Era martes 10 de mayo. Corría el año 2005 y se acababa de aprobar el proyecto de ley que acabaría equiparando legalmente el matrimonio heterosexual y el homosexual. Una iniciativa promovida por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que modificó el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio.

Ese día de mayo, Pedro Zerolo acudió al Julio Palacios, un instituto público de la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes, para hablar de derechos civiles y plantar cara a la homofobia. Por aquel entonces, colectivos ultracatólicos como el Foro por la Familia y Hazte Oír (embriones de Vox), intentaban por todos los medios que el matrimonio homosexual no viese la luz.

Entre manifestación y manifestación (a las que acudía el Partido Popular y la cúpula de la Iglesia católica), los ultras se afanaban en publicar falsos informes donde se aseguraba que en “los niños criados por parejas de homosexuales” era más corriente la aparición de “experiencias traumáticas como abusos sexuales paternos”.

Este tipo de argumentos y patrañas acientíficas preocupaban a Pedro Zerolo, temeroso de que hubiera un repunte de homofobia en nuestro país. Por ello, el político del PSOE -por aquel entonces concejal en el Ayuntamiento de Madrid y ya una de las voces más reconocidas en pro de la igualdad en el Partido Socialista-, aceptaba de buen agrado invitaciones como la cursada desde San Sebastián de los Reyes para ofrecer acciones informativas y formativas como voluntario del colectivo LGTBIQ+ de Madrid (COGAM).

Aquel 10 de mayo de 2005, los alumnos del instituto Julio Palacios cambiaron los libros por la actualidad. La conferencia de Zerolo tuvo lugar de 10:30 a 11:30 horas y significó todo un alegato en favor de la tolerancia y la convivencia. Un llamamiento a construir desde el respeto al diferente una “sociedad plural y diversa”.

“Abrir las mentes y valorar la riqueza que entraña la diversidad es el trabajo pendiente en el presente siglo”, dijo Zerolo a los alumnos que, cuando sonó el timbre del recreo, en vez de salirse al patio prefirieron seguir escuchando una charla de la que hoy queda constancia gráfica gracias al trabajo de Canal Norte, la televisión municipal de San Sebastián de los Reyes.

Esa conferencia de 2005, Pedro Zerolo no la podrá pronunciar en el Madrid que nos espera en el presente mandato. La próxima presidenta de la Comunidad lo ha dejado claro este viernes: perseguirá a los voluntarios gays (como en su día lo fue Zerolo) por exigencia de Vox.

“Hay que saber gobernar para todos, pero también bajo el criterio de quien te da sus votos”, ha reconocido Ayuso, la líder del partido que en junio de 2015 lloró la muerte de Zerolo pero que, de seguir vivo, le prohibiría este 2019.

El PP argumenta que hay que mostrarse “comprensivos” con quienes se sienten incómodos porque en Madrid se promueva la igualdad. “Si hay padres preocupados hay que escucharles, darles soluciones e información. Que los padres elijan que tipos de cuestiones morales se enseñan a sus hijos”, ha indicado Ayuso sin sonrojarse lo más mínimo. 

Lo dicho. De seguir vivo, hoy prohibirían a Pedro Zerolo.