El empresario Amancio Ortega ha sido catalogado como el magnate con mayor cartera inmobiliaria del mundo por la revista Forbes. El fundador de Zara no solo es multimillonario por ser propietario del imperio de Inditex, sino que, aprovechando las ganancias del grupo, ha construido un patrimonio inmobiliario basado en 21.200 millones de euros, según ha calculado la revista especializada en negocios y finanzas. Se conoce que esta fortuna la ha conseguido a través de más de 200 propiedades repartidas en 13 países.
El periódico El País, basándose en los datos aportados por Forbes, ha calculado el valor estimado en el que se encontraría la fortuna de Ortega. Partiendo de las inversiones que aparecen en el Registro Mercantil en manos de su principal inversor Ponteageda, contaba con propiedades por 12.149 millones en el 2024. A esta cifra hay que implementarle otros 2.889 millones en Pontegadea GB 2020, y otros 3.675 millones en Partler.
El cálculo no se queda aquí puesto que falta añadirle ganancias que Ortega obtuvo en 2025, año en el que destinó 1.875 millones en nueve compras inmobiliarias, y faltarían las inversiones adicionales que realizo en Luxemburgo y de las cuales se desconocen los datos. A pesar de ello, si se hace una suma estimada, el valor rondaría alrededor de los 20.586 millones, siendo un precio que carece de datos sobre otros ejercicios.
Para llegar a esta posición, el magnate residente en A Coruña ha llevado una estrategia desde 2001 basada en invertir los millonarios dividendos obtenidos mediante el imperio textil en realizar compras inmobiliarias, creando así una cartera inmobiliaria que supera las dos más destacables de España que son Merlin Properties (12.630 millones en 2025) y Colonial SFL (12.203 millones).
Cabe destacar que según un artículo que publicó Forbes el pasado mes de marzo, Amancio Ortega ocupa el décimo puesto en el ranking de personas más ricas del mundo con una fortuna que oscila en los 125.450 millones de euros. Por delante del empresario español se encontraban rostros de magnates como el dueño de Amazon, Jeff Bezos, el cofundador de Google, Serguéi Brin, o el líder de la lista y principal accionista de Tesla, Elon Musk.
El método de las inversiones
A medida que los beneficios de Inditex incrementaban lo hacían a la par los dividendos proporcionales al 60% del capital y por lo tanto las inversiones inmobiliarias también crecían. Se estima que este año las ganancias de Inditex superen en 3.200 millones las del año pasado, llevando así a la empresa a un nuevo récord.
El fundador de Inditex ha seguido desde los años ochenta una estrategia inmobiliaria muy definida: comprar activos de alta calidad en ubicaciones estratégicas de las grandes ciudades. Al principio se centró en locales, muchos alquilados a Zara, pero con el aumento de los dividendos las operaciones crecieron en tamaño y relevancia. Así, Ortega fue incorporando a su cartera los llamados “activos trofeo”, como la Torre Picasso y la Torre Moeve en Madrid.
La mayor compra fue Royal Bank Plaza, un edificio de oficinas en Toronto adquirido en 2022 por 916 millones de dólares. En Canadá también destaca la compra en 2025 de la sede de Amazon en Vancouver por 855 millones de dólares. En Europa, sobresale The Post, cerca de Oxford Street, adquirido por unos 700 millones de euros y actual sede de McKinsey.
En los últimos años ha ampliado su estrategia con una mayor diversificación de activos. A los tradicionales edificios de oficinas, tiendas y algunos hoteles, se han sumado inversiones en logística y en vivienda en alquiler, siempre en zonas bien ubicadas y orientadas a inquilinos de rentas altas.
La mayor operación de Pontegadea se produjo precisamente en logística en Estados Unidos. En 2022 invirtió 905 millones en la compra de nueve almacenes operados por grandes multinacionales como Amazon, FedEx o Nestlé, marcando su entrada en este segmento, que luego ha replicado en América y Europa. Sus mercados preferentes siguen siendo España, Estados Unidos y Reino Unido.
En España, la operación más reciente fue la compra de la sede del grupo Planeta en Barcelona por 250 millones, la mayor desde 2016, cuando adquirió la entonces Torre Cepsa por 490 millones.
Otro rasgo clave de su estrategia es el largo plazo: Ortega apenas vende activos. Según Real Capital Analytics, solo se ha desprendido de 10 edificios, generalmente por razones estratégicas, como una tienda en Seúl o, más recientemente, un edificio de oficinas en París.
Otras inversiones de Ortega
En los últimos años, Ortega ha diversificado sus inversiones a través de Pontegadea, con una estrategia marcada por la discreción y la búsqueda de estabilidad. Invierte principalmente en países de la OCDE mediante participaciones minoritarias en negocios previsibles y con caja recurrente. En energía, ha tomado posiciones en sociedades de Repsol, EDF, y cuenta con participaciones en Enagás, Redeia y en la portuguesa REN. En telecomunicaciones, entró en Telxius, controlada por Telefónica, donde posee el 30% del capital.
Dentro de esta diversificación, a finales de 2024 adquirió el 20% de Q-Park, accediendo al negocio de aparcamientos. En 2025 dio el salto a las infraestructuras portuarias con la compra del 49% de la británica PD Ports al fondo Brookfield. Su movimiento más reciente, en 2026, también se produjo en este sector, con la entrada en el grupo australiano Qube.