La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha decidido tomar declaración a las denunciantes de Julio Iglesias como testigos protegidas, según han anunciado este miércoles las abogadas de la organización Women’s Link Worlwide en una rueda de prensa junto a Amnistía Internacional. “Poder ser escuchadas por la Fiscalía es un paso muy importante en la búsqueda de justicia de Rebeca y Laura”, ha enfatizado Jovana Ríos, directora ejecutiva de Women’s Link.
El Ministerio Público le ha otorgado a ambas denunciantes la condición de testigos protegidas debido a la condición del caso. Con todo, según han precisado las letradas ante los medios de comunicación, su organización decidió involucrarse para “contribuir con el acceso a la justicia que merecen” las víctimas, Rebeca y Laura, así como el derecho de “todas las mujeres y niñas” puedan “vivir en un mundo libre de violencia”.
En el escrito presentado ante la Fiscalía, Women’s Link solicitó “medidas de protección para las víctimas” al temer por su integridad y seguridad debido al alto grado de fama de Julio Iglesias. Asimismo, desgranaron los presuntos delitos cometidos por el cantante según el relato de las dos extrabajadoras de sus mansiones en el Caribe: trata de seres humanos con fines de servidumbre, agresiones sexuales, acoso sexual y dos posibles delitos de lesiones.
La Fiscalía abrió diligencias
Fue este martes cuando la Fiscalía de la AN abrió diligencias de investigación de pena procesal tras haber recibido la denuncia de las víctimas el pasado día 5 y antes de la publicación de prensa que sacó a la luz este presunto caso de violencia sexual cometido por el cantante español en sus mansiones de República Dominicana y Bahamas.
Los hechos descritos por las denunciantes tuvieron lugar en 2021, cuando el artista, por miedo al contagio por coronavirus, prohibió las salidas al exterior de su propiedad a sus empleadas. En concreto, las víctimas son una trabajadora doméstica y una fisioterapeuta, quienes denunciaron un ambiente de “control, acoso y terror” en las mansiones, viéndose presionadas a mantener relaciones sexuales, además de sufrir tocamientos no consentidos y humillaciones.
Los testimonios dan cuenta de los episodios de pesadilla que vivieron ambas empleadas. Por un lado, Rebeca, la trabajadora doméstica, contó que el artista la llamaba a su habitación en distintas ocasiones y le penetraba con los dedos, anal y vaginalmente, sin consentimiento. “Me sentía como un objeto, como una esclava”, desveló a elDiario.es. Asimismo, Laura, fisioterapeuta, dijo que Iglesias la besó y tocó los pechos sin su consentimiento en distintas ocasiones.
Siguiendo el relato de las víctimas, el cantante les profería reiteradamente preguntas improcedentes a las que eran sus trabajadoras domésticas: “¿Te gustan los tríos?”; “¿Te has operado los pechos?” o “Te gustan las mujeres?”, eran algunas de ellas. Unos hechos que se sucedían ante la insistencia de Iglesias, por aquel entonces con 77 años, una dinámica “constante” que tan solo frenaba cuando estaba su mujer en Punta Cana o cuando el cantante estaba “con otra señorita”.