La campaña electoral todavía no ha empezado oficialmente pero Mariano Rajoy ya la ha iniciado a la carrera y metiendo la pata ostensiblemente. Primero fue saltándose la ley al utilizar su posición como presidente en funciones para grabar un vídeo en clave electoral desde Moncloa. Y ahora acaba de difundir el segundo vídeo de la serie, en el que repite esquemas de la primera campaña: se presenta como un tipo campechano que pisa la calle como uno más.

En el vídeo se ve al presidente en funciones paseando por Pamplona y por Logroño y tomando vinos con algunos vecinos. Y al final concluye con uno de sus discursos típicos: "Me gusta España y hablar con su gente. Y bueno, vamos a ver qué pasa. El sentido común, la mesura y la moderación siempre ganan". 

La reacciones no se han hecho esperar y en las redes por ejemplo le han reprochado que presuma de campeñanía y de hablar con la gente cuando su imagen más recordada de la legislatura es su comparecencia a través de un plasma.