Antes de convertirse en uno de los actores más reconocibles de su generación, James McAvoy estuvo a punto de entrar en una de las franquicias más grandes del cine… y decidió no hacerlo. No fue por falta de talento ni de interés: fue por una condición que, en ese momento, no estaba dispuesto a aceptar.
Durante una conversación reciente, el actor explicó que audicionó para interpretar a Tom Riddle, la versión joven de Lord Voldemort en 'Harry Potter'. Y no solo llegó lejos en el proceso: estuvo entre los finalistas. “Estuve a punto de aparecer en una película de ‘Harry Potter’. Audicioné para el papel de Tom Riddle… era al inicio de mi carrera, casi no tenía experiencia”, confesó. Pero lo que parecía una oportunidad única escondía una condición inesperada.
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Una oferta millonaria… con un precio oculto
Según el propio McAvoy, el equipo de producción quería asegurar a varios candidatos mientras tomaban la decisión final. Para ello, le ofrecieron un contrato de retención que implicaba no aceptar otros trabajos durante meses. “Me ofrecieron alrededor de 40.000 libras para no trabajar durante siete meses mientras decidían a quién elegir entre mí y otros diez actores. Era mucho dinero, sobre todo para alguien que apenas comenzaba”, explicó. Para cualquier actor emergente, la cifra era difícil de ignorar. Pero el verdadero coste no era económico, sino profesional: quedarse parado en una fase clave de crecimiento.
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La decisión que definió su carrera
Fue entonces cuando intervino una figura clave en su trayectoria: su agente, Ruth Young. “Mi agente me dijo: ‘Absolutamente no. No vas a hacer eso’”, recordó el actor. Y así, McAvoy tomó una decisión poco habitual: rechazar una gran oportunidad en favor de seguir trabajando. En lugar de esperar, aceptó un papel en teatro que le pagaba apenas 275 libras a la semana. Una elección que, en términos económicos, parecía irracional. Y que además vino acompañada de momentos difíciles. “Me abuchearon por besar a otro hombre en escena”, contó. Sin embargo, lejos de arrepentirse, McAvoy lo tiene claro. “Aprendí mucho más actuando en esa obra que quedándome esperando por una oportunidad. No me arrepiento. A veces, renunciar a una fortuna es lo que te construye como actor… y como persona”.
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El papel que nunca fue (y el que marcó su camino)
Finalmente, el papel del joven Tom Riddle fue interpretado por Christian Coulson, mientras que años después otros actores como Hero Fiennes Tiffin o Frank Dillane dieron vida al personaje en distintas etapas. McAvoy, por su parte, siguió construyendo una carrera sólida que lo llevó a títulos como 'Múltiple' o a convertirse en el joven Charles Xavier dentro de la saga X-Men.
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¿Segunda oportunidad en el reboot?
Con el nuevo proyecto televisivo de HBO en marcha, que adaptará los libros de la saga en formato serie, la pregunta vuelve a surgir: ¿podría McAvoy incorporarse ahora al universo que rechazó en su momento? Por ahora, no hay confirmación de que forme parte del reparto, y el propio actor ha dejado entrever que no siente que haya “algo pendiente” dentro de la franquicia. Aun así, su historia resuena especialmente en este nuevo contexto. Porque en una industria obsesionada con las grandes oportunidades, McAvoy recuerda algo poco habitual: no siempre aceptar lo más grande es la mejor decisión.
A veces, lo que parece una renuncia… es el verdadero inicio.