alumnado no asiste al instituto, necesita una infraestructura técnica que dé soporte a las clases virtuales. Este entorno virtual de aprendizaje es un sitio web llamado plataforma educativa, que se estructura en aulas que incluyen todos los contenidos digitales y donde interactúan alumnado y profesorado, aprendiendo, enseñando o compartiendo experiencias y actividades. El Departamento de Seguimiento Técnico es el encargado de gestionar todo el material educativo generado en el centro y ponerlo a disposición de nuestra comunidad educativa a través de la plataforma. Y también de abrir esos contenidos digitales a toda la ciudadanía a través del portal Contenidos y recursos educativos de Andalucía. HABLAN LOS ALUMNOS Tres alumnos de bachillerato, María López Perea, F. Javier Jiménez y Anabel Luna nos cuentan su experiencia en el IEDA. ¿Por qué te has matriculado en el IEDA? María: Yo he tenido que matricularme aquí debido al trabajo de mis padres que son misioneros destinados en Taiwán. Javier: Yo trabajo como administrativo en una consulta veterinaria de mi localidad. ¿Por qué me matriculé? Básicamente por la flexibilidad que ofrecen estos estudios, que me permiten compaginarlos con mi vida laboral actual. Creo que es la razón de más peso que me impulsó a decir: "¡Llegó la hora de hacer bachillerato!". Anabel: Vivo en Málaga con mi pareja y trabajo ocasionalmente. Mi padre está bastante delicado del corazón, y a mi madre el año pasado le dio un ictus. Mis abuelos viven con ellos. Todos los días me desplazo a Alhaurín el Grande para atenderlos.
Los alumnos Anabel Luna, María López Perea y Javier Jiménez. Los alumnos Anabel Luna, María López Perea y Javier Jiménez.

  ¿Responde el centro a tus expectativas? María: En un principio cuando mis padres me plantearon la posibilidad y me dijeron la palabra “online”, en seguida me vino a la mente un curso fácil, pero nada más lejos de la realidad: pienso que tiene un nivel superior a muchos de los bachilleratos que están estudiando amigos míos, tanto en la práctica de llevarlo a acabo como en el uso de la tecnología, por lo tanto, cumple sobradamente mis expectativas, es más, me resulta más fácil el aprendizaje a través de las tareas que simplemente memorizando contenidos. Las tareas que mandan no son superficiales, sino que te piden que las compares con las circunstancias de la vida propia. Javier: Desde el primer momento, el centro ha respondido a mis necesidades, a mis dudas y se ha implicado a la hora de ofrecer cualquier solución. Anabel: Sí, totalmente. La verdad es que hasta el momento no he tenido ningún problema en nada, cada vez que he tenido alguna duda con algo, cuando le he escrito al profesor o a la orientadora, me han atendido lo más rápido posible. ¿Qué dificultades encuentras en la enseñanza a distancia? María: Entre las dificultades que me encuentro son por un lado no tener un profesor que me explique la lección, a lo que estaba acostumbrada toda mi vida. A pesar de ello siempre he encontrado una gran disponibilidad de los profesores, que me ayudan en todo lo que pueden. También algunas tareas me parecen demasiado difíciles y no creo que sea capaz de poder desarrollarlas, pero, por otro lado, cuando las termino veo que poco a poco se están desarrollando mis capacidades. Javier: En cuanto a la plataforma en sí, sufre actualizaciones, cambios o cortes en franjas del día que frenan el acceso. Sobre las asignaturas, algunas tienen un temario algo escueto lo que implica la búsqueda de información externa. En lo que concierne al propio profesorado, hay ocasiones en las que se te presentan dudas y no se resuelven de un modo inmediato. Anabel: Al principio te puedes llegar a agobiar porque piensas que a distancia al no tener a un profesor al lado tuyo, no te puede atender igual que por teléfono o por mail, pero una vez empiezas, preguntas las dudas, ellos te ayudan y te haces con la funcionalidad de la plataforma, es bastante sencillo. No he encontrado dificultad ninguna a estudiar a distancia, la verdad es que hasta el momento he tenido suerte con los profesores porque siempre me han ayudado cuando he tenido algún problema Es Javier quien despide este reportaje con una hermosa cita de María Zambrano: “Educar será ante todo, guiar al que empieza a vivir en esta su marcha responsable a través del tiempo. […] Educarle será despertarle o ayudarle a que se despierte a la realidad en modo tal que la realidad no sumerja su ser, el que le es propio, ni lo oprima, ni se derrumbe sobre él ...”.