Este miércoles ha declarado en la Audiencia Nacional como testigo en la investigación por la trama Púnica José Luis Huerta Valbuena, gerente de Waiter Music, la empresa que organizó las fiestas para los municipios cuyos dirigentes del Partido Popular están salpicados por la trama corrupta.

Durante la declaración, Valbuena explicó que el sustituto de Granados al frente del Ayuntamiento de Valdemoro, José Luis Moreno, le llamó cuando llegó a la alcaldía en 2003 para decirle que tenía la oficina llena de regalos, pero ninguno suyo, tras lo que le pidió que le regalase alguno, dando a entender que se jugaba el puesto. Como le debía dinero y organizaba las fiestas, decidió comprar unos regalos durante dos años.

Esta revelación ha llamado mucho la atención al juez García Castellón, que ha pedido lo repitiese ya que sólo había visto este tipo de comportamientos en la mafia en Sicilia -Castellón estuvo destinado como juez de enlace en Italia- según ha sabido El Plural.

Pagos en B por la campaña de Aguirre

Preguntado por la Fiscalía, Valbuena ha explicado que recibió un pago de 50.000 euros en dinero negro por los conciertos del acto de cierre de la campaña electoral de 2007 de Esperanza Aguirre en el Palacio de Deportes de Madrid.

Le pidieron que buscase artistas para el acto y llevó a Azúcar Moreno e Iguana Tango. A los tres años reclamó el pago por los artistas, a lo que el propio Granados dijo que creía le habían pagado ya y le iba a llamar Beltrán Gutiérrez, el que fuera gerente del PP madrileño y hombre de confianza de Esperanza Aguirre.

En la reunión con Gutiérrez, según relata el gerente de Waiter Music, le pagó un talón de 30.000 euros y le entregó otros 20.000 en efectivo en un sobre amarillo atado con un hilillo, es decir, totalmente en negro.

Fiestas para Granados

Además de estos actos, Valbuena ha revelado que organizó hasta cuatro fiestas en la finca de la madre de Francisco Granados, así como otra en un restaurante como sorpresa para el exconsejero de Aguirre con tuna incluida.

Siempre según la declaración del gerente de Waiter Music, estos actos la mujer de Granados le dijo que se los pagaría una empresa, Vancouver, y que posteriormente se enteró de que en ella participaba el constructor y amigo de Granados, David Marjaliza.