Con la llegada del verano muchas familias se disponen a poner a punto sus coches con la mirada puesta ya en sus destinos vacacionales. Este viernes arranca la primera operación especial de la Dirección General de Tráfico (DGT) y conviene tener claro cuáles son los aspectos que deben ser revisados concienzudamente en los vehículos para evitar incidentes en las carreteras.
Neumáticos
Es muy importante siempre revisar los neumáticos de forma periódica para comprobar su presión y su desgaste, pero especialmente antes de iniciar un trayecto largo. Hay que tener en cuenta la presión que recomienda cada fabricante y recordar que en verano no hay que aumentarla, salvo si el coche lleva mucha carga. Circular con la presión incorrecta provoca un desgaste prematuro y puede producir los peligrosos reventones. Unos neumáticos gastados pueden provocar que aumente la distancia de frenado debido a que pierden agarre.
Sistema de aire acondicionado
Indispensable en los meses de verano y muy importante para evitar la fatiga. Conviene revisar el filtro y las tuberías del sistema de ventilación, por si se necesita algún cambio y comprobar si se requiere cargar el gas refrigerante. Si se pretende gastar menos combustible, es muy aconsejable dejar un parasol cuando se deje aparcado el coche, ya que se puede reducir algunos grados la temperatura.
Limpiaparabrisas
Una buena visibilidad es vital para la seguridad en la conducción. Este elemento es útil para hacer frente a posibles tormentas de verano y para poder retirar los insectos del parabrisas. No hay que olvidar revisar el nivel del líquido limpiaparabrisas y rellenarlo si es necesario. Los hay de diferentes tipos, incluso antimosquitos.
Sistema de refrigeración del motor
El sobrecalentamiento es muy perjudicial para el motor, por lo que se recomienda que un técnico revise el radiador, los manguitos y si no existen fugas del líquido refrigerante.
Aceite
La revisión del aceite es una acción muy fácil de realizar, que puede hacer el propio conductor del vehículo, ayudándose con la varilla indicadora. Si hay que rellenar el depósito es aconsejable llevarlo a un taller, para que pueda sacar el aceite usado, antes de echar el nuevo.
Frenos y amortiguadores
Es muy importante comprobar regularmente el nivel del líquido de frenos. Si el nivel está cerca del mínimo, conviene revisar los discos y las pastillas.
Si se nota que cada vez cuesta más meter las marchas, con vibraciones en el pedal del embrague hay que cambiar esta pieza, que regula el giro del cigüeñal, manteniéndolo constante. La sustitución no es una broma, ya que estamos hablando de casi 1.800 euros y una reparación de aproximadamente 12 horas, ya que se requiere el desmontaje y montaje de otros elementos de la distribución y del motor.
Los amortiguadores se sustituyen, de media, cada 70.000-150.000 kilómetros, en función de las recomendaciones del fabricante. Se aconseja también cambiar las copelas.
Luces
Es importante revisar que todas las luces del coche (de posición, cruce, de carretera, freno, antinieblas e intermitentes) funcionan correctamente, algo que es fundamental si se viaja de noche.
Bomba antipinchazos
Una rueda de sustitución es algo que no debe faltar en tu coche por si ocurre un pinchazo, especialmente si se hará un largo viaje. Tampoco el gato y la tuerca de seguridad, para los más apañados. Pero aún así, como cambiar una rueda en carretera no es nada agradable, es conveniente llevar una bomba antipinchazos, en formato aerosol, que permite limitar la fuga en caso de pinchazo y poder llegar hasta el taller más cercano o un sitio seguro donde llamar al seguro.
Triángulos de señalización
Son imprescindibles, pero, también, obligatorios. Todos los vehículos deben portar al menos dos de preseñalización de peligro.
Chaleco reflectante
Como los triángulos, se trata de un elemento de visibilidad obligatorio en caso de una emergencia, haya que salir del coche en un lugar peligroso.