El reconocido cineasta Pedro Almodóvar, durante la presentación de su última película ‘Amarga Navidad’, se ha pronunciado sobre el conflicto acuciante que tiene lugar en Oriente Próximo, abogando porque el lema del ‘No a la guerra’ llegue más alto, reconociendo así su “sorpresa” por el silencio que está guardando Hollywood y la industria del cine, a juzgar por las escasas referencias al respecto en la reciente gala de los Premios Oscar.

En este sentido, el cineasta manchego propone actualizar este histórico lema por el “No a las guerras”, en plural, subrayando a su vez que no considera que toda la industria del cine española sean todos “tan rojos” como para no sumarse a esta iniciativa. “El eslogan 'No a la guerra' sigue estando vigente desgraciadamente. Yo todavía tengo la chapa, pero creo que habría que corregirla y poner 'No a las guerras'. Ahora no es solo Irán, son varias guerras”, ha señalado en una entrevista a EuropaPress este martes.

Almodóvar sí considera que el sector español “ha reaccionado siempre a este tipo de cosas”, a juzgar por el reciente gesto de Javier Bardem en la gala de los Oscar como el ejemplo más acuciante. “La derecha se piensa que somos todos rojos, y a lo mejor tiene razón. No creo que seamos todos tan rojos, pero siempre se ha situado más a la izquierda. Me siento muy orgulloso de compañeros que en 2003 alzaron la voz y es que el hecho de ser personajes públicos casi te obliga a manifestarte”, ha secundado.

Al tiempo de esta valoración, ha criticado a quienes no se pronuncian por significación política al considerar que “no es meterse en política”, sino que las personas tienen derecho “a decir opiniones acerca de la realidad” que viven: “Sustraerlo de esa libertad es una cosa muy injusta”, ha denunciado.

“Lo que me sorprende, y me parece un poquito penoso, aunque no quiero utilizar palabras fuertes, es que solo hubiera una persona, que era nuestro Javier Bardem, que hizo alusión a Palestina y a la guerra de Irán y de Ucrania. (…) Estoy muy orgulloso porque digo: ‘Mira, un actor español es el único que tiene la valentía suficiente para decirlo en la gala’”, ha aplaudido, substrayendo este momento de la gran gala del cine internacional como una de las anécdotas más memorables de la noche.

Sobre ‘Amarga Navidad’

En lo que concierne al próximo estreno de su nueva película, el cineasta manchego ha definido esta última cinta como “la más cruel” consigo mismo porque, al realizarla, se ha puesto “en la picota”, resultando así “un ejercicio muy liberador”.

En esta película, ha asegurado el director de cine, se entremezclan ficción y realidad, cuyo protagonista, interpretado por Leonardo Sbaraglia, quien guarda cierto parecido físico con el manchego, se ha llegado a sentir “muy reflejado, pero un reflejo grave y severo”.

En este sentido, ha reconocido que en los últimos años está haciendo "un tipo de cine o de guiones más introspectivos": "No lo he elegido yo, supongo que he ido agotando temas y ahora la musa de mi guion se parece más a mi propia persona", ha dejado en claro.

"Ya lo hice con 'Dolor y gloria' y aquí vuelvo de nuevo a poner a un director de cine en el centro de la historia", ha indicado, para después admitir que son "los personajes" que mejor conoce, pero también una forma de "exorcismo" en tratar a un personaje que se parece a él. "Pero tratarlo sin ninguna complacencia, como un personaje ajeno al que puedes criticar y cuestionar", añade. Asimismo, sentencia que no quería era hacer un retrato autocomplaciente de un cineasta, sino "ponerle en problemas". 

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