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En la imagen, el exministro José Manuel Soria. EFE/Archivo
En la imagen, el exministro José Manuel Soria.
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EFE/Archivo

Mentiras, amaños y datos ocultos que pretendían llevar a Soria hasta el Banco Mundial

El Gobierno en funciones le pone la alfombra roja pero, tras la lluvia de críticas, Soria renuncia al dedazo

Mar, 6 Sep 2016

Cinco meses. Este es el tiempo exacto que ha pasado desde que José Manuel Soria tuvo que dimitir por su implicación en el escándalo de los Papeles de Panamá hasta que el Gobierno en funciones de Mariano Rajoy, su gran amigo, se puso manos a la obra para conseguir colocarle. Aunque en esta ocasión el dedazo viene de la mano de Luis de Guindos, su otro amigo.

¿Que dónde? Pues nada más y nada menos que en el Banco Mundial y como director ejecutivo. Desde que se conociese este posible nombramiento, minutos después de acabar la segunda votación de la investidura fallida de Rajoy, estalló la polémica.

Un ministro que tras contradicciones, mentiras y presiones de la prensa, acabó dimitiendo, era el elegido para encabezar uno de los organismos económicos más importantes a nivel mundial. Para acallar las críticas, han sido muchos los ministros y miembros del Gobierno en funciones que han salido en defensa de Soria y de su nombramiento. El problema es que la mayoría de las palabras pronunciadas distorsionan o contradicen la realidad.

Y, al final, para nada. Después de construir toda una historia que justificase el dedazo, José Manuel Soria ha decidido que rechaza el posible puesto, que esto no es para él. Aún así, repasamos los principales argumentos usados por el Gobierno en funciones para justificar este nombramiento que finalmente no será.

1El Código ético del BM exige transparencia económica

El Banco Mundial exige a sus trabajadores y líderes cumplir cada uno de los puntos de su código ético, puntos que no se plasman en la trayectoria de Soria.

Para empezar, este código pide a los funcionarios del organismo ejemplaridad, que la persona que ostente cualquier cargo sea una figura digna de imitar y seguir. Además, exigen transparencia económica y no sólo del funcionario, sino también de todos los miembros de su familia. Tanto él como sus familiares deberán hacer públicos sus ingresos.

Si recordamos por qué Soria acabó dimitiendo como ministro y se apartó de la vida política, está claro que incumple lo requerido. Ocultar supuestas empresas offshore en varios paraísos fiscales no es precisamente un ejemplo de transparencia económica. Es cierto que el exministro no está imputado ni está siendo investigado, pero el Banco Mundial exige mucho más.

2Un concurso público no público

Uno de los primeros en apuntarse a defender el nombramiento de Soria fue el mismísimo Mariano Rajoy. "Soria ha participado en un concurso como todos los funcionarios", mantenía el presidente en funciones faltando a la verdad.

Algo parecido hizo José Manuel García-Margallo al asegurar que se trataba de "un puesto de funcionario convocado para funcionarios" y no de “una designación política o salida del Consejo de Ministros".

El proceso que acabó con la idea de que fuera Soria el elegido no fue ni un concurso público ni exclusivo para funcionarios. Según se puede leer en el escrito que reglaba este nombramiento, no se pedía puntuación a los funcionarios, ni ser funcionario, sino simplemente se valora serlo al igual que una serie de requisitos básicos como hablar inglés.

"A los efectos de selección de los candidatos se valorará la condición de funcionario y su trayectoria profesional, incluyendo la naturaleza, nivel de los puestos y años de experiencia en la administración económica española".

Además, la convocatoria no fue difundida ampliamente ni publicada en la web del Ministerio de Economía, sino difundida tímidamente por correo electrónico entre los técnicos comerciales del Estado.

Pese a ello, Rafael Hernando ha vuelto a repetir este marter y tras ya conocer la renuncia del canario, que la designación ha seguido un concurso público entre funcionarios.

3No es funcionario desde hace 26 años

De ser cierto que la convocatoria sólo fuese para funcionarios, hay que recordar que Soria dejo de serlo hace 26 años, concretamente dejó el cargo de técnico comercial del Estado en 1990. Después trabajó en las empresas de su familia hasta 1995, año en el que dio el salto a la política.

Pese a que lleva 26 años sin desarrollar su carrera de funcionario, es cierto que puede acumular antigüedad y trienios, aunque fue técnico comercial del Estado seis años.

4Reabrir la convocatoria para que entre Soria

El 14 de abril, José Manuel Soria dimitía como ministro de Industria.

La convocatoria para la plaza, a la que ahora Soria ha renunciado, se abrió el pasado 1 de enero y tendría que haberse fallado en primavera aunque finalmente se ha resuelto en septiembre.

¿Por qué? Volvamos a recordar la fecha de dimisión de Soria: 14 de abril. Si el proceso se hubiese cerrado a su debido tiempo, Soria no podría haber formado parte de él porque todavía era ministro. En otras palabras, Economía, con Luis de Guindos a los mandos, reabrió el proceso tras la salida de su amigo del Gobierno. Concretamente, el proceso se paralizó y se lanzó una nueva convocatoria tras las elecciones del 26 de julio. 

5No es digno de ser ministro... sí para el BM

Tras conocerse la dimisión de José Manuel Soria, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, salió ante la prensa tras el Consejo de Ministros. Fue preguntado por lo sucedido y su respuesta fue clara: una persona que ha tenido dinero oculto en paraísos fiscales no puede ocupar una cartera ministerial.

Sus palabras fueron entendidas como duras, pues el resto de miembros del Gobierno en funciones le defendió y arropó. Pero más allá de la posible dureza de lo dicho, lo importante es que mientras que Montoro mantenía que Soria no era apto para ser ministro, el Gobierno en funciones le propone para ocupar un cargo en el Banco Mundial. Para ser ministro no, pero para dirigir uno de los organismos económicos más importantes, era la persona idónea. 

 

Natalia Castro es redactora de El Plural