El Sorteo del Niño, el 6 de enero, cierra las festividades navideñas, la segunda lotería más popular en nuestro país después de El Gordo, el 22 de diciembre, y un consuelo para quienes aún esperan que les toque la suerte.

El origen del Sorteo del Niño sigue siendo aún un misterio, aunque la versión dada por válida hasta el momento se remonta a 1879, cuando María del Carmen Hernández y Espinosa de los Monteros (Duquesa de Santoña) intentó sufragar un hospital infantil ubicado en Madrid, conocido hoy como el Hospital Niño Jesús.

La construcción del centro se inició en noviembre de 1879 y en 1881 fue inaugurado. El proyecto arquitectónico fue reconocido con varios premios en exposiciones de Amberes (1886), París (1886), Londres (1887), Viena (1887) y Barcelona (1888). Declarado Bien de Interés Cultural, incluye una iglesia de estilo neogótico.

La Rifa Nacional del Niño

El sorteo fue bautizado por la propia Duquesa de Santoña como “Rifa Nacional del Niño”, en conmemoración de a quienes iba dirigido. Como reconocimiento a la iniciativa el rey Alfonso XII, en 1877, eximió a la precursora del pago del impuesto del 4%.

“A todos los que las presentes vieron y entendieron sabed que las cortes han decretado y sancionado lo siguiente: Artículo único. Se exceptúa del impuesto del 4 por 100 con que deben contribuir al Tesoro público todas las rifas el Hospital de niños pobres titulado Niño Jesús”, expresaba la orden de Alfonso XII, según ABC.

La Duquesa, cuyo patrimonio sumó 60 millones de pesetas, incluido el Hospital Niño Jesús, tuvo, sin embargo, un amargo final, ya que quedó totalmente arruinada, con posterioridad.

Esta versión fue desvelada en 2013 por el investigador español Gabriel Medina Vílchez. Antes de esa fecha el origen se situaba en 1941, cando el entonces director general de Timbre y Monopolios, general F. Roldán ordenó que se imprimieran 4 series de 42.000 billetes cada una (a 15 pesetas el décimo).  

Fachada del Hospital Niño Jesús. Fuente Telemadrid

Fachada del Hospital Niño Jesús. Fuente Telemadrid

El Niño, desde 1966

Se vendieron 166.668 billetes con una recaudación de 25.230.000 pesetas que reportaron un beneficio de 7.700.300 pesetas al Estado.

Esta lotería tuvo tanto éxito que el año siguiente se convirtió en un sorteo extraordinario con denominación propia hasta llegar a convertirse en el segundo en importancia de la Lotería Nacional, tras el de Navidad, aunque fue en 1966 cuando quedó instaurada la denominación de El Niño.