La fortuna de Liam Payne ya tiene heredero. Más de un año después de la muerte del exintegrante de One Direction, los documentos judiciales han confirmado que Bear Payne, el hijo que tuvo junto a Cheryl Tweedy, será el único beneficiario de su patrimonio, valorado en aproximadamente 29 millones de dólares.

Según la documentación presentada ante los tribunales, el niño, que actualmente tiene 9 años, heredará un total de 29.007.998 dólares procedentes del patrimonio del cantante británico. Aunque parte de esos fondos podrá destinarse a cubrir sus necesidades actuales, la mayor parte quedará protegida en un fideicomiso hasta que alcance la mayoría de edad.

La decisión tiene una explicación sencilla: Liam Payne falleció sin haber dejado testamento. Ante esta situación, la administración temporal de la herencia quedó en manos de Cheryl, madre de Bear, y del abogado Richard Mark Bray, quienes han sido designados para preservar y gestionar el patrimonio hasta que se complete el proceso legal correspondiente.

La noticia ha reavivado el recuerdo de la estrecha relación que el cantante mantenía con su hijo. A lo largo de los años, Payne habló en numerosas ocasiones sobre lo mucho que había cambiado su vida desde la llegada de Bear en marzo de 2017.

"Siempre quise ser padre joven, aunque nunca imaginé que estaría en esta situación", explicaba en una entrevista concedida en 2018. El artista reconocía entonces que alternar la vida familiar con la fama internacional no siempre era sencillo, pero aseguraba que la paternidad se había convertido en una de sus mayores prioridades.

En aquella misma conversación bromeaba sobre cómo había adoptado una especie de doble identidad entre los escenarios y el hogar, llegando a definirse con humor como "Dada Montana", en referencia a la popular serie juvenil.

Payne también confesó en varias ocasiones que le sorprendía la velocidad con la que crecía su hijo.

"Lo miro y pienso: ¿dónde ha ido mi bebé? Ya camina por la casa fingiendo que su peluche es un teléfono. Es increíble y muy divertido. Me encanta pasar tiempo con él", comentaba.

La confirmación de la herencia llega mientras la familia continúa gestionando las consecuencias de la inesperada muerte del cantante.

Liam Payne falleció el 16 de octubre de 2024 a los 31 años tras caer desde el balcón de su habitación en un hotel del barrio porteño de Palermo, en Buenos Aires. La autopsia determinó que sufrió múltiples traumatismos y hemorragias internas y externas como consecuencia de la caída.

Las investigaciones posteriores concluyeron que el artista se encontraba solo en el momento del accidente. Los informes toxicológicos revelaron posteriormente la presencia de alcohol, cocaína y un antidepresivo prescrito en su organismo.

Las autoridades argentinas señalaron que no existían indicios de intervención de terceros en la caída ni evidencias compatibles con un acto voluntario consciente, apuntando a que el cantante podría haber estado en un estado de consciencia alterado cuando se produjo el fatal accidente.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

La muerte de Liam Payne conmocionó a millones de seguidores en todo el mundo y dejó una profunda huella en la industria musical. Ahora, con la resolución de los asuntos relacionados con su patrimonio, el foco se traslada a Bear, el hijo que siempre ocupó un lugar central en la vida del artista y que, según quienes le conocían, era una de las personas de las que más orgulloso se sentía.

Con apenas nueve años, el pequeño se convierte así en el único heredero de una fortuna construida a lo largo de una carrera que comenzó en One Direction y que posteriormente continuó en solitario, consolidando a Liam Payne como una de las voces más reconocibles de toda una generación.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora