El exalcalde de Majadahonda, Guillermo Ortega, ha declarado en el juicio de la Gürtel donde solo ha contestado a preguntas de su abogado. Ante el tribunal ha asegurado que el extesorero del PP Álvaro Lapuerta le pidió beneficiar a empresas que donaban al PP e incluso que Aguirre le cesó como alcalde por no acatar esas directrices. Ha asegurado también que el PP pedía aportaciones a todos los Ayuntamientos y que las entregaba en el despacho del tesorero en Génova.

Defiende la legalidad de sus adjudicaciones
Ortega ha negado hoy en el juicio que cobrara comisiones de empresas adjudicatarias del Ayuntamiento y ha dicho que el presunto cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa, le hizo regalos por amistad y como padrino de un hijo suyo. En la vigésimo novena jornada de la vista ha comenzado a prestar su testimonio Guillermo Ortega, para quien la Fiscalía pide 50 años y 10 meses de prisión por concesión de contratos al grupo liderado por el presunto cabecilla de la trama, Francisco Correa, a cambio de dinero, y al estimarse que cobró 255.076 euros de empresas, pero él ha asegurado que las adjudicaciones cumplieron la legalidad.

"Una oferta que no podía rechazar"
El exregidor ha recordado que lleva desde los 14 años vinculado a la actividad política relacionada con el PP ya que en 1982 con dicha edad ya se afilió a Alianza Popular, que asumió la Alcaldía de Majadahonda en 2001 y que "en todo momento" acató las órdenes del partido. Ha añadido que formó parte del comité de campañas electorales del partido, que conoció en la sede del PP en la madrileña calle de Génova a Francisco Correa en 1994 y que se empezó a contratar actos con él ya que presentó "una oferta que no podía rechazar".

La amistad con Correa y los regalos
Ha relatado Ortega que como le pasaba a todas las personas que empezaban a tratar con él su relación con Correa era muy mala pero luego fueron fraguando una amistad hasta el punto de que fue el padrino de uno de sus tres hijos y se visitaban habitualmente en sus casas respectivas. En este marco ha justificado regalos que le hizo Correa como un crucero por el Mediterráneo para celebrar el nacimiento de su tercer hijo y el hecho de que superara un problema de salud tras el parto, y que sus ingresos procedían de su sueldo y el de su mujer y de inversiones inmobiliarias que efectuó en Andalucía y Toledo entre 1999 y 2008.