Ir al contenido principal
Música

Rosalía se cuela en el universo de Fontaines D.C.

La catalana une su voz a la banda irlandesa en una colaboración que explora nuevas sonoridades y demuestra que sus universos musicales no estaban tan lejos

Amanda Ramos, redactora de ElPlural
Fontaines D.C. y Rosalía estrena 'Where is Gone?'.

Fontaines D.C. y Rosalía estrena 'Where is Gone?'.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Vivimos una época en la que parece obligatorio que cada canción venga acompañada de una explicación sobre su importancia. Todo es una nueva era, una revolución estética o un movimiento destinado a cambiar la música para siempre. La exageración se ha convertido casi en una parte inseparable de la promoción.

Por eso resulta refrescante encontrarse con una colaboración cuyo principal atractivo está en la propia música. En una industria musical acostumbrada a cruzar nombres como quien combina ingredientes para fabricar el siguiente éxito viral, Rosalía y Fontaines D.C. han decidido encontrarse en un territorio bastante menos previsible. Sin grandes artificios, sin un estribillo diseñado para TikTok y, sobre todo, sin esa necesidad tan contemporánea de convertir cada lanzamiento en un acontecimiento histórico.

Where Is Gone? no necesita ser presentada como la unión definitiva del pop y el post-punk. Tampoco convierte a Rosalía en una artista alternativa por cantar junto a Fontaines D.C., ni hace a los irlandeses más interesantes por incorporar a una estrella internacional.

La nueva canción de la banda irlandesa, con la voz invitada de Rosalía, forma parte de Dopamine Chamber, su próximo álbum de estudio. Sobre el papel, la combinación tiene algo de pequeño disparate musical. Por un lado, una artista que ha hecho de la transformación permanente su principal seña de identidad. Por otro, cinco músicos de Dublín que comenzaron escupiendo post-punk desde los márgenes y terminaron convirtiéndose en uno de los grupos más influyentes del rock alternativo reciente.

Una de las mayores virtudes de Where Is Gone? es que evita el error más habitual de las colaboraciones entre artistas de universos distintos. No hay una fusión forzada de estilos, ni un intento por repartir los segundos de protagonismo para satisfacer a dos comunidades de seguidores. Aquí nadie parece preocupado por demostrar quién es.

La canción se mueve entre una instrumentación delicada, una atmósfera sombría y esa melancolía que Fontaines D.C. lleva perfeccionando desde que empezó a abandonar la urgencia de sus primeros discos. Grian Chatten conserva su forma particular de cantar, a medio camino entre el desencanto y la confesión, mientras Rosalía aparece sin necesidad de apropiarse de la canción.

Y eso, tratándose de una artista con una personalidad vocal tan poderosa, no es poca cosa.

La catalana lleva años demostrando que entiende la voz como algo más que un instrumento. Puede convertir una sílaba en un golpe de percusión, sostener una melodía hasta hacerla incómoda o encontrar una emoción que otros necesitarían explicar con tres estrofas. En esta ocasión, sin embargo, elige la contención. No viene a transformar el universo de Fontaines D.C., sino a habitarlo durante unos minutos.

La tradición como punto de encuentro

Quizá la colaboración resulte menos extraña cuando se observa de dónde vienen ambos proyectos. Porque, aunque Rosalía y Fontaines D.C. hayan terminado instalados en lugares muy diferentes de la industria, comparten una relación bastante particular con sus raíces.

Rosalía comenzó su trayectoria reivindicando el flamenco desde una mirada contemporánea. Los Ángeles y El mal querer demostraron que la tradición podía dialogar con la experimentación sin quedar condenada a convertirse en una pieza de museo. Después llegaron otros sonidos, otros riesgos y una artista cada vez menos dispuesta a dejarse encerrar en un género.

Fontaines D.C. también han construido buena parte de su identidad alrededor de una herencia cultural muy concreta. Su música está atravesada por Dublín, por la literatura irlandesa, por el acento de Grian Chatten y por una forma de entender la pertenencia que a menudo resulta tan incómoda como fascinante.

Puede que la canción no termine siendo la más escuchada de ninguno de los dos. Puede incluso que algunos seguidores esperasen algo más contundente, más extraño o directamente más espectacular. Pero hay una virtud que no siempre aparece en los grandes encuentros musicales. La sensación de que esta canción existe porque tenía sentido hacerla y no únicamente porque alguien descubrió que juntar ambos nombres quedaba estupendamente en un titular.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

Comentarios

Solo los socios pueden comentar.

Únete a la comunidad de El Plural para participar en la conversación.

Hazte socio