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La cúpula del PP en los 90 se ve las caras en la Audiencia Nacional gracias a Bárcenas

Este martes, Rato, Acebes, Mayor Oreja y Arenas acuden como testigos para rendir cuentas por el ‘caso Gürtel’

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Lun, 19 Jun 2017

Este martes, la sala de juicios de la Audiencia Nacional, en San Fernando de Henares, se convertirá en un revival del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Popular en los años 90. Allí tendrán que retratarse sus principales dirigentes de la época, como testigos en la pieza separada de la Primera Época de Gürtel 1999-2005: Rodrigo Rato, Javier Arenas, Ángel Acebes, Jaime Mayor Oreja, además de Gerardo Galeote y José Manuel Fernández de Santiago. Antes, este lunes, Francisco Álvarez Cascos dará el aperitivo de lo qu está por venir. 

Lo más llamativo de ello es que quien les convoca es el extesorero del PP, Luis Bárcenas, quien pidió que acudiesen como testigos antes de que diese un golpe de timón a su estrategia de defensa. Porque hubo un tiempo en que Bárcenas no era fuerte, como le pidió Rajoy, y no creía que fuera un “despropósito” que el presidente del Gobierno diera explicaciones en la Audiencia Nacional.

Al menos, a Bárcenas le pareció lo más lógico citar a toda la cúpula del Partido Popular, junto a un eurodiputado y al que fuera hombre fuerte de la formación en Castilla y León, para que dieran explicaciones sobre cómo se contrataban las campañas electorales y a Francisco Correa.

Los argumentos de Luis Bárcenas no tienen desperdicio, porque son sutiles y cargan sobre sus antiguos compañeros unas responsabilidades que no les dejarían nada bien en la causa, mientras que él se presenta como un mandado sin ninguna culpa.

En su petición de prueba testifical, por ejemplo, Bárcenas dice que Cascos también aparece como receptor de “mil millones de pesetas” por parte de Francisco Correa en la grabación hecha al cabecilla de la Gürtel.

De Arenas señala que “como secretario general dirigía el comité de campaña en las elecciones municipales del año 2003” y su declaración “está justificada al poder exponer cómo se produjeron estas adjudicaciones y si hubo trato de favor a las empresas del señor Correa”.

De Acebes señala que “habría autorizado la operación de compraventa de acciones de Libertad Digital con fondos del Partido”. De Fernández de Santiago señala que era consejero de Fomento en Castilla y León “en el momento de realizarse la adjudicación de la Variante de Olleros de Alba y la Variante de Mena, siendo pertinente y útil su declaración toda vez que se está presumiendo por las acusaciones la participación irregular” del propio Bárcenas

De Rodrigo Rato señala que “es conocedor de cómo se organizaban las campañas electorales y de cómo se adjudicaban. En tal sentido su declaración es útil y pertinente a los efectos de declarar sobre la adjudicación de campañas electorales a las empresas del Sr. Correa y si hubo o pudo haber trato de favor”.

Más tarde llegó el cambio de parecer de Luis Bárcenas, cuando se retiró del caso de los discos duros destruidos por su antiguo partido, con la excusa de que no tenía dinero para seguir la causa. Y el extesorero llegó a pedir que se retiraran las citaciones de los pesos pesados: Álvarez-Cascos, Rato y Mayor Oreja. Precisamente las tres comparecencias que más molestaban en Génova 13, mientras que fuera de ese perdón quedaba Javier Arenas, con quien Bárcenas siempre ha tenido una relación de amistad.

La maniobra, sin embargo, fue abortada en el último momento. En un receso durante el juicio, la fiscal, Concepción Nicolás, se percató de que el abogado de Bárcenas se acercaba al estrado para dar unos documentos al presidente del Tribunal, Ángel Hurtado. Ella también se acercó y descubrió que el extesorero pretendía retirar esas comparecencias; la fiscal puso el grito en el cielo y abortó la intentona.

Según la Fiscalía, Hurtado estaba dispuesto a aceptar estas peticiones. Algo que no sorprende, porque este magistrado conservador no sólo se opuso a la comparecencia de Rajoy como testigo. También presentó un durísimo voto particular al volver de sus vacaciones, el 16 de agosto de 2016, en el que se oponía a que la cúpula del PP testificara, como ya habían aceptado sus compañeros de sala.

En aquel voto particular, Hurtado apoyaba la descripción de “macro-causa de proporciones inusuales” que había utilizado Bárcenas y señalaba que “he considerado que no era de la urgencia que han considerado mis compañeros”. Según el magistrado, la petición de testigos “nada aporta a la presenta causa” y, a cada una de las peticiones, excepto la de Ángel Acebes, dio un no por respuesta.

De nada sirvió porque, como con Rajoy y por mucho que Hurtado presida la sala, está en minoría frente a los otros dos magistrados. Y, este martes, la reunión de maitines del PP se celebrará en la Audiencia Nacional.

 

Marcos Paradinas es redactor jefe de ELPLURAL.COM