La organización Andalucía Laica se mueve entre la sorpresa y la decepción ante el alcalde de Cádiz. Pensaban que los nuevos tiempos que soplan en el Ayuntamiento de Cádiz con un alcalde supuestamente defensor de la separación de la Iglesia del Estado no iban a truncarse tan pronto.

Medalla de Nazareno
Y es que José María González 'Kichi', regidor de la franquicia de Podemos, 'Por Cádiz si se puede', con su decisión de aceptar la medalla del Nazareno y hacer de este acto un fenómeno mediático ha llevado la decepción a la organización Andalucía Laica.

Respeto a la Constitución y al Estatuto de Autonomía
Según ha manifestado José Ramírez, miembro y dirigente de Andalucía Laica, “ambas organizaciones -Por Cádiz si se puede e Izquierda Unida- tienen bastante asumido el laicismo de las instituciones públicas”. Subraya además que “la laicidad no es contraria al hecho religioso sino que promueve separar el Estado de las creencias religiosas, que deben quedar en el ámbito privado” como dictan "la Constitución y en el Estatuto de Autonomía de Andalucía”.

Abuso grave de la aconfesionalidad
Según recoge la web Laicismo.org recogido de 'Cádiz Directo' desde Andalucía Laica "se confiaba que el alcalde de Cádiz, supuestamente progresista, no abusaría gravemente de la aconfesionalidad que impone el artículo 16 de la Constitución Española ni ignoraría el acuerdo de Gobierno municipal que incluye textualmente: laicidad y aconfesionalidad en la gestión del Ayuntamiento”.

Budista o católico o lo que quiera
Andalucía Laica cree que “a título personal, Kichi puede ser cofrade, hermano mayor o presidente de una asociación budista pero como representante de todos los ciudadanos, católicos o no, no tiene que decantarse por una religión excluyendo a los de otra o a los que simplemente son ateos”. Se trata precisamente de lo opuesto al argumento esgrimido para aceptar esta distinción "por ser el alcalde de todos".

Ignorancia o o demagogia oportunista
Destaca Andalucia Laica que “decir, alegramente, como ha hecho el alcalde que un icono religioso simboliza y representa a toda la ciudadanía no sabemos si tildarlo de ignorancia o considerarlo demagogia oportunista, que abochorna a gran cantidad de gaditanos. Para ser alcalde de todos, es imperativo respetar escrupulosamente la separación Iglesia-Estado, sin someter el poder civil a los requerimientos adoctrinadores de lobbies confesionales”.

No refugiarse en la tradición de Cádiz
Tampoco se justifica en la excusa de ser algo tradicional en Cádiz la imposición de la medalla al alcalde ya que "no nos hallamos en la Edad Media sino en el siglo XXI. Para la organización laicista "aburre que se utilice la tradición como argumento, especialmente, cuando esta tradición proviene de imposiciones político-eclesiásticas (nacionalcatolicismo)”. “Tradición era la esclavitud, que los profesores fumasen impartiendo clase o ser tolerantes con la violencia machista”.

Actitudes "tradicionales y castuzas" como Teófila Martínez
Ramírez manifiesta que esperaban que “estas actitudes tradicionales y castuzas se convirtieran un triste recuerda del pasado pero Kichi está haciendo lo mismo que Teófila Martínez”. El compromiso por la laicidad fue mucho más claro desde Ganar Cádiz en común que pidió, por registro, que se retirarán todos los símbolos religiosos en el Pleno de investidura. El alcalde, en todo caso, negó la semana pasada cualquier tipo de fractura con sus socios de Gobierno por esta cuestión.