El polémico alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, se ha presentado ante el juez este lunes para negar todas las acusaciones de desobediencia por no haber cumplido una sentencia de 2008, y sus posteriores requerimientos, que declaró ilegal la transformación de unos trasteros en áticos en el edificio en el que vive y obligaba a restituir la situación anterior.

En su declaración, y preguntado por la fiscalía y la acusación popular, el edil popular ha insistido en que desde “el primer momento” pidió que se cumpliera lo antes posible la sentencia y que hizo "lo que me dijeron que tenía que hacer".

De la Riva ha defendido su actuación escudándose en que “siempre preguntaba a la concejal cómo iba el tema, ya que las sentencias hay que cumplirlas”. También ha justificado el largo retraso en el cumplimiento de la sentencia zanjando que él es “médico y no abogado”.

El juicio que se sigue contra el polémico alcalde popular por desobediencia ha despertado gran expectación vecinal y mediática al encontrarnos a menos de un mes de las próximas elecciones autonómicas y locales en las que León de la Riva que aspira a un sexto al frente del consistorio vallisoletano, siempre que no sea condenado lo cual conllevaría una inhabilitación de cualquier cargo público.