El presidente del Gobierno y candidato del PSOE a la reelección, Pedro Sánchez, ha cerrado este viernes la campaña electoral con el augurio de que Ciudadanos va a pagar "caro" en las elecciones generales de este domingo haberse "abrazado" a la "ultraderecha" de Vox.

Así lo ha expresado en el último mitin de la campaña ante más de 6.000 militantes y simpatizantes reunidos en el Parque Central de Valencia, ante los que ha explicado que Ciudadanos se equivoca al ponerle un cordón sanitario al PSOE porque la ciudadanía española va a votar "ilusión" y "futuro" este próximo domingo.

Aunque Sánchez confía en ser la fuerza más votada, ha advertido de que, con la actual fragmentación del voto, en una democracia parlamentaria como la española no basta con quedar primeros. "Ganar no es gobernar", ha dicho.

"No vaya a ser que seamos primera fuerza y el lunes amanezcamos con un gobierno" que tenga al líder del PP, Pablo Casado, como presidente; al de Ciudadanos de acompañante en algún Ministerio pero que tenga a la ultraderecha "a los mandos de la política".

Para convencer a la audiencia de la existencia del riesgo de que esas tres derechas sumen, ha recordado cómo en Estados Unidos "nadie daba un duro" por la victoria de Donald Trump y ahí está en la Casa Blanca. O ha mencionado cómo en Finlandia, que recientemente ha celebrado elecciones, los sondeos pronosticaban una victoria de largo de los socialdemócratas, y al final ganaron por sólo 6.000 votos a la ultraderecha.

"Aquí no va a pasar, aquí no va a pasar", han empezado a corear los asistentes. Sánchez ha advertido de que lo importante no es cómo se empieza la campaña sino cómo se termina y "este partido tiene que acabar con un sí rotundo al futuro del país y un no a los que quieren involucionar".

Y el futuro de España, ha subrayado, sólo lo garantiza el único partido capaz de frenar a las tres derechas, esto es, el PSOE. A partir del lunes, él podrá hablar con otras formaciones con las que los socialistas pueden compartir objetivos comunes "pero el domingo todos los votos tienen que concentrarse en el PSOE para que las tres derechas no sumen".

Sánchez también ha presentado a su partido como el "único" que defiende el Estado de las Autonomías y se ha comprometido a no entrar en ninguna dinámica de recentralización de competencias. Bajo su punto de vista, la diversidad cultural y lingüística de España en un activo, no un lastre.

Antes que Sánchez intervinieron el presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig; el cabeza de lista al Congreso por Valencia, José Luis Ábalos, y la candidata del PSPV a la alcaldía de la ciudad, Sandra Gómez.

Una penitencia al PP por corrupción

Ábalos ha defendido que el pueblo español ponga una "penitencia" al PP por la corrupción y ha presentado al PSOE como la "izquierda valiente" frente a quien tiene complejo de "derechita cobarde".

El ministro de Fomento ha conseguido poner en pie a la audiencia cuando, frente a las críticas que le ha dirigido Vox, ha mostrado su orgullo por haber sido el primer ministro que rindió homenaje a las alrededor de 2.000 víctimas que se cree que fueron fusiladas por el franquismo en un paredón del cementerio de Paterna (Valencia), unas personas que dieron su "sangre" por "España y por la libertad".