Ir al contenido principal
Sociedad

Cambio de hora: retrasar el reloj es más beneficioso de lo que pensamos

La neurociencia prueba que el horario invernal sincroniza mejor nuestro cuerpo y evita problemas de salud

TEO LERES
El horario de invierno en España sincroniza mejor el cuerpo y evita problemas de salud. (Foto: Pixabay)

El horario de invierno en España sincroniza mejor el cuerpo y evita problemas de salud. (Foto: Pixabay)

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Que el cambio de hora no gusta a muchos es indiscutible, más aún el de este sábado, que hará que anochezca una hora antes. Sin embargo, y pese a la creencia extendida de que retrasar las agujas del reloj provoca en nuestro organismo efectos adversos, el nuevo horario invernal tiene repercusiones sobre nuestra salud mucho más beneficiosas de lo que pensamos.

Así lo corrobora Inés Gallego, neurocientífica especialista en ritmos circadianos, que señala que lo que tanto nos incomoda del cambio de hora, que es la sensación de falta de luz, no se debe a esta modificación en sí, sino a la inclinación del eje terrestre y el acortamiento natural de los días en estas época del año.

“La gente siente que le “quitan” horas de luz. De repente nos quedamos a oscuras por las tardes. Sin embargo, esto tiene más que ver con el acortamiento natural de los días cuando llega el invierno que con un problema propio del reloj”, detalla. En esta línea, advierte, “solemos olvidar la otra cara de la moneda”, el hecho de que “que anochezca antes significa también que amanecerá antes”. Esta experta recalca que “disponer de luz natural nada más despertarnos es muchísimo más beneficioso para nuestra salud de lo que solemos pensar”.

Gallego recuerda en este contexto que las horas son “un invento humano”.” A la naturaleza no le importa la manecilla del reloj, sino cuándo va a salir y ponerse el sol y, sobre todo, cuándo alcanzará su punto más alto: el mediodía solar”. A este respecto nuestro país arrastra un problema importante. Teniendo en cuenta que el mediodía solar ocurre aproximadamente cada 24 horas, segundo arriba segundo abajo, y que en un sistema alineado, eso ocurre a las 12:00 de la mañana del reloj, “nosotros vivimos históricamente desincronizados desde 1940, cuando se decidió adoptar el horario europeo central (GMT+1 )”, alerta. Esto hace que nuestro mediodía solar en invierno no ocurra a las 12:00, sino hacia las 13:15 en el centro peninsular, y si lo trasladamos al verano, la diferencia es aún más acusada. “Al añadir una hora más (GMT+2), ese mediodía solar se desplaza a las 14:15 horas”, advierte Gallego, subrayando que “en territorios del oeste como Galicia o Asturias la brecha es aún mayor”, pues se sitúa a las 14:30 horas. Esto significa que tenemos dos horas y media de desfase solar y eso sí es un tiene consecuencias sobre nuestra salud.

Diferencias entre el horario alineado y no alineado
    Escenario Alineado (La hora oficial coincide con la solar)            Escenario real en Vigo (Desfase antes del cambio de hora)

 

“El problema real no es cómo llamamos a esa hora, sino que el horario de verano también adelanta artificialmente nuestro "reloj social" respecto al solar”, incide esta científica. “Un trabajador que entra a las 9:00h en un país sincronizado empieza su jornada laboral tres horas antes del mediodía. Pero entrar a trabajar a las 9:00h en verano en Vigo equivale a hacerlo a las 6:30h hora solar”. La prueba de que esto va contra nuestra biología es simple: “Si levantarnos a esa hora fuese natural, no necesitaríamos despertador”, precisa Gallego, antes de asegurar que “cuando llega el fin de semana y no tenemos obligaciones, nos levantamos de forma espontánea mucho más tarde”. “Eso es, sencillamente, seguir nuestros biorritmos”, aclara.

Esta brecha entre lo que “nos pide nuestro cuerpo” y lo que nos exige la agenda social tiene nombre y se llama jetlag social. Y es en este punto donde surgen los mayores problemas. “Hoy sabemos que el jetlag social crónico altera la secreción de cortisol y melatonina y está directamente asociado a patologías metabólicas como la obesidad y la diabetes, a un incremento del riesgo cardiovascular e, incluso, a problemas neuropsiquiátricos, como insomnio, somnolencia diurna, fatiga crónica y síntomas depresivos”, relata.

Pero hay más, porque este fenómeno no solo afecta a los humanos. “Actualmente se están investigando modelos de jetlag social en ratón, y ya hemos podido observar que mantener a los ratones en dos horarios diferentes induce, tanto problemas metabólicos, como cardíacos y cognitivos”.

El cambio de hora de este sábado, por tanto, no afecta necesariamente a nuestros biorritmos naturales, dado que, en relación con el mediodía, no amanece una hora más temprano. Por el contrario, “lo que conseguimos es retrasar una hora el horario social”, precisa esta neurocientífica, que resume: “Como suele decirse, no por mucho madrugar amanece más temprano”.

Aunque el horario de invierno “tampoco es ideal”, matiza, “sí alinea mejor el horario social y el solar” y esto juega a nuestro favor. Este horario nos permitirá despertarnos con luz, frenar la inercia del sueño y sincronizar el cuerpo..

“Quizás tendremos menos horas de luz al salir de trabajar, pero no acumularemos tanta deuda de sueño desde primera hora de la mañana y no estaremos tan cansados como para no poder disfrutarlas”, concluye.

 

Etiquetas Salud Galicia

Comentarios

Solo los socios pueden comentar.

Únete a la comunidad de El Plural para participar en la conversación.

Hazte socio