El ministro de Justicia, Rafael Catalá, fue la última incorporación de Rajoy a su ministro tras la dimisión de Ruiz Gallardón. En ese momento desde la oposición se avisaba de que se nombraba a un fiel al partido más que a una persona con la independencia de criterio y equidad de pensamiento que se exige en un Ministro de Justicia y Notario Mayor del Reino. Un ministro que, como desde ELPLURAL.COM se avisó, "procede del llamado sector casinos y también juegos de azar diversos", origen poco recomendable para un titular del deparatmento de Justicia.

Un ministro más de partido que de Justicia
Hoy de nuevo Catalá, cuya carrera política le viene de la mano de Aznar con devaneos temporales en la empresa privada, ha demostrado por qué razones partidistas y de falta de neutralidad fue nombrado. El ministro ha afirmado sobre las explicaciones que los expresidentes andaluces Manuel Chaves y José Antonio Griñán han dado en su declaración ante el Tribunal Supremo en el caso de los ERE: "Me sorprende que se pueda alegar desconocimiento".

Grosera injerencia en las decisiones del Supremo
Estas declaraciones por sí mismas constituyen una grosera injerencia en asuntos judiciales donde el ministro debería ser aséptico, neutral y permanecer al margen de la polémica partidista. Pero lo es mucho más si se tiene en cuenta que esta semana se cierra el turno de comparecencias ante el Supremo de los cinco aforados por el "caso ERE" ¿Trata Catalá de influir en el magistrado Barreiro para que tome una decisión favorable al PP y perjudicial a los aforados y a los socialistas? Desde luego el momento en que ha realizado estas polémicas declaraciones no ha sido escogido casualmente.

Echa fuego al "caso EREs"
No contento con estas palabras que inducen a creer en la mala fe de Chaces y Griñán en sus comparecencias ante el TS, Catalá ha echado gasolina la fuego del "caso EREs" y ha afirmado que "conociendo como conozco la práctica en el funcionamiento de la Administraciones Públicas, me sorprende que se pueda alegar desconocimiento de unas prácticas tan irregulares, tan graves como las que se están investigando", ha dicho Catalá.

Reconoce que argumenta "por lo que ha conocido por los medios"
El ministro ha seguido tirando de argumentario salido de la calle Génova y ha asegurado, para mayor deshonra, que lo que argumenta y expresa lo hace en base a los "que ha conocido por los medios de comunicación. Según estas informaciones, tan poco consistentes desde el punto de vista de la profesionalidad de un jurista, Catalá mantiene que "lo que parece que han reconocido, porque la instrucción así lo pone bien claro de manifiesto, es que ha habido numerosísimas irregularidades en la gestión de fondos públicos".

"Es muy preocupante que haya habido ese mal uso de fondos públicos destinados, además, a políticas de empleo, de formación, a políticas que intentan ayudar a la gente, y que haya habido mal uso de esos fondos es gravísimo", ha señalado el titular de Justicia.

¿Consignas a magistrados? ¿Respaldo a Mercedes Alaya?
Las declaraciones del ministro son muy indicadoras de lo que piensa o desea que ocurra desde el PP. Por ello, sin disimulo o asepsia alguna Catalá afirma que que espera que tras estas comparecencias el Supremo debe definir es "cuál es la responsabilidad de quien ocupa puestos de gobierno en relación con una estructura administrativa" ¿Consignas por si acaso calan en el ánimo del magistrado? ¿respaldo claro a las tesis de la juez Mercedes Alaya? Un momento inoportuno para unas palabras más inoportunas aún en una situación política gravísima para el Gobierno de Rajoy y para el Partido Popular. No hay casualidad en las graves palabras del ministro servidor del PP. Eso sí, causalidad y oportunidad "política", mucha.