El proyecto de Presupuestos para 2016 incluye una partida de 702.000 euros para la rehabilitación de una zona interior de la torre de la parroquia de la Magdalena, en Zaragoza; uno de los edificios principales del arte mudéjar aragonés.

Esto no supondría ningún problema si no fuese porque este edificio, declarado en 2001 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, no llevase cerrado diez años cerrado al público y hubiese sido inscrito por la Iglesia a su nombre por la vía de la inmatriculación.

Bajo el control de la Iglesia
Según recoge el diario Público, la parroquia de La Magdalena fue inscrita en el Registro de la propiedad en abril de 1987 por la Iglesia mediante el procedimiento de la inmatriculación a pesar de que la Ley Hipotecaria de 1946 excluía expresamente “los templos dedicados al culto” de los inmuebles que la iglesia podía colocar a su nombre.

Cerca de que empezase la restauración mayoritariamente financiada con fondos públicos, la iglesia de La Magdalena dejó de ser accesible para el público y así ha continuado hasta la fecha.

Además de este edificio, el arzobispado de Zaragoza ha matriculado a su nombre otros templos emblemáticos de la ciudad como la catedral de La Seo o la iglesia de San Juan de los Panetes, conocida por su torre inclinada, según recoge la asociación Mhuel (Movimiento Hacia Un Estado Laico).

Más de tres millones públicos
El inmueble ya ha recibido en ayudas para la rehabilitación un millón de euros de la comunidad autónoma entre 2002 y 2003 con el apoyo de algunas cajas de ahorro locales, así como otros 1.336.417 euros en 2006 de parte del Ministerio de Fomento y el Gobierno de Aragón.

Los 702.000 euros que recibiría el próximo año serían la tercera fase de la restauración del edificio que data del siglo XIV y que fue ya catalogado como Bien de Interés Cultural durante la I República.