Manuel Garí, uno de los dos interlocutores designados por Podemos para las negociaciones con el PSOE-A de cara a la investidura de Susana Díaz, ha criticado que la socialista "ahora pretende imponer el viejo dilema de 'yo o el caos", cuando "el lío lo montó" ella al disolver el anterior Parlamento.

En un artículo titulado 'Cállate, bonita', publicado este viernes en la web de Anticapitalistas y recogido por Europa Press, Garí expone que el pacto de gobierno de la pasada legislatura entre PSOE-IU era "estable" pero a Díaz "no le bastaba e intentó ganar la mayoría absoluta para alcanzar San Telmo con la vista puesta en horizontes lejanos". Pero esto, sostiene, "le salió mal, le votaron muchos, pero menos que antes y se encontró con una pluralidad molesta". Por eso, asevera que "el lío lo montó quien disolvió el anterior Parlamento".

Manuel Garí, hombre de confianza de la secretaria general del partido en Andalucía, Teresa Rodríguez, ha reprobado que algunos diputados mandaran "a callar" a la portavoz de Podemos durante su intervención en el debate de investidura en la Cámara andaluza, afirmando que "cuando no hay argumentos se manda callar a quien disiente, a quien defiende a la gente de abajo". "Al calor del desacato verbal, otro y otro --fueran del PP o del PSOE-- en santa alianza, se animaron a rebatir a la representante del pueblo andaluz", ha señalado Garí para ironizar que lo hicieran "con argumentos de peso", tales como "no tienes ni puta idea".

A su juicio, ese trato que recibió la líder andaluza de Podemos denota "que las voces que rompen con la armonía del bipartidismo y ponen en cuestión las bondades del régimen del 78 deben ser acalladas, y convertidas en chivo expiatorio".

Ha señalado que tras el fracaso de la primera votación de investidura, "todos los intelectuales orgánicos del régimen" desarrollaron dos ideas, "que es preciso devolver la estabilidad a Andalucía y que ello exige la madurez de todas las fuerzas políticas", una madurez, para Manuel Garí, que "se imparte según el grado de silencio y sumisión que se practique". Así, lamenta que parece que quien no permite la investidura de Susana Díaz mediante una cultura de pacto, "no puede intervenir en política".

Al hilo, ha manifestado que durante las conversaciones que han mantenido él y el secretario de Organización de Podemos, Sergio Pascual, para abordar la investidura con el PSOE-A, se les insinuó que debían apoyar a la socialista mediante la abstención, "hasta el voto tenían pensado", ha criticado.

No obstante, Garí ha incidido en que Podemos planteó tres condiciones que significaría "una mejora para la ciudadanía y, de cumplirse, una señal inequívoca de propósito de la enmienda" por parte de los socialistas, así que recuerda al PSOE-A "que nadie está obligado a votar sin condiciones, y como acto de fe, la investidura de una candidata que ha incumplido anteriormente".

Así las cosas, ha aseverado que con la actitud de Podemos y sus tres condiciones, "la renuncia en diferido a escaño futuro" de los expresidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán "obtuvo un primer resultado positivo para orear la Junta"; a la par que ha lamentado, sobre la medida de reducir altos cargos para contratar a personal sanitario, educativo y de bienestar social, que el PSOE-A haya tratado la cuestión "como si de un regateo de mercadillo se tratara".

Respecto a la condición que busca que el Gobierno andaluz deje de contratar con entidades financieras que ejecutan desahucios a personas sin alternativa habitacional, que Manuel Garí ha tildado de "el asunto de los asuntos, la madre de todos los asuntos"; el negociador de Podemos ha reiterado que el dictamen jurídico que les trasladó el PSOE-A sobre el asunto "resultó erróneo".

Con todo, "pese a las evidentes diferencias", ha explicado que los socialistas les trasladaron en el marco de esas negociaciones que estaban "a un folio" de llegar a un acuerdo, pero, lamenta, "ese folio jamás llegó", lo que, en opinión de Garí, puede deberse a que "o mintieron o no sabían de qué hablaban pese a la precoz profesionalización en la política de algunos dirigentes del PSOE", o bien "los acuerdos entre partidos, los que beneficien a la ciudadanía, a plena luz del día y con pantallas en la plaza para que la ciudadanía sea testigo y decisora". "¿Quién sabe si para estas horas no han llegado ya a un acuerdo PP y PSOE?", ha concluido Manuel Garí, para definirlos como "purita casta".