La polémica por la retirada de carteles electorales en Sevilla ha dado un giro político que apunta directamente al presidente andaluz, Moreno Bonilla. Después de advertir sobre una supuesta “guerra sucia” por parte de la izquierda, PSOE y Por Andalucía denuncian ahora que es un Ayuntamiento gobernado por su propio partido, el PP, el que habría eliminado propaganda de candidaturas rivales en espacios asignados legalmente. El Consistorio, sin embargo, se lava las manos y justifica su decisión en base a unas presuntas irregularidades halladas por Alumbrado Público.
El episodio, ocurrido en pleno inicio de la campaña para las elecciones autonómicas del 17 de mayo, ha elevado la tensión política y ha colocado en el centro del debate la coherencia del discurso del Partido Popular. Mientras Moreno alertaba de prácticas irregulares en campaña, la oposición acusa a su formación de incurrir precisamente en ellas.
De la denuncia a la contradicción política
El secretario adjunto de Organización del PSOE-A y candidato por Sevilla, Alejandro Moyano, ha anunciado en sus redes sociales que su partido denunciará la retirada “ilegal” de propaganda electoral durante la noche del sábado. Según ha explicado, los carteles estaban colocados en farolas previamente asignadas por la Junta Electoral.
“¡De vergüenza! El PP, pillado eliminando al rival político a golpe de radial, en farolas asignadas y con permiso de la Junta Electoral. Es antidemocrático. Sevilla no es vuestro cortijo. Lo vamos a denunciar”, ha afirmado Moyano en X. Para los socialistas, los hechos suponen una vulneración directa de las reglas democráticas. Pero, además, añaden un elemento político clave: contradicen el relato del propio Moreno Bonilla, que había situado a la izquierda como responsable de prácticas desleales en campaña.
Un caso que no afecta solo al PSOE
La denuncia del PSOE se suma a la realizada previamente por Por Andalucía, que también ha alertado de la retirada de su cartelería en distintos puntos de Sevilla. Según la coalición, los carteles eliminados estaban ubicados en espacios asignados oficialmente, lo que descarta incumplimientos de la normativa.
Desde Izquierda Unida, su portavoz municipal, Ismael Sánchez, ha calificado lo ocurrido como un hecho “gravísimo” y ha acusado al Ayuntamiento de haber ordenado presuntamente la retirada de propaganda en plena campaña electoral. Para la coalición, no se trata de actuaciones puntuales, sino de una intervención que afecta a la igualdad de condiciones entre candidaturas. La difusión de vídeos en redes sociales mostrando a operarios retirando carteles ha reforzado estas acusaciones y ha dado mayor visibilidad al conflicto.
Presuntas "irregularidades"
Hasta bien entrado el mediodía del domingo no hubo una respuesta por parte del Ayuntamiento de Sevilla. Fuentes del Consistorio transmitían que la retirada de carteles no sólo ha afectado a los partidos progresistas, sino a todas las fuerzas políticas de diferentes zonas de la ciudad después de que le inspección de Alumbrado Público detectara banderolas que "ponen en riesgo la solidez estructural de los soportes de alumbrado y los pernos de anclaje de los basamentos, suponiendo un riesgo para los viandantes".
"El Ayuntamiento está retirando los carteles que se encuentran en espacios no autorizados, colocados sin permiso o que no garanticen la seguridad de los ciudadanos, lo que es la prioridad", aseguraban. Para instalar banderolas en soportes de alumbrado, aclaraba el Ayuntamiento a los medios, "es necesario contar con la autorización de alumbrado público, ya que los soportes están en la vía pública y es necesaria la garantía de solidez estructural del conjunto por cuestiones de seguridad".
Así, el ayuntamiento popular se lavaba las manos y despejaba las acusaciones de guerra sucia por parte de la izquierda, explicando que "muchas de las banderolas carecían de las obligadas gomas de protección en los herrajes metálicos de sujeción para evitar daños en la pintura y galvanizado de los soportes de alumbrado público".
Entre las irregularidades detectadas, prosiguen, Alumbrado Público también apunta a que "hay carteles directamente fijados con bridas a los soportes"; algo que según argumentan no está permitido. Por ello, la Junta Electoral de Zona (JEZ) habilita unos espacios electorales y "es en esos donde los partidos deben pedir sus correspondientes permisos, no en otros lugares".
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