Mi relación con Grim Fandango podría catalogarse de “amor imposible”. Debido a que en el momento de su lanzamiento original no tuve la oportunidad de jugarlo, mi conciencia de amante de los videojuegos pedía a gritos recuperar la obra de Tim Schafer y dedicarle las horas que se merece. Un buen día, hurgando entre las muchas zonas de saldos de un Game cualquiera, me topé con una bonita edición de Grim Fandango para PC. “El momento ha llegado”, pensé yo… y nada más lejos de la realidad. Cuando llegue a casa y me dispuse a meterme en los huesos de Manny Calavera, descubrí que, por motivos que solo Bill Gates puede llegar a conocer, Windows 7 se burlaba de mi pasión por este medio y me decía NO a jugar a mi recién comprado título. Casi no podía creerlo y, resignado, devolví el juego a su estantería. Es por esto que la noticia de la remasterización de Grim Fandango me hizo sonreír de pura ilusión: el que está considerado como una de las aventuras gráficas más divertidas de la historia llegaría con gráficos renovados, control adaptado y, por fin, a plataformas en las que iba a poder jugar con total facilidad. Una noticia que tan solo unos años antes se habría considerado absolutamente falsa, pero que gracias a la milagrosa resurrección de Tim Schafer a través del crowdfunding se hacía realidad delante de los millones de jugadores ávidos de aquellas mágicas aventuras de antaño. Finalmente, Grim Fandango: Remastered está a la venta, tanto en las plataformas PS4 y PSVita como en PC, Mac y Linux, siempre en formato digital. Como no podría ser de otra manera, Manny Calavera y el resto de personajes lucen modelados con más detalle, texturas más ricas y contornos menos angulosos. Sin embargo, los menos puristas podrán echar de menos un lavado de cara gráfico más a fondo. Al fin y al cabo, Grim Fandango es un juego al que los años le han sentado bastante mal en el aspecto artístico: a pensar de que los diseños son eternos y sobresalientes, su modelado a base de polígonos canta demasiado hoy en día, recordando aquellos primeros momentos en el que el 3D nacía siendo más feote que el píxel, un tipo de modelado que ha aguantado muchísimo mejor el paso del tiempo. En cualquier caso, en mi opinión, el apartado gráfico no puede empañar la sensacional experiencia de disfrutar por primera vez de Grim Fandango. Double Fine no ha querido descuidar otros aspectos a la hora de trabajar en esta remasterización: además de permitir cambiar cuando queramos entre los gráficos originales y los remasterizados, la versión de PSVita nos permite controlar los menús de forma táctil. No obstante, lo que en mi opinión es el gran acierto de la versión para consolas de Sony es el Crossbuy, es decir, por el precio del juego podrás disfrutarlo tanto en PS4 y PSVita, con la posibilidad además de actualizar los datos de guardado en una y otra máquina y poder continuar con la aventura de la forma más rápida y cómoda posible. Gracias a esto, podremos jugar a Grim Fandango: Remastered en el autobús y continuar en la TV de nuestro salón muy ágilmente. Sin duda, todo un gesto por parte de Sony con sus jugadores. Aparte de esto, son pocas más las inclusiones que Double Fine ha realizado en el juego: un original modo en el que podemos jugar escuchando los comentarios de los creadores del título, así como la posibilidad de alternar entre resolución 4:3 y 16:9 (de forma más o menos efectiva) completan las novedades propias de la remasterización. Por lo demás, y por suerte, poco ha cambiado: Nos encontramos ante una aventura gráfica de marcado corte clásico, en la que controlaremos a Manny Calavera, empleado de una empresa que se encarga de llevar a los difuntos al lugar que se han ganado con sus actos en vida. Un guion maravillosamente absurdo, con giros del todo imposibles que elevan la dificultad a lo, por momentos exasperante, obligando al jugador a recurrir al ensayo y error de toda la vida. Aquellos que disfrutaron de la mayoría de las aventuras de Tim Schafer sabrán perfectamente a lo que me refiero, y sabrán también que la recompensa a tales quebraderos de cabeza están a la altura. Puzles de lo más ingeniosos, diálogos cargados de humor irreverente y, en general, la sensación de estar jugando a algo que hasta hace bien poco hubiese resultado impublicable. Una remasterización que apenas consigue restar aridez a un apartado gráfico muy poco sufrido, pero que gracias a unos originales aderezos y un gran respeto por la obra original resultan en una gran oportunidad para que los jugadores más jóvenes sepan cómo se las gastaba el bueno de Tim Schafer allá por los 90. Una obra maestra de su género no apta para los jugadores más impacientes, pero muy disfrutable para aquellos que se quieran tomar un respiro de lo conocido en la industria actualmente y dar un apacible paseo por el reino de los muertos.   [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]Grim Fandango: Remastered[/cita]     grim Plataforma probada: PS4, PSVita (versiones reseñadas), PC, Mac, Linux Desarrollador: Double Fine Distribuidor: Double Fine