Teo Lucadamo ha encontrado en TikTok un límite que no termina de entender. El músico ha denunciado públicamente que una de sus canciones ha sufrido restricciones en la plataforma y ha contrapuesto su caso con otros contenidos que siguen circulando por la misma red pese a contener mensajes racistas o de exaltación franquista.
La comparación nace de uno de los versos de su último trabajo. En Estrellas del Rap Nacional, Lucadamo canta “En la era de la conectividad, Prime Video te da el genocidio en 4K”, una frase con la que apunta directamente a la manera en la que las guerras y el sufrimiento humano han terminado convertidos también en imágenes consumidas a través de las mismas pantallas en las que conviven entretenimiento, publicidad y redes sociales.
Según denuncia el propio artista, TikTok ha censurado ese contenido. Su reacción llegó después de comprobar la circulación de otra canción cuya letra pide el regreso de Franco y contiene expresiones racistas contra personas negras y migrantes.
“¿Por qué me tienen que censurar a mí mi canción aquí en TikTok cuando hay una canción que dice ‘por favor que vuelva Franco’?”, se pregunta Lucadamo en el vídeo publicado en sus redes. Acto seguido vuelve sobre su propia letra y cuestiona por qué ese mensaje encuentra obstáculos mientras otros contenidos con referencias abiertamente racistas y franquistas han conseguido circular por las plataformas.
@teolucadamnson Porque?
♬ original sound - Astranged
La comparación planteada por Lucadamo adquiere especial relevancia después de que Cadena SER documentara la difusión entre menores de canciones generadas mediante inteligencia artificial con mensajes racistas, homófobos, machistas y de nostalgia franquista. Entre ellas se encontraba precisamente una de las composiciones mencionadas por el músico, con referencias despectivas a diferentes colectivos y una petición explícita para que vuelva Franco.
Spotify retiró uno de esos contenidos después de revisar su letra y considerar que infringía las normas de la plataforma. La existencia y circulación de estas canciones ha vuelto a situar sobre la mesa un problema que va mucho más allá de un caso concreto. Los sistemas encargados de decidir qué se elimina, qué se limita y qué sigue llegando a miles de usuarios no siempre parecen ofrecer resultados fáciles de explicar.
Una censura difícil de entender para el artista
TikTok establece en sus normas que no permite los discursos que promuevan el odio o ataquen a personas por características como su raza, religión, género u orientación sexual. La plataforma dispone además de diferentes mecanismos para actuar contra una publicación. Puede eliminarla, restringir algunas de sus funciones o impedir que sea recomendada en el apartado “Para ti”.
No necesariamente existe detrás de ambos casos una decisión humana consciente ni una voluntad ideológica. Buena parte de la moderación de las grandes redes sociales depende de sistemas automatizados capaces de detectar determinadas palabras, imágenes o contextos. Precisamente por ello, las decisiones pueden terminar afectando de manera desigual a contenidos muy diferentes.
La política no aparece accidentalmente en la música de Lucadamo. Estrellas del Rap Nacional está atravesado por referencias a Gaza, internet, las grandes empresas tecnológicas y el clima político actual. El artista ha defendido durante la promoción del disco una idea de la música que no rehúye el posicionamiento ni pretende presentar sus canciones como productos ajenos a lo que ocurre fuera de ellas.
La frase sobre el “genocidio en 4K” forma parte de esa mirada. El verso no celebra la violencia ni dirige ningún ataque contra un colectivo. Plantea una crítica al modo en que el ecosistema digital permite observar guerras, bombardeos y muertes casi en directo mientras el usuario continúa navegando entre contenidos de entretenimiento.
Quién decide lo que podemos escuchar
El caso también pone el foco sobre un cambio profundo en la industria musical. Un artista puede publicar una canción sin pasar por los filtros tradicionales de una discográfica, una radio o una televisión, pero eso no significa que su música circule sin intermediarios.
TikTok, Instagram, YouTube o Spotify ocupan hoy una parte de ese espacio. Sus algoritmos pueden convertir una canción desconocida en un fenómeno internacional, pero también pueden reducir drásticamente su alcance. La frontera entre moderación y censura se vuelve especialmente delicada cuando las compañías no explican públicamente por qué toman determinadas decisiones.
Mientras canciones con mensajes racistas y de exaltación franquista han conseguido encontrar su público en las redes, Lucadamo asegura haberse encontrado con restricciones por una letra que denuncia lo que ocurre en Gaza y cuestiona nuestra forma de consumir esas imágenes.
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