El emisario debía entregar la orden notarial de revocación de poderes, pero como el presidente de Repsol no se encontraba en la vivienda, aprovechó para entrar en la misma y hacer fotografías en todas sus dependencias, según ha podido saber El País de fuentes de Repsol.

El desalojo de YPF
El día en que la presidenta argentina hizo su anuncio, decenas de funcionarios se presentaron en la sede de la entidad para desalojar los 16 directivos de la compañía, a los que se les cortó de manera inmediata los servicios telefónicos y sus cuentas de correo electrónico.

Allanamiento de una propiedad privada
Un directivo de Repsol ha declarado que la entrada del emisario en el piso de Brufau “fue un allanamiento de una propiedad privada, no sabemos con qué fin lo hicieron ni qué pretenden sacar, pero se presentaron sin orden judicial de registro ni de inspección y tomaron fotos de todas las habitaciones y sus pertenencias”.

Los directivos españoles fueron interrogados
Sobre el desalojo en las depedencias de YPF, uno de los directivos españoles narró que “la experiencia fue bastante triste y desagradable”, y fueron obligados a responder durante varias horas a las preguntas que les planteaban los nuevos interventores sobre la contabilidad de la empresa.

Pagar menos por la expropiación
Según explica El País, el Gobierno argentino rastrea YPF para buscar datos que le permitan enmarañar jurídicamente el caso con el objetivo de pagar por la expropiación lo menos posible. Con ese fin vienen alegando supuestos daños medioambientales provocados por la petrolera para exponerlos ante los tribunales. Algo de lo que, por cierto, no se habían quejado hasta ahora.