Las maniobras del Partido Popular en el plano parlamentario y del relato político vienen marcando el paso de la actualidad más acuciante. En estas semanas, el ejemplo más polémico se ha remitido a los presuntos casos de acoso sexual que señalan a distintos cargos de la formación; mientras que, en los últimos días, la denuncia que ha recaído sobre el exDAO de la Policía Nacional y el trascurso de la ‘comisión Koldo’ en el Senado han venido expandiendo la estrategia de los populares en clave de oposición al Gobierno central.

Los de Alberto Núñez Feijóo vienen buscando rédito político de dos argumentarios en estas últimas horas: por un lado, haber exigido la dimisión del ministro del Interior por la denuncia al exalto cargo de la Policía y, después, haber reculado con esta postura; y, por otra parte, aumentar la carga opositora sobre Moncloa citando a principios de marzo al expresidente del Gobierno socialista en la comisión de investigación de la trama Koldo en el Senado, un movimiento que acontecerá en plena campaña electoral en Castilla y León.

De cuestionar a las presuntas víctimas del PP a señalar a Marlaska

La postura adoptada en este corto periodo de tiempo por Génova en torno a la cuestión de las presuntas agresiones sexuales choca frontalmente con la adoptada tras conocerse la denuncia al exDAO de la Policía Nacional. Resuenan así el reciente caso de la exconcejala de Móstoles contra el alcalde, pero, a su vez, otros anteriores como en Algeciras o Estepona.

En apenas tres meses atrás, los populares han atendido a una serie de presuntos casos de acoso y abuso sexual que han engrosado la postura que ha tenido que mantener Génova al respecto. El ejemplo más reciente se remite al de Móstoles, quizá el que más polémica regional y nacional ha cosechado, por el cual la exconcejala afectada puso en conocimiento de los hechos a la cúpula de Isabel Díaz Ayuso, cuyas manos derechas en el partido, Alfonso Serrano y Ana Millán, emplazaron a no acudir a los tribunales.

Cuando el supuesto acoso laboral y sexual salió a la luz, el ‘número 2’ del PP madrileño salió al paso para acusar a la afectada de estar actuando de “mala fe” y de “prefabricar pruebas” contra el partido y la presidenta madrileña quien, cabe recordar, no se reunió con la presunta víctima cuando requirió un encuentro al denunciar los hechos por vía interna.

Sumado a este reciente caso, no se han de olvidar otros previos como el alcalde de Algeciras (Cádiz), el alcalde de Navalmoral de la Mata o el nuevo presidente de la Asamblea de Extremadura, así como los principales ediles de Jérica (Castellón) o Estepona (Málaga); todos ellos del PP.

Bajo este telón de fondo, ¿en qué choca la postura adoptada por Feijóo en cuanto al caso que se cierne sobre la Policía Nacional? El martes trascendió la denuncia interpuesta por una inspectora contra el entonces DAO de la Policía, José Ángel González, por presunta agresión sexual. Un hecho que declinó en la exigencia de explicaciones por parte del PP al ministro Fernando Grande-Marlaska.

“Lo sabían, lo taparon y le protegieron”, dijo el propio Feijóo este miércoles. No obstante, en aquella misma jornada, el abogado de la denunciante precisó que no informaron de los hechos a Interior hasta el martes, por lo tanto, el ministro no tenía conocimiento de lo sucedido. Tal que así, este jueves Génova ha reculado en su postura admitiendo ahora que no hay pruebas de que el titular del Interior conociese las agresiones.

La vicesecretaria popular, Carmen Fúnez, así lo ha deslizado en una entrevista en RNE: "No sabemos si conocía o no conocía el hecho", ha reconocido, reiterando al tiempo que Marlaska "tiene la responsabilidad de conocer qué ocurre" en la Policía: "Si malo es que lo haya conocido y lo haya tapado, peor es que no lo conociera", ha dicho. En estos términos, ha mantenido la exigencia de dimisión al ministro "por su incapacidad para conocer qué ocurría en los mandos policiales que dependen de él o por falta de sensibilidad hacia la víctima".

El PP sitúa el foco en Zapatero en plena campaña electoral de CyL

En otro orden de ideas, la segunda de las estrategias de oposición de Génova que viene marcando el paso en esta semana se concentra sobre el Senado. Con mayoría absoluta popular, los de Núñez Feijóo han citado al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez-Zapatero, a comparecer en la comisión de la trama Koldo; un movimiento que llama la atención del ojo político porque se dará en plena campaña electoral en Castilla y León, cuya cita en las urnas está fijada para el 15 de marzo.

Será el 2 de marzo cuando Zapatero deberá acudir a la Cámara Alta, llamada por su “vinculación con el dudoso rescate de la aerolínea Plus Ultra”, según ha precisado el PP. “La huida de Zapatero ha llegado a su fin. Tendrá la obligación legal de decir la verdad, responder por los posibles beneficios que pudo obtener por el rescate de Plus Ultra y sus favores a la narco dictadura de Maduro, y por el botín que pudieron obtener Sánchez y el PSOE por ello”, ha argumentado la portavoz Alicia García.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio