Más de 5.000 euros es la cifra que separa a hombres y mujeres en cuanto a equidad salarial. Un número que no será fácil de acortar en el corto plazo, pero, ¿cuáles son las causas de esta acuciante realidad? Según un estudio de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y dos investigadores de Digital Business (DigiBiz), Elisabet Ruiz Dotras y Josep Lladós, un factor condicionante se debe a la educación financiera, de cómo hombres y mujeres se forman en este ámbito. 

Tal y como refleja el estudio Exploring gender differences in the financial literacy decision-making, la principal conclusión que se extrae es que hombres y mujeres utilizan estrategias distintas para formarse en finanzas. En el caso de las mujeres, según desgrana la UOC "prefieren adquirir competencias mediante la educación formal, la formación en el lugar de trabajo y el uso de internet", es decir, el "autoaprendizaje"; a la contra, los hombres se muestran "dispuestos a pagar cursos especializados, másteres y posgrados". 

Debido a la multitud de informaciones y datos que pueden encontrarse en la red, el estudio apunta a su vez que, "sin los conocimientos necesarios, hoy en día es difícil seleccionar qué contenidos de internet son los correctos o más apropiados", según desgrana la investigadora Ruiz Dotras.

La investigación apunta a su vez que, en términos generales, aquellos que emplean más fuentes de aprendizaje alcanzan "niveles más altos de formación financiera", cuestión por la cual, tildan los investigadores de primordial que, para reducir la brecha de género salarial, es necesario "desarrollar programas de educación adaptados a las preferencias y necesidades de ambos géneros". "Incluso entre personas con formación universitaria, los conocimientos en educación financiera son bajos y existen grandes diferencias de género", señala Ruiz Dotras, en base a la información de 865 estudiantes, tutores y asesores de la UOC aportados al estudio. 

Políticas igualitarias para estrechar la brecha salarial

Ejemplificando esta realidad, la investigadora sitúa episodios cotidianos como "la compra de una vivienda o la petición de un préstamo", acciones que acaba realizando el hombre, algo que "no debería ser así" por sus consecuencias en el entorno familiar que deben ser "tomadas conjuntamente". Esta diferencia de finanzas entre sexos tiene, a su vez, consecuencias ligadas a la seguridad, la capacidad de reaccionar ante un fraude, opciones de emprender o nivel de confianza en la toma de decisiones.

Por ello, y en aras de no delegar estas responsabilidades en una pareja, familiar o cualquier otro conocido, así como para buscar el punto de encuentro igualitario, los investigadores reiteran la necesidad de considerar "todas las fuentes de aprendizaje y las diferencias de género existentes", situando el acento en "concienciar a las mujeres" de acceder a la amplia gama de oportunidades en materia financiera. "Los resultados nos muestran que las mujeres necesitan más formación financiera que los hombres porque tienen menos conocimientos, pero también porque se forman con opciones más limitadas", ahonda Ruiz Dotras.

Teniendo estos resultados sobre la mesa, este marco de investigación no finaliza aquí, sino que sus promotores buscan "saber si detrás de estas elecciones entran en juego intereses y motivaciones diferentes", situando así como ejemplo clarificador la aficción masculina por el fútbol, pretendiendo saber así "si sucede lo mismo en el mundo financiero". 

La cifra de la desigualdad

Para ser exactos, son 5.158 euros anuales de menos los que perciben las mujeres, que cobran 25.958 euros de media en España, a diferencia del salario bruto medio anual de los hombres de 31.116, según datos de 2024 aportados en el último informe de Comisiones Obreras (CCOO). Según el informe recientemente publicado, 'La brecha salarial de género, síntoma de la desigualdad estructural', constata el "estancamiento" de esta realidad, que separa a las mujeres de cobrar lo mismo que los hombres en un 20%. 

Para equilibrar la balanza de manera equitativa, según las estimaciones del sindicato, habría que esperar 16 años más; no obstante, hay ciertos indicadores que vienen oxigenando este escenario, como bien es el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), el cual subirá hasta los 1.221 euros este año ante la subida anunciada del 3,1%. No obstante, esta brecha salarial que afecta a las mujeres tiene como factores condicionantes las distintas áreas de trabajo, la inserción en el mercado laboral o las excedencias por cuidados, es decir, los permisos de maternidad. 

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