Este lunes, Soraya Sáenz de Santamaría declaró como testigo del caso Kitchen en la Audiencia Nacional. Más allá de las evasivas y la desmemoria de la que fuera vicepresidenta del Gobierno durante el mandato de Mariano Rajoy, que solo salió del "no me consta" y el "no lo recuerdo" para dar por buena la declaración del expresidente la pasada semana, su testifical ha dejado un detalle llamativo sobre el trato que recibió por parte de la jueza Teresa Palacios, que dirige el juicio.

La ex ministra de la Presidencia en los años en los que se investiga la creación de una trama policial para destruir pruebas sobre la caja B del Partido Popular en manos de Luis Bárcenas, respondió a las preguntas de las diferentes partes de la causa, manteniendo las piernas cruzadas la mayor parte del tiempo que pasó en la silla. Aunque pueda parecer un detalle menor, la magistrada no reprendió en ningún momento a Sáenz de Santamaría.

Y es algo a resaltar, porque se trata de la misma Palacios que, a principios de marzo, tomó declaración a Pablo Iglesias como testigo en el caso contra el excomisario José Manuel Villarejo por el robo del teléfono de la exasesora de Podemos Dina Bousselham en 2015. En aquella ocasión, a la magistrada le pareció inapropiado que el que también fuera vicepresidente del Gobierno cruzara las piernas, y le reprendió: "Las piernas así aquí no", le dijo.

"Está claro que no todas las piernas que se cruzan molestan igual en la Audiencia Nacional"

Iglesias obedeció y descruzó las piernas, aunque no tardó en volver a la misma postura, sin recibir un nuevo correctivo por parte de la jueza. El incidente quedó como una anécdota, aunque casi dos meses después ha vuelto a reflotar por la aparente diferencia entre lo que le molesta a Palacios la postura de los testigos, en función de quien sea el que se siente frente a ella en la sede de la Audiencia Nacional.

El propio exlíder de Podemos lo ha recordado este lunes, acordándose de lo que pasó cuando él tomó la misma postura que Sáenz de Santamaría: "Está claro que no todas las piernas que se cruzan molestan igual en la Audiencia Nacional", lamenta en su cuenta de X (anteriormente Twitter). Más allá de la anécdota, las actuaciones de Palacios durante el juicio a la Kitchen se están ganando todo tipo de críticas por la diferencia en el tono y la forma de moderar los interrogatorios.

El pasado jueves, pasaron por allí el propio Mariano Rajoy y la que era su ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, en otra ocasión que le recordó a Iglesias las diferencias en el trato por parte de Palacios: "Yo he sentido un poco de envidia de Rajoy", dijo ese día en el programa Malas Lenguas. El exvicepresidente recordó también entonces su incidente. "Yo estuve hace poco", contaba, "como testigo con la señora Palacios y le molestó muchísimo que yo cruzara las piernas mientras estaba sentado". Iglesias lamentó la diferencia de trato entre políticos por parte de la jueza: "Ya me gustaría que me hubiera tratado con la misma deferencia que al señor Mariano Rajoy", dijo.

La desmemoria de Sáenz de Santamaría

Con sus piernas cruzadas, Soraya Sáenz de Santamaría fue víctima de la desmemoria este lunes durante su declaración. Preguntada por una trama que cada vez apunta más a que la trama articulada en el Ministerio del Interior de Jorge Fernández Díaz era conocida tanto en Génova como en Moncloa, la que fuera número dos de Rajoy se encargó de no dejar ningún indicio ni en esa dirección, ni en ninguna. La exvicepresidenta usó el "no me consta" o el "no lo recuerdo" en más de una decena de ocasiones, para afirmar que desconocía, por ejemplo, que el CNI investigara a Bárcenas o a Villarejo, o si el Gobierno hizo algo para comprobar la Gürtel.

"¿No supo nada de la situación de Bárcenas de forma interna? ¿No buscó información sobre los papeles de Bárcenas? ¿No recuerda la información sobre que el chofer había entrado en la policía? ¿No recuerda la información de que se publicara la Kitchen?", le preguntó la abogada. "Si salieron las leería, pero no las recuerdo. No tengo información de que Interior hiciera nada, yo era ministra de la Presidencia. Solo he conocido la Kitchen por la prensa. Conmigo la presidencia no pidió ayuda. El CNI tiene sus propios gastos reservados, no eran mi competencia", respondió ella, sobre el papel del Centro Nacional de Inteligencia en la trama.

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