Vuelco electoral en Galicia donde el PP se perfila como el gran derrotado. No sólo pierde las alcaldías de Pontevedra, A Coruña y Santiago sino también las diputaciones de Pontevedra y A Coruña. Sólo consigue mantener la Diputación de Ourense, feudo histórico del PP, pero con retroceso. Allí,  José Manuel Baltar, que heredó el poder de manos de su padre José Manuel Baltar, podrá gobernar.

El candidato socialista en Vigo, Abel Caballero, celebra los resultados electorales, esta noche en Vigo. EFE



Triunfo aplastante de Abel Caballero, única mayoría absoluta de las ciudades...
Mientras tanto, el PSOE conserva la Diputación de Lugo y Abel Caballero, que gobernaba en minoría en Vigo, la ciudad más poblada, consigue una holgada mayoría absoluta (17 de 27  concejales). Es la única mayoría absoluta de las siete ciudades y será alcalde por tercer mandato consecutivo. En Vigo, el batacazo del PP es impresionante, caen 15 puntos y pasa de primera fuerza, con 13 concejales a apenas 7. La pesadilla de Feijóo no acaba ahí. La candidata era Elena Muñoz, la conselleira de Hacienda de la Xunta hasta el pasado mes de febrero y una opción suya.

...y de las mareas
El resto de las ciudades depende de los pactos pero es indiscutible el triunfo de las llamadas mareas, las coaliciones de izquierdas donde confluyen IU, la Anova de Beiras y Podemos. Estas candidaturas de unidad popular han logrado ser las candidaturas más votadas en A Coruña y Santiago. Estas dos ciudades, antiguos bastiones del PSOE, fueron conquistadas por el PP en 2011 tras más de dos décadas en la oposición. Ahora, cuatro años después, las filas de Feijóo quedan relegadas a segunda fuerza.

En A Coruña, de momento la fuerza más votada es la Marea de Xulio Ferreiro pero todavía falta el recuento de 15 mesas electorales por diferencias de criterio entre los interventores. La Junta electoral tendrá que decidir pero sí está clara una mayoría de izquierdas: Marea y PP están empatados a 10 concejales, 6 el PSOE y 1 del BNG.

Debacle del PP...
En el conjunto de la Comunidad, el PP ha ganado las elecciones en porcentaje de voto, pero se ha dejado casi diez puntos respecto a 2011. Pasa del 44,84% de los apoyos al 35,77%. Ni tras la tragedia del Prestige, donde conservó un 40% del voto, el porcentaje fue tan bajo.

El PP pierde también su mayoría absoluta en Ferrol, Ourense y Lugo. En Ferrol podrá gobernar un tripartito de izquierdas liderado por Ferrol en Común. En Ourense la aritmética resulta complicada: aunque el PP es la lista más votada, está muy lejos de la mayoría absoluta y necesitaría del apoyo de Democracia Ourensana, que pasa de 2 a 8 concejales. Sin embargo, su cabeza de lista, Gonzalo Pérez Jácome, quiere ser alcalde. En Lugo al PP no le bastan para gobernar los dos concejales de Ciudadanos. Allí puede haber un gobierno de izquierdas con el PSOE (cae de 11 a 8), Bloque (mantiene sus dos ediles), Lugonovo (entra con tres actas) y ACE-EU (entra con 1 edil).

...con un PSOE qur resiste
Mientras tanto, el PSdeG, no sólo consigue resistir ante la llegada de nuevas formaciones sino que consigue subir casi medio punto con respecto a 2011 (del 25,99% ak 26,39%). Tiene como aval el incontestable triunfo de Caballero. Los socialistas, gracias a este triunfo, consiguen hacerse con la diputación de Pontevedra y convertir a Carmela Silva en presidenta. El PSOE, además, mantiene la diputación de Lugo .

En Pontevedra, el BNG se asegura prácticamente la Alcaldía para Miguel Anxo Fernández Lores, que liderará un quinto mandato y se ha quedado a un concejal de la mayoría absoluta.

A Alberto Núñez Feijóo, que se las prometía felices como delfín de Rajoy, no le ha quedado otra que tirar de argumentario y ha destacado que el PP ha ganado las elecciones como lista más votada. Eso sí, ha reconocido que le gustaría ganar "más contundentemente, pero los datos son los que son".

Para el secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, Feijóo ha iniciado "un viaje sin retorno" y se ha mostrado satisfecho ante los resultados obtenidos por los socialistas en Galicia, con municipios en los que "mejoramos en votos, en alcaldías y en concejales" respecto a los resultados de los comicios locales de 2011.

Mientras tanto, el líder del BNG, Xavier Vence, ha expuesto que su organización continúa siendo la "tercera fuerza política" en Galicia, aunque ha reconocido haber perdido votos, especialmente en las ciudades, y ha abogado por reformas para ampliar la base del nacionalismo gallego.