Melody siempre ha proyectado una imagen de seguridad arrolladora. Energía, humor, espontaneidad y esa personalidad explosiva que la acompaña desde que conquistó al público siendo apenas una niña con ‘El baile del gorila’. Pero durante su reciente visita a ‘El Hormiguero’, la artista dejó ver una faceta mucho más vulnerable y humana al confesar uno de los temores que lleva años condicionando su vida: un profundo miedo a volar.
La cantante aterrizó —nunca mejor dicho— en el programa de Pablo Motos convertida en un auténtico espectáculo televisivo. Entró al plató dentro de una caja de muñecas, comenzó cantando ‘Ilarie’ apenas pisó el escenario y presentó una imagen de absoluta efervescencia profesional. Nuevos proyectos, una intensa gira de verano, futuras canciones y participaciones en formatos como ‘La Voz Kids’ o ‘El Desafío’ dibujan una etapa especialmente activa para la artista.
Sin embargo, la conversación terminó desplazándose inesperadamente hacia un terreno mucho más íntimo.
Todo comenzó cuando Pablo Motos recordó un reciente viaje de la cantante a Nueva York y reveló un detalle que sorprendió al público: Melody había pasado la noche anterior llorando por la ansiedad que le provocaba subirse a un avión. La reacción de la artista fue inmediata y completamente sincera.
“Tengo un problema serio con el tema de volar y tengo que solucionarlo porque, si Dios quiere, me quedan unos cuantos vuelos”, confesó entre risas nerviosas y honestidad absoluta.
La revelación sorprendió especialmente porque Melody rara vez se muestra vulnerable en televisión. Acostumbrada a proyectar una personalidad fuerte y carismática, escucharla hablar sin filtros sobre una ansiedad tan concreta conectó rápidamente con miles de espectadores.
El momento se volvió todavía más identificable cuando explicó exactamente qué desencadena su miedo. Ante la pregunta sobre qué parte del vuelo le resulta más difícil —despegue, aterrizaje o turbulencias—, la cantante ofreció una descripción sorprendentemente precisa.
“Cuando va a despegar y escucho que el motor empieza a sonar de otra manera… ahí pienso que se va a calentar y nos vamos”, explicó, verbalizando ese miedo irracional pero extremadamente común que muchas personas sienten al interpretar cualquier ruido del avión como una señal de peligro inminente.
La confesión también incluyó una anécdota familiar tan divertida como reveladora. Melody admitió que incluso su propio hermano evita sentarse junto a ella cuando vuelan.
“Mi hermano me dice que ya no se va a sentar al lado mío porque le pongo nervioso”, comentó entre carcajadas.
Pero probablemente el instante que más conversación generó fue cuando explicó el pequeño mecanismo psicológico que utiliza para aparentar tranquilidad durante el vuelo.
“Me pongo los cascos y, si pasa alguna azafata, le digo: ‘Nada, que estoy muy emocionada con el nuevo tema que voy a sacar’”, contó divertida, confesando que mientras intenta transmitir normalidad, por dentro suele sentirse completamente aterrorizada.
La escena resonó inmediatamente en redes sociales, donde muchas personas reconocieron sentirse reflejadas en esa mezcla de ansiedad silenciosa y esfuerzo por parecer calmadas ante el resto de pasajeros.
La charla también abrió una reflexión involuntaria sobre cómo el consumo constante de contenido en redes puede amplificar ciertos temores. Cuando Pablo Motos intentó tranquilizarla hablando de turbulencias, Melody reaccionó rápidamente: “No me metas miedo, porque en el móvil no paran de salirme cosas de aviones”.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.