Uno de los diputados del PP en Les Corts, Andrés Ballester, ha andando estos días dedicado a una tarea extraparlamentaria muy 'especial': rondar a sus compañeros diputados con un papel para que lo leyeran y lo firmaran. Lo que se pedía en ese documento, les adelantamos, es el indulto para el que fuera alcalde de Torrevieja, y diputado en las propias cortes autonómicas, Pedro Hernández Mateo, condenado por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.

Pedro Hernández Mateo en un mitin en Torrevieja. Captura vídeo PP valenciano 2 Pedro Hernández Mateo en un mitin en Torrevieja. Imagen PP Valencia



El condenado, para sus compañeros, tiene "una alta condición humana"
La sentencia, que fue ratificada posteriormente por el Tribunal Supremo, establecía la existencia de delitos de falsedad documental y prevaricación continuada y condenaba al alcalde de Torrevieja a tres años de cárcel (es decir, obliga a ingresar en prisión aunque no se tengan antecedentes), porque daba por probado que el señor alcalde había cometido delito en la adjudicación del contrato de recogida de basura en su población.

Frente a las argumentaciones legales empleadas en condena y ratificación, en el documento con el que el diputado Ballester se acercaba a sus compañeros se leía el siguiente razonamiento 'exculpatorio': "Declaro que conozco a Pedro Hernández Mateo y a su familia y manifiesto que durante sus años de alcalde mostró un correcto comportamiento profesional y personal, cumpliendo con sus compromisos con esta ciudad (Torrevieja) y sus ciudadanos, demostrando siempre una gran capacidad de trabajo y alta condición humana". Una 'sólida argumentación' que, sin embargo, logró, quizás no tan sorprendentemente que 46 de los 55 diputados del PP autonómicos, el 85%, la firmaran.

"Si asesinos salen a la calle, nada de malo tiene pedir indulto a un excelente compañero y persona"
Sobre cómo funciona la ética de los firmantes, se encuentra una explicación en el diario de Las Provincias de este viernes, dada por uno de los firmantes a un redactor del medio: "Si hay gente, que son asesinos que están condenaos a muchos años y están saliendo a la calle por la derogación de la doctrina Pastor, pues creo que no tiene nada de malo que se pida el indulto para un hombre que ha sido un excelente compañero y una buena persona". Es verdad que también hay que recordar que uno de cada cinco diputados del PP valenciano, como les hemos contado en ELPLURAL.COM, están involucrados en investigaciones por corrupción e igual eso también tiene algo que ver.

A varios de los pocos que no firmaron la petición de indulto, según parece, lo que les echó para atrás fue en este sentido la redacción de la nota. Consideraban que era 'un poco arriesgado' firmar un documento donde se lee que ha tenido "un correcto comportamiento profesional y personal, cumpliendo con sus compromisos" una persona condenada por prevaricación continuada. Quizás temieran que calara la sensación en la población de que no se puede condenar a nadie cuando es "uno de los nuestros".

Un terreno para criar perros que da beneficios de más de 5 millones de euros
El alcalde de Torrevieja, cuya "alta condición humana" alaban sus compañeros de filas, ha estado a menudo en el ojo del huracán no sólo por este delito (según los altos Tribunales está demostrado que manipuló el proceso de adjudicación de la recogida de basuras para que el contrato, por 97,8 millones de euros fuera a una empresa concreta), sino también por operaciones inmobiliarias a menudo calificadas de pelotazos que siempre despertaron dudas, aunque por ninguna de ellas se le condenó.

Pedro Hernández Mateo durante un pleno de Torrevieja. Captura video Ayto. Torrevieja 2 Pedro Hernández Mateo durante un pleno de Torrevieja.



Alguna de estas operaciones incluso le favorecieron muy directamente a él, demostrando que no sólo era "un excelente compañero y una buena persona", sino que tenía un gran ojo para los negocios. Es famoso el caso del terreno, una finca rústica de 18 hectáreas, que compró por 180.000 euros y que tuvo la suerte de que poco tiempo después se recalificara, lo que le permitió venderla por 5,4 millones de euros, mutiplicando por 30 su inversión inicial, sólo dos años después.

Por cierto, en una nueva prueba de sus cualidades, Pedro Hernández Mateo explicó la operación diciendo que "compré la finca para criar perros y sembrar hortalizas", antes de rematar asegurando que en absoluto utilizó información privilegiada para enriquecerse ya que "compré y vendí a precio de mercado; tengo las manos limpias y los bolsillos de cristal".