El nombre de Will Poulter ha vuelto a ocupar titulares, esta vez lejos de un estreno o una alfombra roja. El actor británico, de 32 años, provocó una fuerte división de opiniones en Estados Unidos tras pronunciarse sobre la inmigración y el clima político actual durante su paso por el Festival de Sundance, donde presentó su nueva película ‘Union County’, junto a Noah Centineo, Elise Kibler, Emily Meade y Annette Deao.
En declaraciones a Variety, Poulter se refirió a las políticas migratorias impulsadas durante el mandato de Donald Trump, incluyendo las controvertidas redadas del ICE. “Es realmente perturbador ver cómo la gente olvida que somos un país al que debemos agradecer a los inmigrantes”, afirmó, ampliando después su reflexión a su propio país: “Siento lo mismo respecto al Reino Unido”.
Con un tono medido, el actor quiso marcar distancia entre la opinión personal y el activismo: “Como actor no quiero confundir mi influencia con la capacidad real de generar cambio, pero sí intento pensar cómo puedo llamar la atención sobre ciertos temas para concienciar o motivar a la gente”. Al mismo tiempo, subrayó que su papel no es el de un activista profesional: “Soy consciente de que soy actor, no activista. Hay personas cuyo trabajo es ese, y yo estoy en el negocio de intentar visibilizarlo”.
Las palabras no tardaron en viralizarse y desataron una oleada de reacciones en redes sociales. Desde sectores conservadores, especialmente afines al Partido Republicano, llegaron críticas por considerar que, al ser británico, Poulter no debería opinar sobre la política estadounidense. Algunos usuarios calificaron sus declaraciones de condescendientes, mientras otros cuestionaron que celebridades millonarias hablen de realidades que, según ellos, no viven.
Sin embargo, no todo fue rechazo. Numerosos seguidores y usuarios salieron en su defensa, agradeciendo que utilizara su plataforma con cautela y sin pretender erigirse en portavoz político. “Aprecio que hable de temas sociales sin fingir ser un activista a tiempo completo”, escribió un fan, mientras otro resumía el fondo del debate: “Estados Unidos y Reino Unido se construyeron gracias a inmigrantes, guste o no”.
La polémica vuelve a poner sobre la mesa una cuestión recurrente: hasta qué punto las figuras públicas deben —o no— posicionarse sobre asuntos políticos. En el caso de Will Poulter, sus palabras han abierto un debate que va más allá de su nacionalidad o su profesión, y que refleja una sociedad profundamente polarizada.