"Este será el único compromiso de aumento del gasto que me van a escuchar en el día de hoy. Insisto, el único y exclusivo", ha afirmado.

Voluntad de diálogo
Rajoy, que será investido mañana presidente del Gobierno por el pleno de la Cámara, donde el PP cuenta con la mayoría absoluta, ha expresado también en sus primeras palabras su "sincera voluntad de dialogo y cooperación con las distintas fuerzas políticas" con representación en el Congreso. Y ha querido asimismo mostrar su "respeto y consideración" hacia los miembros del Gobierno en funciones, singularmente a su presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, sentado todavía en la bancada azul.

Asimismo se ha comprometido a "decir siempre la verdad, aunque duela, sin adornos y sin excusas: llamar al pan, pan, y al vino, vino". Ha garantizado, además, que no tiene ninguna voluntad de mirar atrás o de pedir responsabilidades a nadie, al considerar que ya han hablado hace un mes las urnas. "Sabíamos y sabemos lo que nos espera y sabíamos y sabemos que se nos juzgará por lo que consigamos y no por lo que intentemos o por cómo nos hemos encontrado las cosas", ha manifestado.

Ahorro de 16.500 millones
"El panorama no puede ser más sombrío", ha asegurado Rajoy en su discurso de investidura en el Congreso de los Diputados, ya que el pasado trimestre la economía no creció, en el actual "todas las previsiones apuntan al decrecimiento", y en los dos próximos "las previsiones no son nada halagüeñas". Rajoy ha recordado que según las previsiones del Gobierno socialista en funciones, en 2011 el déficit será de 65.000 millones de euros, 6 % del PIB, una cifra que incluso "puede verse superada", ha advertido, añadiendo que confía en que eso no ocurra. Por este motivo el "objetivo y el compromiso al que nos vamos a atener son 16.500 millones de reducción de déficit en 2012", de manera que se alcance el 4,4 % de déficit, lo que cuadra con los compromisos adquiridos con Bruselas.

Medidas fiscales
Al mismo tiempo, ha anunciado una serie de medidas fiscales urgentes, entre ellas que las empresas no paguen el IVA de las facturas con la administración hasta que no cobren, una ayuda de 3.000 euros para las empresas por contratar al primer trabajador y reformas en el impuesto de Sociedades. Además recuperará la deducción en el IRPF por adquisición de la vivienda habitual.

Acabar con la "sangría del paro"
El futuro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado que dedicará "toda la capacidad" de su Ejecutivo "a detener la sangría del paro" y estimular el crecimiento, porque lo demandan los españoles y Europa. Durante su discurso de investidura en el pleno del Congreso de los Diputados, ha afirmado que no hay posibilidad de "enderezar la marcha de la nación" sin permitir que tengan trabajo aquellos que ahora carecen de un puesto de trabajo.

Ha dicho que la "piedra angular" de su mandato será "sembrar con urgencia para que brote lo antes posible la nueva cosecha del empleo" y ha aseverado que no descansará hasta lograrlo.
Asimismo, ha asegurado que España necesita grandes reformas pensando en algo más que reducir el déficit y crear empleo, ya que hay que mirar "más lejos y mas alto".

No aumentará el personal público
La reforma del sector público será una de las primeras que acometerá el próximo gobierno del PP, con una primera medida que consistirá en no aumentar el personal público, manteniendo en cero la tasa de reposición excepto en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y en los Servicios Públicos Básicos.

Festivos y autonómicas
Según ha anunciado, tiene intención de recoger la propuesta de la CEOE de trasladar las fiestas a los lunes salvo aquellas de gran arraigo social. Además, tiene la intención de emprender una reforma legal para permitir nuevos modelos de gestión en las televisiones públicas. Esto se traduce en que modificará la ley para permitir la privatización de las televisiones autonómicas tal y como habían prometido tanto Esperanza Aguirre como María Dolores de Cospedal durante la pasada campaña autonómica.

Supresión de las prejubilaciones
Rajoy ha avanzado su intención de suprimir las prejubilaciones "salvo en circunstancias muy excepcionales" con el fin de "poner freno a la práctica abusiva" que supone hacer de la prestación por desempleo en los últimos años de vida laboral un mecanismo de prejubilación encubierta. Ha dicho asimismo que se propone elevar la edad real de jubilación a la edad legal.