La vida sentimental de Jennifer Aniston siempre ha despertado interés, pero esta vez la historia la está contando su propia pareja. Jim Curtis, hipnoterapeuta y actual novio de la actriz, habló públicamente sobre cómo gestionan los conflictos cotidianos y qué estrategias utilizan para mantener una relación sana.

Durante su participación en el podcast ‘Ced with Intention’, explicó que la convivencia intensiva puede generar tensiones, incluso en parejas consolidadas. Pasamos mucho tiempo juntos en casa y a veces surgen pequeñas discusiones”, comentó.

La diferencia, según él, está en la reacción. Ante un conflicto, existen varias opciones: guardar silencio, enfadarse o distanciarse temporalmente. Sin embargo, la pareja intenta elegir otro camino. “Podemos decir: ‘Esto fue lo que pasó, lo siento’, reparar lo ocurrido y trabajar para que no vuelva a suceder”.

Curtis señaló que las disculpas solo funcionan si implican cambios reales: “Si reparas algo y vuelve a pasar cinco veces, nadie confía en ello”.

El terapeuta considera que el punto central de cualquier relación es el esfuerzo mutuo. “No puedes estar emocionalmente cerrado mientras la otra persona hace todo el trabajo. Ambos tenemos que trabajar en nosotros mismos. Yo no puedo arreglarte ni tú puedes arreglarme”.

De hecho, la pareja incluso ha hablado previamente sobre cómo discutir antes de que ocurra un problema. “Hemos conversado si necesitamos tiempo para pensar, diez minutos solos o resolverlo inmediatamente. Incluso si está bien dormir enfadados o si eso resulta doloroso”, explicó.

Para él, las relaciones requieren acuerdos explícitos: “Especialmente en una relación romántica, hay que establecer las reglas antes de jugar”.

Jennifer Aniston y Jim Curtis comenzaron a ser vinculados públicamente en el verano de 2025 y oficializaron su relación en redes sociales meses después. Desde entonces han mantenido un perfil relativamente discreto, aunque se les ha visto compartiendo celebraciones familiares como Acción de Gracias.

Más allá de la curiosidad mediática, el interés radica en el enfoque: lejos del ideal romántico clásico, la pareja plantea la relación como un proceso consciente, basado en comunicación y responsabilidad emocional compartida.