Los presidentes del PP en Galicia, Alberto Nuñez Feijóo, y Pontevedra, Rafael Louzán, en una imagen de 2013/ ppontevedra.com



Esta semana uno de los medios de comunicación 'amigos' del presidente de la Xunta elogió su labor de limpieza institucional a raíz de la destitución de dos imputados. Alberto Núñez Feijóo busca siempre que puede ese fuego fraternal periodístico para explicar, a su manera y casi siempre recurriendo al manido “frutas podridas” u “ovejas negras”, cómo es posible que se le hayan colado esos dos delegados (Vigo y Ourense) de su Gobierno ahora imputados, junto con otros cargos públicos.

Sin embargo, en medio de toda esta vorágine judicial, en diferentes sectores y ámbitos sigue comentándose el mantenimiento, con honores de mandamás o de 'sheriff', como dicen los investigadores que le llamaba alguno de los empresarios imputados en la Operación Patos, del todavía presidente del PP en la provincia de Pontevedra, Rafael Louzán.

Del castigo al premio
Se da la circunstancia de que esta misma semana, y ante posibilidad real de tener que regresar a su cargo de conserje del Ayuntamiento de Ribadumia, el grupo popular en la Diputación de Pontevedra le incluyó en la nómina de cargos de confianza a los que tiene derecho. El nombramiento estaba cantado pero no ha dejado de molestar en el seno del partido debido a que su situación judicial es de todo menos agradable y puede estallar en cualquier momento. Eso sí, las quejas se hacen sotto voce.

Amistad peligrosa
Rafael Louzán, hasta hace poco más de un mes al frente de la institución provincial, se olía su salida como presidente porque a veces las encuestas que manejan las formaciones políticas intuyen lo qué va a ocurrir a medio o corto plazo. Esto, dicen quienes le conocen, le llevó a saltar a la palestra futbolística y presentarse a la Federación Gallega de Fútbol, cuya presidencia ostenta.

Pero Louzán no es famoso por sus cualidades con el balón. Lo es porque, aunque no apuntaba maneras políticas desde el puesto de bedel en su localidad, su ambición le llevó hasta la Diputación, pasando por la alcaldía de Ribadumia, su pueblo. Una carrera relativamente meteórica pero, eso sí, sin salir de su ámbito pontevedrés, que conoce y controla totalmente.

Louzán hablando desde un púlpito. Foto: Faro de Vigo



Amigo de Rajoy
Desde ese reino de taifas en que dicen que convirtió la Diputación, ha ido tejiendo amistades a base de favores que ahora, con la Operación Patos, pueden salir a la luz. Precisamente, tal vez lo más importante de todo lo que investiga la Policía no sea el dinero que unos y otros presuntamente pueden haberse llevado, sino la telaraña de influencias y a qué nivel de la administración podría llegar.

Rafael Louzán aseguran que está tranquilo. Es amigo de Mariano Rajoy, no en vano el presidente del Gobierno, ante la que estaba cayendo cuando empezó desde Moncloa con los recortes, dejó Sanxenxo por una casa rural situada en... Ribadumia.

Sin embargo, la buena relación que mantiene con el presidente, se ha visto enturbiada por esta última imputación, sobre la que la UDEF continúa tirando de los hilos y que podría destapar alguna sorpresa más para el aún máximo responsable del PP pontevedrés.

Cohecho continuado
Pero tal y como recordamos en ELPLURAL.COM, Louzán también está imputado por cohecho continuado en un caso un tanto extraño en el que comparte tal calificación judicial con su esposa y un ex edil popular.

Por lo tanto, ahora mismo su carrera política se encuentra en entredicho. Esto ha llevado a muchos en el seno del PP de Galicia, a no entender los motivos por los que Núñez Feijóo no le retira de la presidencia del PP de Pontevedra y de la Diputación (aún es diputado). Y claro, esos comentarios se multiplican cuando se hace público que, a pesar de su imputación en dos asuntos diferentes, se le 'premia' con un puesto de asesor pagado con dinero público.

Diferencia de trato
Las cosas no están claras y de nuevo vuelve a cuestionarse la labor del presidente de la Xunta de Galicia al frente del partido, y a las diferencias de trato que dispensa a Rafael Louzán.

En Pontevedra se habla de los motivos que puede haber para que el conserje en situación de excedencia especial, siga gozando de las prebendas propias de un político de primer nivel por parte del responsable de su partido a nivel autonómico. Núñez Feijóo se juega mucho en Galicia y en Madrid (está en la terna de sucesores de Rajoy). Estos días aseguró que la destitución de la conselleira de Sanidade se produjo tras "escuchar" a la ciudadanía, de ahí que para lo de Louzán algunos esperen que el presidente vuelva a prestar atención a los gallegos, aunque esos mismos sospechan que a veces es mejor tener contentos a según que personajes políticos locales, por si acaso.