El mismo día en que Demna presentó su punto cero en Gucci durante la Milan Fashion Week 2026, Demi Moore captó todas las miradas con un cambio de look que redefine su identidad visual. Fiel durante décadas a su melena larga, oscura y completamente lisa —convertida casi en firma personal—, la actriz apareció en el front row con un corte bob a la altura de la mandíbula, ligeramente desfilado y con textura húmeda.

No se trata de un bob clásico ni perfectamente estructurado. El acabado es natural, con puntas sutilmente irregulares y un efecto trabajado con producto que aporta densidad y movimiento sin volumen artificial. El cabello cae compacto, cercano al rostro, despejando cuello y mandíbula. El resultado endurece la presencia y modifica por completo la proporción del estilismo.

Demi Moore en Gucci


El gesto dialoga directamente con la narrativa del nuevo Gucci Primavera 2026. Si Demna reduce el volumen en pasarela y concentra la energía en el cuerpo —como evidenció el cierre con Kate Moss—, el corte de Demi Moore sigue la misma lógica: eliminar exceso, acortar longitud y afinar silueta.

El styling reforzó esa lectura. La actriz optó por un conjunto de cuero negro ceñido, con cierre frontal alto, gafas oscuras oversize y bolso estructurado. Sin adornos ni superposiciones, la línea fue limpia y vertical. El bob aportó precisión y carácter contemporáneo, alejándola del glam clásico asociado a los noventa.

En un día clave para Gucci 2026, Demi Moore confirmó que un simple corte de pelo puede convertirse en declaración estética. Minimalismo, definición y nueva actitud: la imagen acompaña el giro creativo de la casa.