En la primavera del 37 la ciudad de Jaén vivió uno de los episodios más dramáticos de su historia. El 1 de abril seis aviones de la Legión Cóndor del ejército nazi al servicio de los militares sublevados dejaron caer más de 68 bombas por orden del general Queipo de Llano en el perímetro de la capital. La incursión aérea dejó un reguero de muertes que aún permanece vivo en la memoria de muchos jiennenses. 78 años más tarde de aquella matanza indiscriminada, colectivos de la capital han querido rememorar lo acontecido en aquellas semanas trágicas que costó la vida a 285 personas. Una conferencia sobre el bombardeo a Jaén, una visita al refugio antiaéreo de la ciudad y el homenaje a un histórico del PSOE jiennense, detenido el 11 de abril y fusilado en agosto del 39 por el franquismo, forman parte de los actos organizados para recordar a las víctimas de la guerra y la posguerra. PREGUNTAS Y RESPUESTAS Los actos arrancaron con la conferencia de Luis Sánchez Tostado, escritor, historiador y criminólogo, organizada por el foro cultural Jaén Debate, para dar respuesta a algunos de los aspectos más oscuros relacionados con aquel episodio. ¿Por qué pasó desapercibido este ataque aéreo en su tiempo? ¿Cómo se planeó? ¿Cuáles fueron sus consecuencias? ¿Cómo fueron los últimos días de la guerra en Jaén? ¿Cuál fue el balance de la guerra civil en Jaén? Estas son algunas de las preguntas que fue desgranando durante una intervención en la que aportó datos y testimonios de las personas que vivieron aquel drama y que están recogidas en los trabajos de investigación realizados en los últimos años, además de los artículos de prensa, poemas y fragmentos de escritores como Miguel Hernández y Rafael Porlán, que por circunstancias del destino, vivieron 'in situ' los bombardeos.
Imagen histórica del bombardeo de la Legión Cóndor sobre Jaén. Imagen histórica del bombardeo de la Legión Cóndor sobre Jaén.

Durante la charla, Sánchez Tostado desglosó el horror de aquellas primeras semanas del mes de abril, que arrancaba el día 1 con el bombardeo republicano sobre el municipio cordobés de Cabra causando cerca de cuarenta muertes. "Aquel acto enfureció de tal manera al general Queipo de Llano que ese mismo día ordenó bombardear Jaén como represalia".  Aquel ataque fue un "crimen de guerra" en toda regla contra la población civil desguarnecida de toda defensa; no en vano, el historiador jiennense afirma que "el militar golpista tiene el récord de las mayores matanzas en Andalucía durante la contienda". Así, recordó que esta región conserva el mayor número de víctimas y desaparecidos de toda España. Con esta acción "quedó patente que Queipo era uno de los generales golpistas más sanguinarios del elenco de generales que se sublevaron". ENTRE LA VENGANZA Y EL PÁNICO  Sánchez Tostado ha comentado que el ataque aéreo dio lugar a una ola de pánico que recorrió la ciudad, "desatándose las ansias de venganza por el bombardeo de parte de los militantes de izquierdas". Así, explicó que al día siguiente miembros del Frente Popular de Jaén, un grupo de guardias de asalto y otro de milicianos armados, "se dirigieron a la cárcel para llevar a cabo una saca de presos derechistas que igualara el número de víctimas inicialmente contabilizadas en el bombardeo de la capital. Cometiendo un acto también indigno". No obstante,  subrayó que "Jaén no tenía interés militar alguno, era una ciudad indefensa. El ataque que vivió respondía exclusivamente a un acto de venganza". La operación militar coincidió también en el tiempo con el bombardeo en las ciudades vascas de Durango y Guernica. El ataque a Jaén, aunque tuvo una menor repercusión nacional e internacional, "fue una acción tomada en caliente para vengarse de la población civil, mientras que el ataque a los dos municipios vascos respondía a una ofensiva de los militares rebeldes para ocupar la cornisa cantábrica", sentencia Sánchez Tostado. JAÉN NO ES GUERNICA. ¿O SÍ? En este contexto, ha incidido en que según los estudios el bombardeo de Guernica no tuvo más muertos que el de Jaén, "pero sí contó con una mayor campaña propagandística que eclipsó los bombardeos anteriores".  A ello hay que sumar, según el escritor jiennense, la matanza que se produjo con posterioridad por parte de las autoridades republicanas contra los presos de derechas como represalia al ataque aéreo, motivo por el cual no se divulgó con la misma fuerza. A pesar de la barbarie de la guerra, Sánchez Tostado ve importantes diferencias entre los actos de represión de uno y otro bando. Mientras que la represión republicana respondía a un estallido espontáneo y descontrolado en tiempos de guerra, como réplica "a una agresión bestial como es el levantamiento en armas contra un gobierno democrático legítimamente constituido; la represión franquista formaba parte de un plan establecido, que siguió matando en tiempos de paz". LA GUERRA HA TERMINADO. ¿O NO? Más de 200.000 personas fueron asesinadas, de ellas 50.000 durante la dictadura. "La guerra no terminó, por tanto, en el 39". Al hilo de ello, el autor defiende la necesidad de que los jóvenes nacidos en democracia conozcan estos episodios, "no sólo porque forman parte de su legado histórico, sino porque es necesario divulgar la verdad para que en un futuro no se repitan los despropósitos históricos que llevaron a los españoles a matarse unos a otros". Por su parte, el colectivo cultural IUVENTA, ha organizado una visita al refugio antiaéreo de la plaza de Santiago, restaurado en 2011 por el Ayuntamiento de Jaén, gobernado por PSOE e IU. El refugio se ha convertido en un espacio de reflexión sobre la paz y las víctimas de la guerra civil española. Para el presidente de la asociación, Rafael Cámara, el acto pretendía "poner en valor el patrimonio histórico en su vertiente social, así como refrescar la esencia de los valores humanos como un arma eficaz contra el odio, la guerra, el rencor, la masacre... la inhumanidad. No debemos dejar en el olvido nuestra identidad, nuestros antecedentes, que lamentablemente en muchas ocasiones son sufrimiento en su más cruda realidad. Parafraseando a Miguel Hernández: "Tristes hombres si no mueren de amores. Tristes, tristes".