La juez Mercedes Alaya no quiere soltar las macrocausas que dirige a pesar de que ganó una plaza en la Audiencia de Sevilla. Tampoco le valen los avisos desde distintas instancias judiciales superiores de que la causa se está eternizando, en especial el "caso ERE". Alaya ha hecho de estas causas, y en especial de las de los EREs, una labor personal y casi obsesiva. Por ello renuncia provisionalmente a incorporarse a su nuevo puesto y ascenso en la Audiencia hispalense -algo a lo que aspiraría con entusiasmo cualquier juez- y ha pedido seguir instruyendo las macrocausas. Fuentes consultadas por ELPLURAl.COM indican que el CGPJ accederá, casi con toda seguridad, a su deseo. En todo caso variaría algo su posición pues debería hacerlo como juez de refuerzo.

Petición al CGPJ
La magistrada sevillana va a pedir una comisión de servicio para continuar en el juzgado de instrucción 6 de Sevilla, donde se tramitan causas como los ERE o los cursos de formación. Fuentes judiciales han explicado a los periodistas que la juez hará esa petición al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) después de que obtuviera una plaza en la Audiencia de Sevilla y se convocara la plaza que ella dejaba vacante en el juzgado.

Períodos de seis meses renovables y sin límite temporal
Las comisiones de servicio con relevación de funciones se conceden por un periodo de seis meses prorrogables y sin límite temporal, han precisado otras fuentes. La intención de Alaya es continuar en el juzgado pidiendo comisiones de servicio hasta que pueda concluir las macrocausas que tramita, como los ERE, que comenzó a instruir en enero de 2011.

Abandonaría su despacho
Para ello, la juez tendrá que dejar el despacho que, previsiblemente, ocupará la nueva titular del juzgado, cuya plaza podría resolver hoy el Consejo General en favor de la titular del juzgado de primera instancia 17 de Sevilla, María Ángeles Núñez Bolaños.

Obras para el nuevo despacho
En previsión de que Alaya abandone el despacho, unos operarios están acondicionando unas nuevas dependencias cercanas al juzgado de instrucción 6. Las causas que asuma Alaya si le conceden la comisión de servicio tendrán que decidirse bien por el Consejo o en común acuerdo con la nueva titular del juzgado, han añadido las fuentes.

Plan de refuerzo
La decisión de la juez de pedir la comisión de servicio se produce un día después de que la sala de gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) propusiera un plan de refuerzo del juzgado de instrucción 6 de Sevilla, que hasta ahora dirige Alaya. Este plan, que según el TSJA es "ambicioso", consiste en dotar al juzgado con hasta tres jueces más, dos en comisión de servicio y quizás un juez de adscripción territorial.

Una de las dos plazas en comisión de servicio será para Alaya
El plan de refuerzo, que incluye el mantenimiento de los funcionarios de apoyo al juzgado, se propone al Consejo General del Poder Judicial para dar respuesta a las "macrocausas" que tramita ese juzgado, "de gran complejidad y voluminosidad". Las dos plazas de jueces de comisión de servicio con relevación de funciones se ofertarán en un concurso abierto y público, aunque una de las condiciones para adjudicarlas será el conocimiento de las causas que se tramitan en el juzgado número 6 y que comenzó Alaya. Por ello, con toda probabilidad, una de esas dos plazas será para Alaya, que tendría que renovar cada seis meses la comisión de servicio.

Los nuevos jueces tendrán que colaborar "con el nuevo titular en la tramitación y resolución de todos los asuntos de que conoce el juzgado conforme a los criterios de distribución de los mismos que conjuntamente formulen y apruebe esta Sala de Gobierno", precisa el TSJA.

Prórroga al secretario judicial
También se solicitará al Ministerio de Justicia que mantenga y prorrogue el secretario judicial de apoyo, y a la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía se le pedirá que haga lo mismo con la actual dotación de funcionarios de refuerzo. El TSJA pretende "minimizar, en la medida en que legalmente sea posible, los inconvenientes que puedan derivar del necesario cese de la actual titular y la ineludible incorporación de otro distinto".

Impulso por lo atrasos de las causas
El plan "permitiría un impulso continuado" de las causas, algunas con cuatro años de antigüedad, como los ERE, y se ganaría "celeridad y eficacia en su tramitación" y permitiría "ofrecer una imagen de agilidad y eficiencia en asuntos que tienen una importante trascendencia social".