Ismael López Fauste (Navarra,1992) es periodista independiente. Según sus palabras, él también fue cómplice. Trabajó como redactor en la industria del sexo hasta que vio la realidad en directo. Desde entonces, intenta hablar de las conexiones, intereses y riesgos que el lobby no revela.

Es autor del libro “Escúpelo, Crónicas en negro sobre el porno en España” (Editorial Tandaia), que inicialmente fue distribuido de forma gratuita en internet, pero rápidamente fue eliminado de la red al representar una amenaza para el lobby de la industria sexual. En muy poco tiempo el libro ha conseguido ser editado en papel gracias a aportaciones voluntarias, y estará muy pronto disponible en las tiendas.

La mayoría de adolescentes y jóvenes consumen porno habitualmente. ¿Tú también?

No, yo no consumo ni he consumido porno de la forma en la que creo que estás pensando. Me resultaba interesante, tan frívolo como puede sonar, intentar descifrar las reacciones reales de las actrices en películas de Brazzers, por ejemplo. Hay una que me marcó mucho, donde la actriz llega a forcejear con el actor y todos se ríen. La escena acaba como acaba y tanto actor como cámara le aseguran que la próxima vez la escena será anal.

Veo porno con interés porque me parece un fenómeno muy curioso que parece que intenta vender chuletones para veganos. Y tiene a las cadenas de tele y periódicos a su favor, la verdad.

El porno parece haber evolucionado bastante los últimos años. ¿Cómo influyó Internet en la industria y en los hábitos de consumo?

Bueno, ahora no tienes que levantarte de la silla para consumir pornografía. He conocido a gente que se masturbaba doce veces al día mirando su smartphone. Todo está más cerca y el porno ha sabido aprovecharlo.

El porno gratuito ha acercado esto aún más. La tendencia es bastante clara, es como regalar cigarrillos en la puerta de un colegio. Hay una página llamada Pornhub que está haciendo memes y estudios con la finalidad de que se hagan virales y generen tráfico. En esta misma página “forced” y “teen” están entre las etiquetas más buscadas. Esos son los datos, ahora que cada cual interprete.

Tú has conocido a la industria del porno desde dentro. ¿Podrías definirla en una frase?

¿Quién sobrevivirá y qué quedará de ellos? – La matanza de Texas.

¿El porno es sólo fantasía?

Lo que ves en la pantalla representa una fantasía, lo que yo veo detrás de una cámara es una película de terror que incluye a gente sangrando por la vagina. Literalmente. Hay muchos motivos por los que siempre salen las mismas caras del porno en los medios, y que esto no se sepa es uno de ellos.

Todavía no sé si bromeando o no, insinuaste que temes por tu vida. ¿Cuál es tu relación con lo que tu llamas “el lobby del porno”?

Ahora bromeo. Te cuento una historia: cuando salió el libro por primera vez a mí me ayudó una chica que tenía una web feminista. Era alguien anónimo, con su seudónimo y demás. Piensa en ella como una especie de Barbijaputa, ¿sí? Bien, de repente nos encontramos con que sabían su nombre y sus apellidos. Dirás, ¿y? Bueno, la pornografía tiene conexiones muy fuertes con Europa del Este, nos lo han dicho a medias, pero no han revelado lo que de verdad hay. De hecho, cuando intenté hablar yo de ello hace años se me dijo que ni de coña, “hay que defender nuestros intereses”. Es gracioso porque quien lo dijo va por la tele de salvavidas del sexo.

Tenía miedo porque no era nadie, y siendo nadie podía pasarme cualquier cosa, a mí o a alguien de mi alrededor, y mira yo me la he jugado, pero en mi entorno no es guay que pasen cosas feas.

¿Se puede ser sex-positive y estar en contra de la industria del porno?

Te puedo decir que todo esto de prosex, sex positive y demás me parece una apropiación del lenguaje increíble. ¿Significa que si estoy en contra de la industria del porno, tal y como funciona, no soy prosex y soy antisex? Vaya.

No, yo creo que la pregunta está mal formulada, vamos a tener que salir de esa bipolaridad de pensar que quien denuncia las irregularidades en porno y prostitución es un mojigato y está sexualmente frustrado.

¿Qué tiene el porno español de especial? ¿Cómo de globalizado está el sector?

El porno español es una cantera. Hay por ahí un artículo mío que habla de Angela White, una actriz porno australiana, que se metió en política a lo prosex y acabó viviendo en EEUU grabando con las productoras más abusivas. Creo que simplemente el porno en España no es rentable, y hay que buscar una especie de trampolín que nos lleve a Los Ángeles, puede ser el feminismo o puede ser que te sienten en un sofá en prime time para lamerte los pies. O las dos cosas a la vez. Precisamente de eso iba todo, de destapar las uniones entre lobby del porno y medios de comunicación.

El porno está súper globalizado. Lo tienes en todas partes, y EE.UU dicta las reglas.

Te refieres a la pornografía como “prostitución con una cámara delante”. ¿Podrías explicar esto?

Porque literalmente lo es. Verás, desde que empecé yo ha cambiado mucho el discurso, antes las actrices tenían que negar muy fuerte estar vinculadas a la prostitución. Ahora es todo lo contrario. Si sabes usar el caché de Google verás todas las entradas de post borradas negando vínculos con la prostitución.

Ser actriz porno es ser una prostituta, por dos vías: una, porque gran parte de la producción lleva este rollo de casting que sirve para saltarse la ley y permitir que el amateur que paga se acueste con la actriz porno que quiera. Hay un catálogo, cada evento te las anuncia. La otra vía es la directa. No lo digo yo, tengo una fuente dentro: “no conozco a ninguna compañera que no se dedique a la prostitución”. El porno es un escaparate, te sube el caché, pero nada más.

Hablando de prostitución… ¿Regularla o abolirla? ¿Qué hay de las libertades individuales?

Tengo 25 años, vengo de jugar a Pokémon, como quien dice. No seré yo quien ilumine a todo el mundo. Mi postura es que debería haber presencia de verdaderas sexólogas, abogadas, víctimas de la trata, trabajadoras sociales… hablando de este tema. Gente con experiencia, y gente honesta. Hasta ahora quien habla tiene intereses, y está claro que el discurso, en medios generales, se decanta por la regulación porque quien presenta el programa tiene un coleguita en revistas porno que le lleva a las chicas y les escriben lo que tienen que decir.

Hay libertades individuales, pero creo que eso es un debate para cuando no existan víctimas dentro de una industria.

Hay varias iniciativas que se etiquetan como “porno feminista” o “porno ético”. ¿Oxímorons?

Marketing, pero puro y duro. Chuletones para veganos, lo que te digo. He estado en varios sex shops donde tenían películas porno “éticas”, creo que todo el mundo estará pensando en Erika Lust. Hay más gente haciéndolo, es cierto.

Me consta que en varias de estas producciones lo que se hace es cortar del rodaje final cualquier acto violento, tirón de pelo, arcadas, etc. Existe, pero se cortan. Eso es lo que yo he podido saber.

Si ese porno ético realmente existe, no funcionará si no es rentable, y como se suban al carro las voceras del porno feminista televisivo, entonces tendrá poco de ético.
Para mí el baremo está en si quien participa ha callado lo que ha visto o realmente está ahí sin ser cómplice de ningún abuso.

Nuestros adolescentes usan la pornografía como fuente de educación sexual. ¿Qué crees que están aprendiendo sobre el sexo?

Creo que alguien debería preguntarle esto a las chicas de 16 años. Claro que los chavales tenemos nuestro primer contacto con el sexo a través de la pornografía, de hecho interesa crear esa especie de dependencia del porno. Recuerda que es un negocio, que no es activismo por mucho que se venda como la transgresión definitiva.

Ser actriz porno es ser una prostituta, por dos vías: una, porque gran parte de la producción lleva este rollo de casting que sirve para saltarse la ley y permitir que el amateur que paga se acueste con la actriz porno que quiera.

¿Hay trata en el mundo del porno?

Sí. Rotundo. Hay chicas engañadas entrando a la industria. La trata no es solo que te secuestren, es que te engañen y te den las condiciones maquilladas hasta que te veas encerrada.

Mucha gente siguió por televisión el caso Torbe, quien fue encarcelado por trata y blanqueo, pero fue liberado al poco tiempo. ¿Qué pasó ahí? ¿Fue acusado injustamente, como él afirma?

¿Te refieres a Torbe, el amigo de Santiago Segura que tanto ha salido en la tele como un tío gracioso antes de que lo enchironaran? Creo que hay gente que sabe más sobre Torbe que yo. No lo conozco personalmente. Puedes preguntar, eso sí, buena suerte obteniendo una respuesta.

¿Qué se está haciendo desde la política en cuanto a la industria sexual en España?

Bueno, Podemos lleva lanzando unas iniciativas excelentes para invisibilizar estos abusos e irregularidades de las que hablo y dar voz a la versión oficial del porno bueno.

Que yo sepa, eso es todo, luego tienes a los carcas de IU diciendo que bueno, que a lo mejor no todo es tan bonito como lo pintan y que a lo mejor todo esto de la industria sexual no es más que una tapadera de mafias y abusos sexuales. No sé de dónde se lo habrán sacado. Yo no he visto en ninguna cadena de televisión que hable de irregularidades.

¿Qué iniciativas existen en nuestro estado para sacar a la luz todo lo que nos cuentas?

Uf, es complicado. Los medios te dan una de cal y otra de arena. Tuve esta experiencia con un periódico que me entrevistó por todo este motivo y conté cosas muy fuertes pero luego sacaron a representantes del lobby y, adivina, ninguna pregunta incómoda.

Y luego tienes el hecho de que cuando salió Escúpelo en versión gratuita los medios y blogs que hablaron de él recibieron presiones para retirar el contenido, y lo hicieron. La estrategia era que “Escúpelo: crónicas en negro sobre el porno en España” no apareciera en ninguna búsqueda de Google, y lo lograron.
He mandado muchas notas de prensa, y la investigación estaba gratis, no me llevaba un duro por ello, y han pasado del tema. No existen iniciativas.

¿Cuál crees que es el futuro de la industria pornográfica en España? ¿Hacia dónde nos dirigimos?

Podemos casi nos mete en el Congreso a una representante de todo esto. Sería bonito que publicaran las listas que cambiaron justo antes de las elecciones para ver si una fuente cercana al partido no me dijo la verdad o efectivamente todas aquellas evasivas que se me dieron al intentar corroborarlo eran una forma de tapadera. Yo sé a dónde quiero dirigirme, y es fuera de España, tal y como están las cosas. Se nos están meando en la oreja y nos están diciendo que llueve, en este ámbito y en otros muchos.

* David Perez Aragó es maestro de música y divulgador de los efectos dañinos de la pornografía y su relación con la prostitución y la trata. Colaborador en A21 y Fight The New Drug en España y fundador de la asociación Lliures de Porno en Barcelona.

Este artículo es una colaboración de Tribuna Feminista