La candidata socialista al Parlamento andaluz por Jaén, Ángeles Férriz, ha cargado contra la política universitaria del Gobierno de Juan Manuel Moreno Bonilla, al que acusa de estar impulsando un proceso de “degradación” de los servicios públicos que afecta especialmente a la educación superior. Desde la Universidad jienense, la dirigente ha advertido de que la continuidad del actual Ejecutivo podría poner en riesgo el futuro de las universidades públicas andaluzas.
Férriz ha denunciado que la Junta de Andalucía “está estrangulando la universidad pública mientras facilita el crecimiento de la privada”, en lo que considera un cambio de modelo que perjudica el acceso igualitario a la educación. En este sentido, ha criticado el aumento del número de universidades privadas en la comunidad y ha cuestionado su nivel de exigencia académica.
Uno de los ejemplos señalados por la candidata es el intento que hubo el pasado año de retirar el Grado de Ingeniería Biomédica a la Universidad de Jaén, una titulación que, según ha afirmado, cumplía todos los requisitos y que tras los retrasos provocados por la Junta no se podrá empezar a impartir hasta el próximo curso. Férriz sostiene que este grado fue transferido a una universidad privada, donde el coste de los estudios asciende a unos 40.000 euros, lo que, a su juicio, limita el acceso a quienes no pueden asumir ese gasto.
La dirigente socialista ha vinculado esta decisión con un modelo educativo que, según denuncia, prioriza la capacidad económica frente al mérito académico. “La universidad para quien pueda pagársela”, ha resumido, criticando que cada vez más estudiantes se vean obligados a recurrir a financiación externa para acceder a estudios superiores.
En el plano de la financiación, Férriz ha cuestionado los últimos anuncios del Ejecutivo autonómico, a los que ha calificado de “parches electorales”. Según ha señalado, las universidades públicas llevan años sufriendo una falta de recursos que está afectando a su funcionamiento ordinario. Entre las consecuencias, ha mencionado la reducción de horarios, el cierre de instalaciones por las tardes y la pérdida de personal docente.
Además, ha advertido de que la situación económica de las universidades es crítica, con dificultades para llegar a final de mes pese a contar la Junta con mayores recursos que en etapas anteriores. También ha señalado la posibilidad de recortes salariales, despidos o la supresión de programas de doctorado como algunas de las medidas que podrían adoptarse si no se revierte la situación.
Férriz ha insistido en que estas políticas responden a una estrategia que busca debilitar la universidad pública para favorecer la expansión de la privada. En este contexto, ha reivindicado el papel de la educación pública como herramienta de igualdad de oportunidades y ascensor social, recordando que su extensión a todas las provincias permitió a muchas familias acceder por primera vez a estudios universitarios.
Finalmente, la candidata ha defendido la necesidad de un sistema universitario “accesible, bien financiado y de calidad”, subrayando que el acceso a la educación superior no debe depender del nivel económico, sino del talento y el esfuerzo de los estudiantes.