Fotografía del 26 de julio de 2014 cedida por el Diario ADN del obispo de la localidad paraguaya de Ciudad del Este, Rogelio Livieres, en Ciudad del Este (Paraguay). EF



El obispo paraguayo Rogelio Livieres ha asegurado que el papa Francisco "tendrá que rendir cuentas a Dios" por destituirle como titular de la diócesis de Ciudad del Este, una decisión que consideró "infundada y arbitraria". Livieres reaccionó de este modo en una carta que escribió en Roma, donde está actualmente, y publicada por esa diócesis en su página web.

Protegiendo a un pederasta
Cabe recordar que la destitución se produjo tras la existencia de numerosas acusaciones de irregularidades en su gestión y de críticas por proteger y convertir en su "número dos" al sacerdote argentino Carlos Urrutigoity, demandado por abusos sexuales en Estados Unidos. Por todo ello, el Vaticano justificó la destitución en base a “serios motivos pastorales” y con el fin de “buscar la mayor de la unidad de la Iglesia de Ciudad del Este y a la comunión episcopal en Paraguay".

¿Persecución ideológica?
Pese a las pruebas en su contra, Livieres, que pertenece al movimiento conservador Opus Dei, dijo ser víctima de una "persecución ideológica" en la carta, dirigida al cardenal Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos, el órgano de disciplina de la curia. "Como hijo obediente de la Iglesia, acepto, sin embargo, esta decisión por más que la considero infundada y arbitraria, y de la que el Papa tendrá que dar cuentas a Dios", aseveró.

Otro escándalo de pederastia
La polémica entre el Papa y Livieres se produce horas después de que el ex nuncio vaticano Josef Wesolowski, también acusado de pederastia, fuese sometido a arresto domiciliario por voluntad del Papa Francisco, quien ha expresado su deseo de que este caso "tan grave y delicado" sea abordado sin demora.

Abusos en el país caribeño
En concreto, Wesolowski, de 66 años de edad, está acusado de abusar de menores su estancia en el país caribeño, donde fue nuncio apostólico entre enero de 2008 y agosto de 2013.  Por esta razón fue destituido de su cargo a finales de agosto de 2013 y el pasado junio expulsado del sacerdocio tras un proceso canónico instruido por la Congregación de la Doctrina de la Fe, el antiguo Santo Oficio.

“Tolerancia cero”
Con ambas actuaciones, el Papa Francisco busca ratificar su decisión de aplicar “tolerancia cero” a los desvíos en la Iglesia. Una actitud muy diferente a la que mantuvieron sus antecesores en el cargo. Tanto es así que la prensa católica calificó como “histórico” el encuentro que Bergoglio mantuvo el pasado 7 de julio con seis víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros del clero. El Papa les pidió “perdón” a todos ellos tras calificar de “crímenes graves” estos “pecados de omisión”.

Las disculpas del Papa
El pasado 11 de abril, Jorge Bergoglio también se disculpó por estos escándalos que han enturbiado la imagen de la Iglesia Católica ante la Oficina Internacional Católica de la Infancia (BICE).